El Norte de Castilla

El personal del obrador trabaja intensamente para preparar los 20.000 roscones que Confiterías Gil distribuye durante las fiestas.
El personal del obrador trabaja intensamente para preparar los 20.000 roscones que Confiterías Gil distribuye durante las fiestas. / R. RAMOS

Paladares para 20.000 exquisiteces

  • Confiterías Gil multiplica su producción de roscones, llenos de tentadoras sorpresas

El obrador que Confiterías Gil tiene en el polígono de Los Villares trabaja incansablemente durante estas fiestas para dar respuesta a los deseos gastronómicos de millares de hogares salmantinos, en cuyas mesas no pueden faltar sus exquisitos y deliciosos roscones en estas fechas, especialmente hoy, con motivo de la venida de Sus Majestades de Oriente, y mañana 6 de enero, festividad de los Reyes Magos.

«Llegamos preparando los roscones desde que comenzaron las Navidades y hemos contratado a 20 personas más estos días», explica el gerente de Confiterías Gil, Mariano Matías, a la hora de describir el intenso trabajo que se lleva a a cabo cada día en esta señera y emblemática empresa salmantina, que conmemoró en 2016 sus 60 años de intensa actividad.

Los cálculos que baraja Mariano Matías apuntan a que Confiterías Gil repartirá durante estas fiestas unos 20.000 roscones. Un año más se repite una tendencia que viene marcando las predilecciones mayoritarias de los consumidores desde hace décadas, como es que el roscón relleno de sabrosa nata vuelve a ser el más demandado por la población. Ello no es óbice para que otros gustos vayan abriendo su propio hueco en el mercado, como son «los roscones rellenos de crema y trufa, que cada vez están siendo más solicitados», explica el gerente de la empresa confitera.

Respecto a los precios más habituales, estos oscilan, en el caso de los roscones de nata, desde los 11,50 euros, pasando por los 16 y alcanzando hasta los 22 euros, pensado este último para satisfacer los paladares de entre seis y ocho personas.

Evidentemente, el personal de Confiterías Gil mima y cuida con una especial atención, no solo los ingredientes que utiliza habitualmente para elaborar el roscón, sino un elemento fundamental que no puede faltar, como es la clásica sorpresa que se encuentra escondida celosamente entre la nata, la crema o la trufa. El abanico es de lo más variado y engloba desde las clásicas figuritas y objetos, muchos de ellos relacionados con la festividad de los Reyes Magos, hasta todo tipo de pulseras, collares, cadenas y alfileres, ideados para que puedan ser lucidos por los consumidores. Eso sí, Confiterías Gil no acostumbra a introducir las clásicas habichuelas entre la masa del roscón. Precisamente, la tradición navideña apunta a que la persona que se tropieza en su boca con la habichuela mientras ingiere el roscón es quien acaba pagándolo.

Pero las sorpresas también irradian otras gratas novedades especialmente atractivas para los consumidores. En este sentido, Confiterías Gil vuelve este año a esconder en los roscones billetes de cinco, diez y 20 euros, así como monedas por valor de 30 euros.

Pero todavía hay más. Al igual que las pasadas Navidades, Confiterías Gil aporta premios aún más llamativos y tentadores. «Incluimos dos viajes a Tenerife y un crucero de ocho días por el Mediterráneo», señala Mariano Matías, que irán a parar a aquellos a los que la suerte les resulte especialmente generosa.

El desglose de los ingredientes, al margen del posible relleno de nata, crema o trufa, se detalla con una receta donde siempre aparecen el trigo, la mantequilla, el agua de azahar, las naranjas y los limones

Aunque previsiblemente las ventas se dispararán a lo largo de todo el día de hoy, teniendo en cuenta la festividad del 6 de enero que se conmemorará mañana viernes, las peculiaridades del calendario de este año –sábado 7 de enero y domingo 8 de enero– hacen presagiar un elevado número de ventas durante este próximo fin de semana.