La Usal estrenará 31 aulas y un laboratorio de idiomas en el Colegio San Bartolomé

Vista exterior del antiguo ColegioSan Bartolomé, cerrado al público y sin actividad académica desde el curso pasado.
Vista exterior del antiguo ColegioSan Bartolomé, cerrado al público y sin actividad académica desde el curso pasado. / MANUEL LAYA
  • Las demoliciones se compensarán con la construcción de un bloque nuevo de tres plantas

  • La remodelación, que respetará la actual fachada, transformará el histórico inmueble en la futura sede de los Cursos Internacionales

Los dos proyectos más importantes de la Usal en torno al desarrollo de la Universidad del Español –uno de los cinco ejes que vertebrarán en 2018 la conmemoración de los ocho siglos de la fundación del Estudio salmantino– comienzan a tomar forma. Al ambicioso proyecto de transformar el antiguo inmueble del Banco de España en la céntrica plaza de Los Bandos en la futura sede del Centro Internacional del Español, cuyas obras de remodelación sufragará en su totalidad la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, se suma otro proyecto más, ya adjudicado, de reconvertir el antiguo y emblemático Colegio de San Bartolomé en el futuro emplazamiento de los Cursos Internacionales de la Usal.

La empresa Ferrovial Agroman acometeré las obras de reforma del Colegio de San Bartolomé, conforme a la adjudicación efectuada semanas atrás por la Usal. Dos años de obras y una inversión que supondrá para las arcas académicas el desembolso de más de seis millones de euros definen estos trabajos, que responden a las ideas y la filosofía que se recogen en el proyecto diseñado por el arquitecto Eduardo Dorado Díaz. Finalmente, el presupuesto de adjudicación incorporó un sustancial ahorro respeto a la cuantía inicial que se fijó en la licitación, que superaba los 6,5 millones de euros. Los trabajos de transformación del edificio durante esta primera fase incluirán a lo largo del presente ejercicio la ejecución de diferentes estudios arqueológicos, mediante la realización de catas en el subsuelo del solar. La Universidad cree que en las capas subterráneas podrían encontrarse enterrados los restos de la desaparecida iglesia de San Bartolomé. Las previsiones del Rectorado apuntan a que las obras comenzarán el próximo mes de febrero.

Además de las catas arqueológicas, la compleja remodelación del inmueble implicará necesariamente la ejecución de demoliciones y derribos de elementos arquitectónicos que se encuentran deteriorados y desfasados y que no encajan con la futura fisonomía que se quiere dotar a los Cursos Internacionales.

En el proyecto arquitectónico, que forma parte del pliego de prescripciones técnicas de la convocatoria, se especifican expresamente las nuevas dependencias que se habilitarán en su interior, una vez concluyan las demoliciones, que se compensarán con un bloque nuevo de tres plantas.

El estudio arquitectónico define al antiguo Colegio de San Bartolomé como un edificio de planta irregular en esquina y con una medianera, situado en una manzana cerrada. El volumen final será el resultante de la aplicación de la ordenanza urbanística, manteniéndose el número de plantas y alturas existentes, y de los parámetros relativos a habitabilidad y funcionalidad.

La altura del inmueble, según se describe en el detallado expediente arquitectónico, varía de dos plantas a suelo rasante en la plazuela de San Bartolomé hasta las tres plantas a suelo rasante en la Cuesta de Oviedo y la plaza de Fray Luis de León. Está previsto crear 31 nuevas aulas, distribuidas entre las cuatro plantas. En concreto, en la planta baja se ubicarán la consejería y la administración, un salón de actos para 150 personas, una sala de informática con capacidad para entre ocho y diez personas, cinco salas de reuniones, una sala de videoconferencias, una sala de recursos humanos, otra para grupos y contabilidad, cuatro aulas para 20 personas, un aula para 15 personas, una aula más para 70 personas, tres aulas para 36 personas, un aula para otras 35, aseos y núcleos de comunicación vertical.

En la planta primera del centro se acondicionará un aula destinada para 49 personas, otra para 24 personas, cinco aulas para 20 más, un aula para 15 personas, siete aulas para 30 personas, cinco despachos, la sede para la dirección de los Cursos Internacionales, un área de trabajo de evaluación, otra concebida para acciones de I+D+i, una zona de descanso para profesores, rack de comunicaciones, un cuarto de mantenimiento, los aseos y núcleos de comunicación vertical.

En la planta segunda se colocarán cuatro aulas para 30 personas, una sala de trabajo con sala de reuniones y despacho de jefatura académica, la biblioteca, un área de descanso, rack de comunicaciones, un cuarto de mantenimiento, más aseos y núcleos de comunicación vertical.

Finalmente, en la planta semisótano, en realidad baja respecto a la Cuesta de Oviedo debido al desnivel, se ubicarán dos aulas de informática para 25 personas, un laboratorio de idiomas para 25 personas, aseos, núcleos de comunicación vertical y zona de instalaciones.

El acceso principal seguirá por la plaza de Fray Luis de León, proyectándose uno secundario por la plazuela de San Bartolomé, ambos accesibles para personas con problemas de discapacidad.