El Norte de Castilla

Los propósitos de las entidades sociales salmantinas

Usuarios de la asociación Parkinson en terapia, mientras otros esperan por falta de espacio.
Usuarios de la asociación Parkinson en terapia, mientras otros esperan por falta de espacio. / J. H.
  • La Hermandad de Donantes de Sangre celebra sus bodas de oro; Salud Mental Salamanca, su 25 aniversario; Proyecto Hombre pide acogida a las personas rehabilitadas; y Parkinson precisa un local

Las entidades sociales, asociaciones, organizaciones y demás movimientos creados para conseguir mejoras comunales son motores de avance social. Sus aportes y energías producen evolución hacia un futuro más justo para todos. El comienzo del nuevo año, también es para ellos un punto inicial para marcarse retos y empezar una nueva etapa. En este caso sirvan cuatro ejemplos. Uno es el de la Hermandad de Donantes de Sangre que cumplirá sus primeros 50 años de vida el próximo 19 de septiembre. Salud Mental Salamanca también celebrará su 25 aniversario en junio. Parkinson Salamanca comienza el año con dificultades, y con un reto fuerte, la necesidad de hacerse con un espacio para que las personas que acuden a terapia no se encuentren con las dificultades que ofrece la escasez de sitio. Proyecto Hombre Salamanca empieza el año nuevo solicitando a la sociedad que abra sus brazos y acoja la reinserción de personas que luchan por salir del bache de las adicciones. Son cuatro ejemplos de la importante actividad asociativa que hace de Salamanca, una ciudad puntera en este sentido.

La Hermandad de Donantes de Sangre de Salamanca, a cuya cabeza está su presidente, Rogelio Manuel Carrasco Cabezas, deja de lado los datos, ya que el año pasado no consiguieron el propósito de superar el número de donaciones. Este año prefieren centrarse en lo esencial, que es el donante. Su presidente se considera satisfecho «con que haya sangre para todas las necesidades». Así se cumplió en 2016 porque «nunca se suspendió ninguna intervención por falta de sangre». Aún no saben cómo van a celebrar sus bodas de oro, aunque lo más probable es que hagan diversas actividades y que lo celebren durante todo el año. Aprovecharán esta fecha tan especial para seguir concienciando a la sociedad, y «que haga más acciones de este tipo, altruistas, en beneficio de la sociedad, algo que solo se puede hacer personalmente, porque la sangre es algo íntimo», explica Rogelio. Si tienen claro que hay un factor a tener muy en cuenta, el envejecimiento de la población, por ello, «queremos acercarnos a los jóvenes para concienciarlos y que se hagan donantes», argumenta Rogelio Carrasco.

Salud Mental Salamanca llega a 2017 con la satisfacción de haber cumplido muchos propósitos y comienzan el año haciendo realidad otros. El año pasado duplicaron sus viviendas tuteladas, pasaron a tener cuatro. El presidente de Salud Mental Salamanca, Eusebio Pérez, incide en la necesidad de «intensificar la sección infantojuvenil», algo que ya hacen la semana que viene con una formación enfocada a los orientadores de los institutos de Salamanca. En breve recuperarán un programa de actividades en la prisión de Topas, no obstante, el reto más difícil y deseado es «la prevención», anota Eusebio Pérez.

Parkinson Salamanca quiere seguir abriendo sedes en las localidades grandes de la provincia, para facilitar el acceso a sus terapias a la gente de los pueblos. El año pasado iniciaron actividad en Ciudad Rodrigo, donde quieren darse a conocer para que acudan más usuarios y puedan incrementar la atención. En Salamanca, también necesitan ampliar, o mejor dicho, disponer de un local para seguir posibilitando a las personas con Parkinson acudir a una terapia realmente efectiva para frenar en la medida de lo posible el avance de la enfermedad.

Manuel Muiños, presidente de Proyecto Hombre Salamanca, enumera varias cosas que pediría para el año 2017. Una de ellas es «que los familiares y acompañantes de personas con problemas de adicciones sean responsables y se impliquen ante una dificultad tan grave y seria». También desde Proyecto Hombre tienen algo que pedir a la sociedad, «que vive mucho en la desconfianza, miedo y prejuicios». Solicitan que «apoyo, comprensión y responsabilidad con el proceso de cambio que viven las personas que luchan por salir, porque tienen derecho a vivir de otra manera».