El Norte de Castilla

Profesionales del sector de la apicultura que participaron en las jornadas apícolas organizadas ayer por Coag en las que se abordaron sus principales problemas.
Profesionales del sector de la apicultura que participaron en las jornadas apícolas organizadas ayer por Coag en las que se abordaron sus principales problemas. / ELENA GÓMEZ

La sanidad, la comercialización y la ordenación del sector centran las jornadas apícolas

  • El presidente de Coag, Aurelio Pérez, abogó por apostar por la calidad y seguir haciendo esfuerzos colectivos

Unos 150 profesionales del sector de la apicultura se reunieron ayer para participar en las XIX jornadas apícolas organizadas por Coag en Salamanca «con un lema en defensa de la calidad de la miel», según informó el presidente de la organización agraria, Aurelio Pérez, antes del inicio de unas jornadas en las que se habló especialmente de los tres grandes problemas que tiene actualmente el sector y que tienen que ver con la sanidad, la comercialización y la ordenación del propio sector.

«En materia de sanidad el principal problema ya ha sido reconocido oficialmente y es el mismo que ya denunciábamos en las primeras jornadas: la varroa», explicaba Pérez, quien señalaba a este ácaro como «el principal problema del sector, ya que el incremento de la varroa va ligado a otras enfermedades, puesto que debilita la colmena».

Para Pérez, aunque el problema lleva mucho tiempo presente, se han ido dando algunos pasos y buena muestra de ello es la presentación que se realizó ayer de los resultados del estudio impulsado por Coag en colaboración con el CSIC y la Diputación de Salamanca. «No hay una solución mágica, pero ahora conocemos mejor a la varroa y le podemos dar herramientas al apicultor para que pueda decidir la gestión que hace en su explotación», aseguraba, sentenciando que «vamos avanzando, pero es algo a largo plazo y también hay que fijarse en otras plagas».

Entre otros profesionales del sector, para hablar de tema sanitario se contó ayer con Olga Mínguez, jefa servicio de Sanidad de la consejería de Agricultura y Ganadería.

Pero además de cuestiones sanitarias, en las jornadas celebradas ayer también se abordó el tema de la comercialización que, para Pérez, debe tener como gran reto la calidad. «La calidad es nuestra arma de competición en los mercados, porque hoy es donde pensamos que va a tener futuro la apicultura, si caminamos por la vía de la calidad», sentenciaba, recordando que en Castilla y León se producen unas 4.500 toneladas de miel, de las cuales el 80% proviene de Salamanca.

«Es un potencial importante pero se están importando más de 10.000 toneladas de miel, casi toda ella de China y Argentina, que son mieles de baja calidad que se mezclan con la de Castilla y León, lo que sirve para hacer negocio a una parte, pero no para el sector».

El presidente de Coag Salamanca insistió en que «tenemos que poner en valor la calidad de nuestras mieles» y por eso se contó con la presencia de Diego Pagani, presidente de Copani, la mayor cooperativa de apicultores de Italia que aúna al 50% de los profesionales del país y «donde trabajan muy bien la comercialización».

Por último, respecto a la ordenación del sector, Pérez volvió a recordar que siguen existiendo «grandes problemas con la trashumancia y la mayoría de los apicultores de Salamanca son trashumantes».

«Castilla y León es la comunidad con más explotaciones apícolas, pero donde ha crecido mucho el sector ‘hobbista’ y los apicultores profesionales han entrado en descenso en los últimos años» añadía Aurelio Pérez, quien aseguró que «es importante trabajar en una trashumancia que permita mantener ese colectivo de profesionales tan importante para Salamanca», incidiendo en la importancia de acabar con algunas ordenanzas de ayuntamientos que limitan la posibilidad de trashumar. «Hay que ordenar para que todos podamos mantener la actividad», sentenciaba.

«Las soluciones no son mágicas, por eso tiene que ser el trabajo diario como el que hace Coag», explicaba el presidente de la organización agraria, quien destacó que este tipo de luchas colectivas sirven para afianzar las bases de la defensa del sector en el que se han logrado algunos logros. «Anteayer el presidente de la Junta reconocía que había que tomar medidas en el etiquetado, por eso desde Coag estamos planteando que las Cortes aprueben una PNL que hable del etiquetado de la miel, que garantice la procedencia de ese producto y clarifique los porcentajes de mezcla», aseguraba a modo de ejemplo.