El Norte de Castilla

Manuel González y Manuel Ambrosio Sánchez en la presentación de la moción, ayer.
Manuel González y Manuel Ambrosio Sánchez en la presentación de la moción, ayer. / ELENA GÓMEZ

El PSOE presenta una moción de apoyo a los afectados por la talidomida

  • En Salamanca se conocen cuatro casos de personas con malformaciones por este medicamento

El grupo socialista en la Diputación de Salamanca llevará hoy al pleno una moción para apoyar a los afectados por la talidomida, un medicamento de la farmacéutica Grünenthal que se vendió en España entre 1954 y 1975.

Este medicamento, un sedante que además calmaba las náuseas y vómitos de las embarazadas, fue el causante de un gran número de malformaciones en neonatos, que afectaban a las extremidades en diferentes grados en cada caso.

Aunque el medicamento fue prohibido en muchos países a principios de los 60 en España se siguió vendiendo afectando a más niños, el 50% de los cuales fallecieron al poco tiempo de nacer. Hoy se calcula que en España quedan 300 personas que padecen las consecuencias de este medicamento, de los cuales hay 18 casos en Castilla y León y cuatro en Salamanca.

Uno de esos afectados es Manuel González que, acompañado por el diputado socialista Manuel Ambrosio Sánchez (y con el apoyo de Domingo Gómez, otro de los afectados salmantinos), defendió ayer la importancia de que se les reconozca como afectados por la talidomida, puesto que en todo el país apenas 24 personas consiguieron ser reconocidos como talidomínicos, gracias a un real decreto de 2010 en el que se reconocía el problema. Sin embargo los fondos no alcanzaron a más gente y, pese a las denuncias presentada por los afectados contra la empresa, los tribunales españoles se han limitado a decir que el posible delito habría prescrito.

Sin embargo, las lesiones que sufren los afectados (en el caso de González con una discapacidad del 49% pero en otros puede llegar al 90%) siguen muy presentes y les afectan al día a día, por lo que piden su reconocimiento para poder acceder a las ayudas para tratamientos, medicamentos y prótesis que necesitan en su vida diaria.

«Aún sabiendo los efectos nadie hizo nada, ni las farmacéuticas ni el Estado», denunciaba Manuel González, quien aseguró que «la Sanidad española ha hecho un pacto de silencio» con este tema, lamentando que, aún a día de hoy, no solo no existe un protocolo para determinar quienes son víctimas de la talidomida o quienes sufren malformaciones por otros motivos, sino que tampoco se da información sobre el tema a los que son un posible caso.

«Tengo 58 años y con 56 fue la primera vez que pude decir que esto no era de nacimiento –refiriéndose a su mano izquierda, visiblemente malformada– sino de los efectos de la talidomida» y que fue gracias a Avite, la asociación nacional de víctima de este medicamento, que pudo empezar a tener respuestas.

«Creo que vamos a tener el apoyo unánime del pleno», señalaba Manuel Ambrosio Sánchez, quien denunciaba la «opacidad histórica de la Sanidad y el Estado español con este tema».