El Norte de Castilla

La DOP Sierra de Salamanca se viste de solidaridad en una concurrida gala

Representantes de las diferentes bodegas, proyectos y de la DOP posan juntos con algunos de sus vinos antes de empezar la gala. / MANUEL LAYA
  • Hosteleros, políticos y amantes del vino llenaron el Casino de la capital en la presentación anual

Podían contarse por cientos las copas que, en la noche de ayer, se repartieron en el Casino de Salamanca con motivo de la presentación anual de la DOP Sierra de Salamanca que, con un total de nueve proyectos (seis bodegas y tres proyectos más), se desplazó hasta la capital para presentar a la sociedad salmantina sus mejores caldos y sus últimas novedades.

Pero no solo de vino se llenaron las copas, sino también de solidaridad, puesto que los beneficios de este acto que, por primera vez, tenía un coste de cinco euros (que incluía la degustación de vinos y de productos donados por la Tahona, Soleae y embutidos Calama, además de la copa serigrafiada), serán destinados a la Asociación de Enfermedades Raras de Castilla y León.

El acto, al que acudieron representantes de la hostelería de toda la provincia, políticos locales y provinciales y también amantes del vino en general, estuvo presentado por Miquel Udina, gerente de la DOPSierra de Salamanca, quien aseguró que el 2016 ha sido «un año muy intenso y un punto de inflexión para nosotros», puesto que ha estado cargado de contactos nacionales e internacionales que han llegado acompañados de muy buenas críticas que colocan a esta DOP, de tan solo seis años de antigüedad, como una de las más valoradas del país, con muchos vinos con excelentes calificaciones en publicaciones especializadas.

«En el 2016 hemos estado inmersos en construir una DOP con los pies en nuestro terruño», señalaba Udina, resaltando el impulso de iniciativas como la certificación de vinos de pueblo o la Ruta del Vino.

Yes que los vinos de la Sierra tienen unas características muy particulares que vienen dadas, precisamente, por la singularidad del terreno en el que se cultivan sus uvas, con viñedos cargados de historia, un terreno con muchas variedades y un clima característico y único que, este año, ha dejado caldos «menos alcohólicos y con mayor intensidad de color», logrando también un récord en cuanto a kilos cosechados, con 325.000, y superando las 100 hectáreas de terreno asociado a la DOP, ya que «aunque el rendimiento del viñedo ha sido menor, contamos con más proyectos».

Un total de nueve por los que el presidente de la DOP, Agustín Maíllo, hizo un recorrido en su intervención, destacando las particularidades de cada uno y haciendo especial hincapié en el trabajo humano que hay detrás de cada botella. «Los nombres y caras de la DOPno acaban en los que veis aquí, detrás hay un gran colectivo, vital, ya que sin ellos los elaboradores lo tendríamos casi imposible», señalaba Maíllo, teniendo un afectuoso gesto hacia los más de 100 viticultores asociados a la denominación.

«Venimos a acercar el trabajo de este año a la capital, de un proyecto que crece, evoluciona y se asienta», señalaba Maíllo, agradeciendo a todos su presencia, especialmente teniendo en cuenta la causa solidaria de esta edición.

Una causa que, como había señalado Miquel Udina en su intervención, tiene algún punto en común con el vino. «El lema de la asociación es ‘En mi mundo el raro eres tú’; nosotros somos una DOPrara, especial... y está claro que en el mundo del vino lo interesante son los vinos singulares».

En cuanto a la Asociación de Enfermedades Raras de Castilla y León, su presidenta, Cristina Díaz del Cerro, quiso compartir con todos los presentes su agradecimiento y explicó el duro trabajo que desarrollan desde este grupo, dando apoyo a familias que se enfrentan a enfermedades que no tienen respuesta y que afectan al 7% de la población mundial, especialmente a los niños que, en muchos casos, fallecen sin ni siquiera haberle podido poner nombre a su dolencia que, normalmente, es de origen genético.

Díaz hizo un llamamiento a la coordinación entre administraciones y profesionales, con el objetivo de avanzar en la investigación y dar una rápida respuesta a los enfermos y sus familias, a los que luchan por visibilizar.

Tras las tres intervenciones de inauguración de la gala, se dio paso a la cata de los vinos que se ofrecían desde los nueve proyectos que han asistido a la presentación anual, probando tanto las novedades como los clásicos y brindando por un futuro lleno de éxito para todos.