El Norte de Castilla

Esquiadores disfrutando de las instalaciones de la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla en temporadas pasadas.
Esquiadores disfrutando de las instalaciones de la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla en temporadas pasadas. / WORD

La Covatilla abrirá todas sus pistas y servicios el viernes si se mantiene el tiempo

  • La estación acumula nieve en todas sus bajadas, que ya han sido pisadas, pero tendrá que pasar las pruebas de seguridad el jueves, antes de abrir

Se acabó la cuenta atrás: el viernes la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla abrirá completamente sus puertas. Eso sí, siempre que el tiempo se mantenga como hasta ahora.

La apertura, que ya se hizo parcialmente el pasado fin de semana con el bar y la tienda para atender a aquellos visitantes que se acercaron a disfrutar de la nieve en los alrededores de la estación, afectará tanto a los servicios(cafetería, tienda, guardería, alquiler de material, escuela de esquí...) como también el cien por cien de las pistas en las que, tras las últimas nevadas, tal y como explicó el alcalde Alejo Riñones, «hay nieve en todas y ya se han estado pisando».

«Podríamos abrir mañana, pero tienen que venir de la Junta de Castilla y León para pasar las pruebas de seguridad», señalaba el alcalde. Y es que entre los controles que tienen que pasar hay algunos tan básicos e importantes como el del telesillas, de carga, o el simulacro de evacuación, que es habitual que se hagan la jornada anterior a la apertura, para garantizar la máxima seguridad.

Si finalmente se abriera el viernes, supondría uno de los mejores arranques de temporada de la estación, especialmente teniendo en cuenta lo nefasta que fue la última, donde hubo que esperar a finales del mes de febrero de este mismo año para poder disfrutar, y solo en las pistas de debutantes, de la nieve.

Además, la apertura supondría tener la estación funcionando al 100% de cara a la semana que viene en la que coincidirán entre semana las festividades de la Constitución y de la Inmaculada por lo que, de estar abiertas las pistas, podrían atender tanto a los esquiadores que cojan el puente a principio de semana como los que lo cojan al final.

«Pocas veces se ha podido abrir totalmente la estación en este puente, pero cuando se ha hecho supone entre el 15 y el 20 por ciento de los beneficios de la temporada», explicaba el primer edil de Béjar, máximo responsable de la estación desde que ésta pasara a manos públicas hace ya tres temporadas.

Mirando al cielo

«Tenemos muchísimas ganas de abrir y queremos hacerlo el viernes, pero ojo, que si suben las temperaturas y cae agua adiós a la nieve y a la apertura», reconocía Alejo Riñones quien explicaba que, por el momento, las previsiones sí que marcan un aumento de temperaturas pero no precipitaciones. «Si se mantiene como dicen las previsiones aguantaremos».

Y es que el tiempo se ha convertido casi en una obsesión para el alcalde de Béjar que, en el tercer año al frente de la gestión directa de la estación, se ha vuelto todo un experto en esos pequeños detalles.

«Parezco un agricultor de los que se pasan el día mirando al cielo para ver si se les van a estropear los garbanzos», asegura en tono jocoso el alcalde, quien afirma que esta situación«es un sinvivir, sobre todo porque puedes haber hecho una gran inversión de dinero y de trabajo allí arriba y que se vaya todo en medio día con una tormenta de agua».

Pero así son las estaciones de esquí y Riñones, que sigue empeñado en hacer de La Covatilla la estrella que guíe al sector turístico y económico no solo de Béjar, sino también de toda la comarca; lo acepta y se muestra esperanzado de que este año la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla vuelva a cerrar con buenos números, quitándose la espinita del año pasado en el que, si bien hubo leves beneficios, la temporada rozó el desastre.