El Norte de Castilla

La edil díscola del PP vota con el PSOE y tumba los presupuestos de Doñinos

    Un momento del pleno celebrado ayer en Doñinos, en el que no se lograron aprobar los presupuestos de 2016.
    Un momento del pleno celebrado ayer en Doñinos, en el que no se lograron aprobar los presupuestos de 2016. / Elena Gómez
    • La portavoz popular desoye a su partido y rompe la alianza con el equipo de Gobierno de Ciudadanos

    La portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Doñinos de Salamanca, Concepción de Arribas, no escuchó a los responsables provinciales de su partido en Salamanca y votó en contra de los presupuestos de 2016 presentado por el equipo de Gobierno liderado por Ciudadanos, y su alcalde Manuel Hernández, al que el PP sustenta, o sustentaba hasta ahora, con el apoyo de sus dos concejales.

    Concepción de Arribas, que había sido reprobada el día anterior por su propio partido en un comunicado en el que le pedían que mantuviera la estabilidad del gobierno de Doñinos, también impidió que el Ayuntamiento aprobase las ordenanzas fiscales para el año 2017 al decidir votar en contra y sumar su voto a los del PSOE, quedando así cuatro votos a favor (los de Ciudadanos y el edil popular, Luis Sánchez) y cinco en contra (los de los socialistas y el de Concepción de Arribas), en un pleno marcado por los continuos reproches entre los ediles de uno y otro partido.

    Las diferencias entre los dos representantes del PP en la corporación municipal de Doñinos fueron tan evidentes que, además de que uno votó siempre a favor de las propuestas del equipo de Gobierno y la otra en contra de alguna de ellas (presupuestos, ordenanzas y disposición de fondos para pagar facturas pendientes), su situación física también demostraba el distanciamiento, puesto que una silla vacía les separaba, quedando él al lado del grupo de Ciudadanos y ella en la esquina de la mesa.

    Ante un buen número de personas en el público –entre los que se encontraban muchos miembros y cargos políticos de Ciudadanos de diferentes ayuntamientos de la provincia–, la edil popular se negó a apoyar las propuestas del gobierno, algo que fue aumentando la tensión hasta que, con el último voto, el de los presupuestos, tuvo que oír las recriminaciones de los asistentes.

    Cabe destacar que dicho voto casi no se emitió, puesto que tal y como marca la normativa, no se puede alargar un pleno más allá de las doce de la noche del día en el que se convoca (teniendo que ser aplazado). En este caso el voto se hizo cuando apenas quedaban tres minutos para la medianoche, pese a que la popular intentó que no se emitiera, asegurando que en su reloj ya marcaban las doce.

    Entre los argumentos que tanto De Arribas como la portavoz socialista, Carmen García, dieron para que no se aprobaran las ordenanzas, está la subida de algunas tasas, concretamente las relacionadas con alcantarillado (que se incrementan tras el convenio para el tratamiento de aguas firmado por el Ayuntamiento y la Diputación) y el de algunas actividades culturales y deportivas, así como el uso de equipamientos públicos.

    En cuanto a los presupuestos, De Arribas argumentó que votaba en contra porque los consideraba «ilegales», especialmente por la RPT y el polémico caso de la creación de una plaza de técnico de gestión cultural que, tras reiterados impedimentos para su regularización a lo largo de esta legislatura, acabó aprobando el alcalde, creando una plaza interina. «No es justificada la urgencia ni la plaza, así que no me ponga en la tesitura de votar algo que no es legal», recriminó la edil al alcalde, Manuel Hernández, a la vez que le echaba en cara el «mal trato» que, en su opinión, estaba recibiendo por su parte.

    En cuanto a los socialistas, señalaron que no podían aprobar un presupuesto que «recoge un aumento de partidas con el que no hemos estado de acuerdo cuando las ha ido aprobando». Cabe señalar que, hoy, los ediles socialistas junto al secretario general del PSOE de Salamanca, Fernando Pablos, darán una rueda de prensa al respecto en la que, es probable, que planteen una moción de censura, contra el alcalde.

    Manuel Hernández se defendió de estas negativas señalando que «no es el presupuesto que querríamos, pero es el que tenemos que aprobar». Algo que, sin embargo, no logró.