El reventón obligó ayer a cortar al tráfico la calle Doctor Blanco Nájera.
El reventón obligó ayer a cortar al tráfico la calle Doctor Blanco Nájera. / SALAMANCA RTVALDÍA

La presión de las tuberías vuelve a ser un problema

  • El último reventón en la calle Blanco Nájera pone en entredicho el sistema inteligente de Gestión Activa de Presiones (GAP) anunciado por el Ayuntamiento en noviembre

Después de una temporada sin sufrir contratiempos de este calado, la capital volvió a lamentar ayer un nuevo reventón de una tubería, esta vez en la calle Doctor Blanco Nájera, que afectó a los vecinos de la zona y al colegio Divino Maestro desde primera hora de la mañana. No es la primera vez que se produce un suceso de este tipo, ya que el pasado mes de octubre la calle amaneció inundada por otra rotura de tubería. De hecho, los vecinos de la zona se quejaban ayer por los numerosos incidentes que han sufrido en los últimos meses. El reventón obligó a cortar la calle al tráfico hasta su reparación.

Esta rotura rescata el debate sobre la red de abastecimiento de la capital y pone en entredicho el plan anunciado desde el Consistorio el pasado mes de noviembre. Se trata de un sistema inteligente, según explicaron desde el Ayuntamiento, que regula de forma automática la presión de la red de distribución de agua y que supuestamente iba a reducir los reventones en la capital en un 40 por ciento.

La Comisión de Contratación modificó en su momento el contrato con la empresa concesionaria del servicio de abastecimiento de agua, Aqualia, para la implantación de este sistema de Gestión Activa de Presiones (GAP) con el fin de reducir las averías en las tuberías, pero apenas iniciado el año los vecinos de la calle Doctor Blanco Nájera han vuelto a sufrir un nuevo reventón y a quedarse sin suministro. Este sistema, según anunció el alcalde, ha supuesto una inversión de 1,2 millones de euros. Salamanca cuenta con un total de 390 kilómetros de tuberías y cerca del 40 por ciento son todavía de fibrocemento.

Los reventones en la capital es algo que se viene repitiendo en los últimos años, especialmente en los dos últimos, y ni siquiera el proyecto de renovación de redes puesto en marcha por el Ayuntamiento en septiembre de 2015 ha podido atajarlo. En primera instancia se apostó por renovar determinadas zonas conflictivas s como las calles Sales, Los Hidalgos, Gran Capitán, Domingo de Soto, Amapolas y la avenida de La Aldehuela, todo ello con un presupuesto inicial de licitación que ascendía a 389.000 euros, pero este plan antireventones, lejos de aportar soluciones, hizo aguas el primer día del año 2016 con una inundación de grandes dimensiones en Gran Capitán.

A este suceso en Gran Capitán le siguieron, casi consecutivamente, reventones en la Vía Helmántica, como consecuencia del estallido de otra tubería en la calle Maestro Marqués, en Pozo Amarillo o en el entorno de la plaza del Mercado, cuando un reventón dejó sin suministro de agua a locales y viviendas durante 24 horas. En ambos casos, resultó precisa la intervención de los operarios municipales para hacer frente a la inesperada emergencia. Por no mencionar el repentino reventón sufrido en Gran Vía o la inundación que sobresaltó a los vecinos de San José debido al deterioro que sufría l a red de tuberías en esta zona de la capital.