El Norte de Castilla

Una de las imágenes que se colgaron ayer en el Facebook de La Covatilla.
Una de las imágenes que se colgaron ayer en el Facebook de La Covatilla. / WORD

Alejo Riñones señala que «la nieve caída no es suficiente para abrir» La Covatilla

  • El alcalde de Béjar asegura que se esperará hasta el mediodía del viernes para ver si es posible dar inicio ya a la temporada de esquí

Las primeras nevadas de consideración se han dejado ver, en los últimos días, en las zonas más altas de las sierras salmantinas y ayer, la aparición en la cuenta oficial de Facebook de la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla de tres fotos en las que se podía ver dicho lugar cubierto de nieve, revolucionó las redes y muchos preguntaban cuándo se abriría la estación, sobre todo cuando el Ayuntamiento ya ha asegurado tenerlo todo listo para cuando llegue el oro blanco del cielo.

Sin embargo, el propio alcalde de Béjar, Alejo Riñones, llamaba a la calma en conversaciones con este periódico a primera hora de la tarde de ayer, asegurando que, pese a las imágenes, en ese momento apenas había «cinco centímetros de nieve en las pistas de debutantes».

«La nieve caída no es suficiente para abrir», continuaba el primer edil, quien ayer aseguraba que «habrá que esperar a ver lo que pase esta noche o mañana para tomar una decisión, aunque está todo listo para abrir».

Así, si las precipitaciones y la temperatura acompañan, «podríamos abrir las pistas de debutantes, solo las de debutantes, el sábado, pero vete a saber, es una decisión que tomaremos el viernes a mediodía, según cómo esté».

Riñones explicó que, además de las precipitaciones naturales, se está trabajando en fabricar nieve con los cañones que tiene la estación «pero eso es solo la base, tiene que nevar más».

En cualquier caso, la esperanza del Consistorio es que este año sea mejor que el pasado en el que las altas temperaturas y la falta de precipitaciones dejaron la temporada más corta de la historia de la estación.

El Tremedal

En cuanto a la polémica sobre la propiedad de la finca de El Tremedal –y la colocación de postes por parte de los supuestos propietarios, tras no haber logrado un acuerdo de venta, que el Ayuntamiento retiró– Alejo Riñones asegura que la situación sigue igual, sin acuerdo, y que «nosotros seguimos defendiendo nuestro límite y ellos el suyo».

«Hay unas actas de 1983 del Instituto Nacional Geográfico que son las que valen, porque esos límites están marcados por mojones, que son piedras enormes que no se pueden mover y señalan donde están los límites», explicaba el primer edil de Béjar, asegurando que, «los planos del catastro, que son los que tienen ellos, se hacen de manera aérea» motivo por el que, asegura, no son tan fiables como las limitaciones marcadas a pie de tierra.

En este sentido, Alejo Riñones aseguró que «el Ayuntamiento de Navacarros, que es el término al que afecta, ha pedido al Instituto Nacional que, puesto que hay polémica, vaya y marque la limitación». Una medición que, considera, acabaría con todo tipo de dudas puesto que el problema está «en el límite entre Navacarros y Solana de Ávila y a su vez eso es lo que determina cuáles son nuestras propiedades, que terminan en Navacarros».

Por el momento, polémicas aparte, habrá que mirar al cielo y esperar que, tal y como ya pasó en la tarde de ayer, en las próximas horas, las nevadas se intensifiquen para dar comienzo a la nueva temporada de esquí.