El Norte de Castilla

Pleno del Ayuntamiento de Salamanca.
Pleno del Ayuntamiento de Salamanca. / MANUEL LAYA

La prórroga para el contrato de gestión de tributos levanta las iras de la oposición

  • El pleno aprueba la modificación del contrato de conservación de los pavimentos ante la superación de su techo de gasto

Regañina de la oposición al equipo de Gobierno en los primeros temas tratados en el pleno municipal de hoy. En concreto, la prórroga del convenio sobre la gestión recaudatoria con Caja Dueño y la modificación del contrato de renovación y conservación de los pavimentos viarios centraron un debate en el que se cuestionó la eficacia de la gestión general del Partido Popular en el Ayuntamiento. Y es que, por ejemplo, si no se hubiera aprobado la prórroga del acuerdo con Caja Duero el «caos» se hubiera adueñado de la gestión recaudatoria del Consistorio, una afirmación lanzada por el propio equipo de Gobierno en la última comisión de Hacienda. Fernando Rodríguez, concejal delegado del área, explicó en el pleno que la prórroga era necesaria porque la Intervención del Ayuntamiento ha considerado que se trata de un asunto contractual y que, por tanto, en los próximos meses la gestión recaudatoria municipal se licitará y se adjudicará como un contrato más.

Sin embargo, a ojos de Gabriel Risco, concejal del Grupo Municipal Ganemos, esta situación esconde la intención de «trasladar la responsabilidad a la oposición» frente a la, aseguró, «incompetencia de quien dirige y gestiona el Ayuntamiento». Asimismo, el edil cuestionó los intereses que esconde esta prórroga, que, dijo, están basados en «mantener el convenio con la misma entidad».

En la misma línea se manifestó Alejandro González Bueno, portavoz de Ciudadanos, quien preguntó directamente al concejal de Hacienda, Fernando Rodríguez, si pensaba que el equipo de Gobierno «había actuado diligentemente» en este asunto, y si era consciente «de lo que sucedería si la prórroga no se concede». Por su parte, José Luis Mateos, portavoz del Grupo Municipal Socialista, acusó al equipo de Mañueco de «situarnos al borde del precipicio» al no haber actuado con más tiempo para tomar esta medida. «El alcalde reconoció hace poco que no sabía qué pasa en el despacho de al lado, pero empezamos a dudar de si sabe lo que sucede en su propio despacho, porque esto es un error gravísimo».

Finalmente, y «por responsabilidad», PSOE y Ciudadanos se abstuvieron, con lo cual los votos a favor del Grupo Popular consiguieron sacar adelante la prórroga. Ganemos votó en contra.

Y el otro asunto controvertido en el pleno ha sido la modificación del contrato de pavimentos viario, que se ha ampliado en 275.000 euros. Según Carlos García Carbayo, concejal de Fomento, este cambio se debe a la subida de actuaciones provocada por la puesta en marcha del servicio 010, que permite que los ciudadanos directamente comuniquen las obras que son necesarias en la ciudad, y también al envejecimiento de los propios pavimentos. Excusas que no convencieron a la oposición. José Luis Mateos, portavoz del PSOE, definió a esta cuestión como «el segundo capítulo del caos» en el Ayuntamiento, ya que las actuaciones realizadas han rebasado el límite del contrato en, al menos, 100.000 euros, «estando sin abonar facturas desde el mes de abril, ya que hay más gasto que el permitido por el propio contrato».

Por su parte, Gabriel Risco anunció que su grupo pedirá «responsabilidades» ante un contrato que ha rebasado cada año su techo de gasto y tachó de «impresentable» que existan «facturas en un cajón sin pagar por importe de 123.000 euros».