Becerro de dos meses con mordidas en diversas partes.
Becerro de dos meses con mordidas en diversas partes. / WORD

Asaja Salamanca denuncia un nuevo ataque de lobo en la localidad de Robledo Hermoso

  • La organización solicita a la Administración que detalle las medidas del nuevo plan de acción y las ponga en marcha lo antes posible

La organización agraria Asaja Salamanca denunció ayer, a través de una nota de prensa, un nuevo ataque de lobo en la localidad de Robledo Hermoso, perteneciente al municipio de Villar de Samaniego a unos 10 kilómetros de Vitigudino. El suceso tuvo lugar en la madrugada el lunes día 26 de diciembre en una explotación de vacuno en extensivo, donde el lobo se saldó con la vida de un becerro de dos meses.

Los propietarios acudieron a la explotación sobre las siete de la mañana del lunes para atender a los animales cuando se dieron cuenta de la falta del ternero. El cadáver presentaba mordidas en diversas partes del cuerpo.

Juan Luis Hernández, el ganadero perjudicado, asegura que las heridas eran recientes. En este sentido, afirman que la patrulla de control del lobo se personificó en las instalaciones y que aún no se ha posicionado. «No es la primera vez que sufrimos un ataque. En mayo, el lobo mató a tres de nuestras ovejas e hirió a otras cinco que murieron a los pocos días», lamenta Hernández quien asegura que aún la Administración todavía no les ha indemnizado «y ya ha pasado más de medio año».

Desde Asaja Salamanca se insta a que no se demore ni un segundo más las medidas que se pretenden realizar desde la Comisión Europea por el denominado ‘plan de acción’ que el consejero de Medio Ambiente de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, anunció para «flexibilizar la gestión del lobo ibérico al sur del Duero» en 2017.

El presidente de Asaja Salamanca, Juan Luis Delgado, reitera su apoyo a los ganaderos y solicita a la Administración que, en la próxima reunión de las OPAs con el consejero en la mesa del lobo que tendrá lugar a comienzos de enero, informe al detalle en qué van a consistir esas medidas pues «la convivencia es imposible entre el lobo y las ganaderías en extensivo». Se recuerda, además, que el último censo de lobo ibérico en la región asciende a 179 manadas y que el consejero afirmó que «la mala convivencia con el lobo en perjuicio de la ganadería extensiva no puede solucionarse si no se modera la densidad de lobo en determinados lugares».