La Sierva de San José María Burrieza, directora titular del colegio Sagrada Familia.
La Sierva de San José María Burrieza, directora titular del colegio Sagrada Familia. / MANUEL LAYA

«Estos cien años del colegio son fruto del esfuerzo de todos en cadena»

  • María Burrieza: Directora titular del Colegio Sagrada Familia Siervas de San José

  • El Colegio Sagrada Familia celebra, durante todo un año, un siglo dedicado a la formación de los más jóvenes marcada por la innovación pero sin olvidar las raíces cristianas

Hoy se cumple un siglo de la fundación del Colegio Sagrada Familia Siervas de San José de Salamanca de las Siervas de San José. Por dicho motivo es la apertura de este año completo dedicado a la conmemoración de estos primeros cien años «educando en familia», según se puede leer en el intenso programa preparado por este centro educativo. Al mediodía los alumnos de este colegio tienen planeado hacer un puzzle en la Plaza Mayor para dar a conocer a la sociedad salmantina esta fecha tan especial, posteriormente la comunidad educativa de este colegio participa en el celebración de una misa solemne en la Clerecía. Precisamente la Clerecía es el lugar donde los fundadores de la congregación salmantina se conocieron, Santa Bonifacia y el Padre Butiñá. Pero de eso hace mucho más que un siglo. El colegio situado en la calle Marquesa de Almarza, que hoy cumple cien años, es posterior a otro que estuvo situado en la antigua calle Ramón del Manzano. Una vía urbana que desapareció cuando se hizo la actual Gran Vía, tal y como explica la sierva de San José Adela de Cáceres, superiora de la comunidad salmantina, que a su vez es historiadora y se ha encargado de escribir la historia del colegio.

En la actualidad este relevante centro de educación Infantil, Primaria y Secundaria, recibe más de 600 alumnos en sus aulas y cuenta con cerca de 40 docentes. La labor docente siempre ha sido llevada a cabo tanto por profesoras pertenecientes a la comunidad de Siervas de San José, como por docentes no religiosos. En la actualidad la comunidad de Siervas de San José está formada por 14 religiosas, eso sí, su presencia en diferentes países de todo el mundo tiene sus raíces en Salamanca.

La Sierva de San José María Burrieza, directora titular del colegio es la persona más acertada para hacer una valoración de la evolución de este centro en este siglo de vida. «Las cosas han cambiado muchísimo. Desde 1917, el colegio ha pasado por muchas leyes de educación, ha pasado de ser un colegio sólo para niñas a ser para niñas y niños», explica. Otra de las peculiaridades que subraya la titular de este centro, es que «fue escuela de magisterio desde 1951 a 1973, y han salido 753 maestras tituladas». Esta escuela de formación de maestras fue muy relevante a nivel nacional debido a la carencia de profesionales preparados para impartir docencia en la década de los 90, por ello eran demandadas para lugares de toda España.

Los tiempos cambian y en este colegio cuentan con lo último, «estamos inmersas en un proceso de innovación educativa, hoy este centro es bilingüe, y el modo de enseñar no tiene nada que ver con cómo se hacía no hace 20 años, ni siquiera hace diez», anota la directora. Se trata de algo necesario pues «hay que adaptarse a lo que la sociedad va pedir, a los intereses y a la manera de ser de los alumnos», considera María Burrieza. En la actualidad el colegio se encuentra «en un momento muy importante, de ir combinando la tradición con la actualidad», destaca la titular. Se trata de «un momento de mucha innovación, mucha apertura a todo lo que está pasando, sin perder de vista la línea cristiana que queremos mantener».

Con esta sólida cimentación de cien años educando a parte del futuro humano de la ciudad no se echa en falta ese reto permanente de «sin abandonar nuestras raíces, responder a lo que nuestros alumnos demandan para que puedan ser personas de una pieza». Desde este centro inculcan valores, de esos que «la sociedad no promociona». También mantienen un compromiso para con aquellos con mayores dificultades.

Las Siervas de San José celebran este primer siglo de vida reconociendo los méritos de sus antecesores. En este sentido la titular manifiesta que «lo primero que pienso es que habido mucha gente trabajando aquí muy bien, mucho antes que nosotros, hemos ido heredando un buen hacer y compromiso». María Burrieza describe este como «un esfuerzo en cadena con el que hemos sido capaces de hacer mucho». De manera que muchas de las personas que trabajan en la actualidad son antiguos alumnos, «somos parte de una cadena, hemos sido capaces de llegar hasta ahora porque esa cadena se ha mantenido, sino es muy difícil».

En este sentido Adela de Cáceres, añade que «hemos pensado que lo que hacemos es importante, entonces hemos sido capaces de soportar varias adversidades».

En esta década no han faltado grandes ilusiones, pero el momento de más «alegría y reconocimiento en estos últimos años ha sido el de la canonización de Santa Bonifacia de Castro, nuestra fundadora», en opinión de la religiosa titular del centro. Otras alegrías son las que generan a las Siervas de San José los éxitos de sus antiguos alumnos. Sobre todo han salido «deportistas profesionales, personas muy comprometidas en todas las profesiones».

El objetivo de esta conmemoración es «hacer partícipe a toda la gente de nuestra celebración y agradecer a toda la gente que ha hecho posibles estos cien años de existencia».

Programa

El programa de celebración de este primer centenario de vida del colegio Sagrada Familia Siervas de San José de Salamanca comienza hoy 26 de enero con una jornada de apertura y cuenta con actividades en diferentes fechas destacadas hasta la clausura, que será el mismo 26 de enero del próximo año. Tal y como señala la directora titular, «hemos hecho una convocatoria muy amplia pensando en todos los colectivos».

Así, la misa de apertura está pensada para toda la comunidad educativa. El 17 de marzo, tendrán la verbena de San José en el patio del colegio, dedicada a la comunidad educativa y los antiguos alumnos. El 18 de marzo, será una jornada dedicada también a los antiguos alumnos, y en ella se producirá la presentación del libro de la historia del centro, escrito por Adela de Cáceres. No faltará ni la eucaristía ni un vino de honor.

El día 4 de junio está pensado en los maestros del centro, profesores y antiguos profesores, motivo por el cual disfrutaran de un vino de honor después de la colocación de una placa conmemorativa y de la celebración de la Eucaristía. El 10 de junio se dedicará a otro de los fundamentos de este centro, el deporte, por ello hará un encuentro deportivo en la pista polideportiva del centro en el que recordarán 50 años de balonmano. Las familias tendrán su jornada el 8 de octubre con una carrera solidara y flashmob en los alrededores del colegio. El uno de diciembre, se procederá a la inauguración de un museo del centenario, una instalación permanente dedicada a «100 años de recuerdos».