El Norte de Castilla

El 60% de los nuevos casos de VIH en Salamanca son de menores de 25 años

La responsable del programa de VIH de Cruz Roja en Salamanca muestra el preservativo femenino, que quieren dar a conocer durante el Día Mundial.
La responsable del programa de VIH de Cruz Roja en Salamanca muestra el preservativo femenino, que quieren dar a conocer durante el Día Mundial. / JORGE HOLGUERA
  • La edad media en que se detecta en España el Virus de la Inmunodeficiencia Humana son los 35 años

  • Los grupos de edad con mayor incidencia de nuevos casos de VIH es de los 25 a los 34 años de edad

El VIH, Virus de la Inmunodeficiencia Humana, y el Sida, Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida, vuelven a alarmar a la sociedad, tras un periodo de relativa calma. Los últimos estudios dicen que «el 60% de los nuevos casos de VIH en Salamanca son de menores de 25 años», según declara Teresa de la Iglesia, responsable del programa VIH de Cruz Roja Española en Salamanca. El desconocimiento y el exceso de confianza hacen que las nuevas generaciones carezcan de miedo y lo que es peor, arriesguen demasiado cuando lo cierto es que según los últimos datos disponibles del Plan Nacional sobre Sida, dados a conocer por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, la estimación de personas con infección por VIH en España es de cuatro por mil. Este dato es relevante pues, según el doctor Miguel Cordero Sánchez, jefe del servicio de Enfermedades Infecciosas del complejo hospitalario salmantino, es necesaria una generalización de la prueba a partir de una prevalencia superior al uno por mil.

En España funciona el protocolo, es decir, se están tomando medidas que dan de sí resultados muy positivos, como la realización de la prueba en todos los embarazos, una medida que está haciendo que la transmisión de madre a hijo esté prácticamente erradicada.

Ahora el reto es la detección de todas las personas infectadas, algo en lo que han de poner su aportación principalmente todos los ciudadanos, o mejor dicho, aquellos que mantienen prácticas sexuales, pero también los profesionales de la sanidad, estos últimos en aras de motivar a sus pacientes a la realización de la misma sin estigmas.

Quizá sea ese tamiz tabú referido a hablar de cuestiones de importancia, como es el importante conocimiento de los medios de prevenir y de las formas de detectar las posibles enfermedades de transmisión sexual, lo que está originando otra cifra que atemoriza a los profesionales, que es el 46,2% de diagnósticos tardíos, que se pueden dar «entre cinco y diez años después de haber contraído el virus», según calcula Teresa de la Iglesia, «porque en ese tiempo el VIH no tiene ningún síntoma», se suele detectar por las infecciones oportunistas.

En este dato de diagnósticos tardíos predominan las parejas heterosexuales, pese a que el 53,9% de los nuevos diagnósticos de VIH son de hombres que tienen sexo con hombres (HSH). Pero precisamente los homosexuales son los que más conciencia tienen de las prácticas de riesgo que realizan y los que antes acuden a las pruebas para la detección de VIH, por ello, «el retraso de diagnóstico en varones homosexuales es muchísimo menor que en el resto de infectados; en personas heterosexuales el diagnóstico es mucho más tardío», anota Cordero. En este sentido Teresa de la Iglesia quiere matizar esta interpretación pues estima importante que se tenga en cuenta que «lo que hace que la personas contraiga el VIH no es la orientación sexual que tiene, sino el tipo de práctica». Otro de los mitos que quiere romper la responsable del programa VIH de Cruz Roja en Salamanca es relativo a los extranjeros, pues «el 58% de los casos nuevos son casos de personas españolas». En este sentido aclara que «la sensación que tenemos es que la gente que viene de fuera viene infectada, y no es verdad, porque el porcentaje mayor es de españoles, también hay extranjeros que lo contraen aquí».

El VIH «es una infección por virus que después de años de la infección conduce a la alteración de la inmunidad: inmunodeficiencia adquirida», explica el doctor Cordero. Las vías de transmisión del VIH son la sexual, la sanguínea y la materno-filial. Esta última está prácticamente erradicada en España. De los 3.36 nuevos diagnósticos de infección por VIH dados en España en 2015, un 3,4% fue en personas que se inyectan drogas.

La gran lucha de concienciación que ejercen entidades como Cruz Roja Española van encaminadas a concienciar en aras de frenar la vía de transmisión sexual. Para prevenir la misma aconsejan el uso de preservativos masculinos, femeninos o las barreras de látex.

Para parejas estables que mantienen relaciones sexuales con la mismas persona, siempre y cuando ninguna de las dos personas tenga VIH, recuerdan que «la única forma de estar seguros de que ninguno lo tiene es hacerse la prueba y no mantener conductas de riesgo fuera de la pareja», además recuerdan que «sólo tu puedes estar seguro de lo que haces y decides».

En Salamanca hay varios lugares en los que se puede realizar la serología o prueba del VIH. Si desgraciadamente el resultado es positivo, en España toda persona con VIH tiene acceso a un tratamiento público que garantiza su calidad de vida y, si se desea, la confidencialidad de la infección.

Una vez que se empieza el tratamiento, el doctor Cordero deja claro que hay efectos adversos, pero «al igual que en todo tipo de tratamiento», además subraya que «los tratamientos son muy potentes y muy bien tolerados». Además en la mayoría de nuevos pacientes, «el tratamiento es una pastilla al día sin restricciones de dieta ni nada, pueden hacer una vida totalmente normal».

En Salamanca hay más de 500 personas que siguen el tratamiento con fármacos antirretrovirales. Cada año se registran entre 15 o 20 nuevos casos en el complejo hospitalario salmantino.

Tanto en diagnósticos tempranos como tardíos, el tratamiento antirretrovírico suele ser similar, según explica el doctor Cordero, «otra cosa es que tengas que añadir fármacos por cosas concomitantes, por ejemplo, si las defensas están muy bajas, hay que hacer profilaxis de una serie de enfermedades oportunistas para evitarlas». En los últimos años las más comunes con las cándidas en el esófago y el pneumocystis.