José Antonio Belda, en la sala principal de la casa asistida, junto a varios residentes.
José Antonio Belda, en la sala principal de la casa asistida, junto a varios residentes. / JORGE HOLGUERA

«Queremos atender a los mayores sin la necesidad de que vayan a una residencia»

  • José Antonio Belda: Gestor de la casa asistida de Cantalapiedra

  • Hace dos años tomaron las riendas de la casa asistida y recientemente han abierto en la localidad la sede de una empresa de atención a domicilio

Hace aproximadamente dos años que José Antonio Belda y Pilar Sánchez llegaron a Cantalapiedra con el fin de gestionar la casa asistida de Cantalapiedra. Tomaron las riendas de esta vivienda, que en la actualidad tiene sus diez plazas ocupadas. Cuando comenzaron a trabajar en la casa asistida había seis residentes.

Según manifiesta Belda, «si no es por nosotros, la casa asistida ya estaba cerrada». Lo cierto es que desde que este centro de atención a personas mayores válidas se inauguró siempre han vivido varios residentes, e incluso ha tenido lista de espera, sobre todo de gente de Cantalapiedra y localidades cercanas. En la actualidad la tónica es la misma y en opinión de José Antonio Belda, «es mejor que sean personas del pueblo porque ya saben como funciona aquí la vida y pueden salir y seguir haciendo su vida social, si vienen de fuera se tienen que adaptar». El perfil de personas residentes actualmente en la casa asistida es de hombres y mujeres, con edades comprendidas entre los 65 y 95 años de edad. Todos ellos «son personas válidas y tienen cierta autonomía, andan pueden comer solos y hacer alguna labor», explica Belda.

Una de las claves de la casa asistida es que se trata de un hogar «muy familiar». A ello contribuye el «menú casero total», el ambiente y otros aspectos como las reducidas dimensiones, que ayudan a que los usuarios vivan como una familia.

Varias han sido las mejoras incorporadas por los nuevos gestores, una de las cuales es la eliminación de horarios de visitas, con el fin de facilitar que los familiares puedan acudir a visitarlos cuando pueda, eso sí, respetando ciertas horas y la vida de la comunidad. También facilitan que si un día lo desean, los residentes puedan comer con sus familiares. Otra de las señas de identidad de la gestión de esta vivienda es la «transparencia total», en palabra de Belda, quien pone el ejemplo del menú es totalmente público. Además hay un dia especial dedicado a cada uno de los residentes, el de su cumpleaño, que se celebra de forma especial y del que hacen partícipes al resto de vecinos de la localidad a través de redes sociales como el Facebook.

La casa asistida proporciona seis empleos, los de los dos gestores y los de cuatro cuidadoras. José Antonio Belda ha intentado aumentar esos trabajos y el servicio a las personas mayores de diferentes formas. Quisieron servir comidas a domicilio pero no hubo demanda.

Atención a domicilio

Ahora están embarcados en una empresa de ayuda a domicilio, cuya sede central han situado en el barrio de Los Pozos de Cantalapiedra. «Queremos facilitar que las personas mayores estén atendidas sin tener que ir a una residencia», explica Belda. Precisamente la misión de este nuevo servicio, que han comenzado en toda la provincia de Salamanca, con epicentro en Cantalapiedra, es «generar empleo y riqueza a través de la atención a domicilio a través de auxiliares de personas mayores dependientes». Desde esta empresa privada de atención a domicilio se encargan de la gestión de las ayudas a la dependencia. La diferencia de acogerse a sus servicios, en vez de al que se presta desde la Diputación, es que «el usuario elige el horario, las horas y el asistente», anota Pilar Sánchez.

Tanto Belda como Sánchez se sienten contentos con la acogida por parte de Cantalapiedra y con las facilidades que han encontrado en el Ayuntamiento. Además agradecen el buen ambiente del vecindario y la buena relación conla localidad.