El Norte de Castilla

34 años de espera para declarar BIC al Conjunto Histórico de Salamanca

Vistas de la ciudad vieja de Salamanca, con uno de los solares de la Rúa en primer término y el conjunto catedralicio detrás.
Vistas de la ciudad vieja de Salamanca, con uno de los solares de la Rúa en primer término y el conjunto catedralicio detrás. / MANUEL LAYA
  • Podemos denuncia en las Cortes regionales que, según los tribunales, la Ciudad Vieja no goza de la protección de la Ley de Patrimonio

Que una ciudad declarada Patrimonio Mundial por la Unesco hace 28 años no goce de la máxima protección patrimonial de su comunidad autónoma, no puede sino chocar al ciudadano no versado en los vericuetos políticos. Pero así es, el Conjunto Histórico de Salamanca lleva 34 años esperando ser declarado Bien de Interés Cultural por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León, tal y como denunció hace algunos días la procuradora de Podemos en las Cortes regionales, Isabel Muñoz.

Según los datos aportados por la Junta de Castilla y León, existen 94 expedientes de declaración que no están resueltos, según Muñoz, «en tiempo y forma», entre ellos, ese expediente de declaración como Bien de Interés Cultural del Conjunto Histórico de Salamanca, expediente que lleva un retraso en su tramitación, como decíamos, de más de 34 años.

La consejera de Cultura, Josefa García Cirac, respondió a la procuradora de Podemos que estos bienes están protegidos con «la incoación del expediente». No obstante, Isabel Muñoz, discrepa en este punto y alude a una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de noviembre de 2011, fallo que pone en entredicho esta supuesta protección, pues considera que «es necesario que el expediente esté resuelto para que la protección sea efectiva en el plazo que marca la ley, 24 meses, y concreta que la provisionalidad no garantiza la protección del bien, máxime cuando existen expedientes, como el del Conjunto Histórico de Salamanca que llevan más de treinta años de retraso».

Isabel Muñoz, declaró, en este sentido, que «la situación de estos expedientes es lamentable y el retraso, que acumula décadas, es inasumible. La Junta de Castilla y León ha tenido tiempo más que suficiente para actualizar los expedientes y resolverlos».

De igual modo, la procuradora se preguntó por los criterios que se siguen para la resolución de los expedientes BIC y «por qué algunos se resuelven en pocos meses, como la tauromaquia y otros, acumulan décadas sin resolver, como pasa con el Conjunto Histórico de Salamanca». De hecho, en lo que a Salamanca se refiere cabe recordar el reciente caso del puente Enrique Estevan, cuyo expediente de declaración como BIC se incoó el 3 de septiembre de 2014 y fue declarado como tal en enero de 2016. Entonces se dijo que el puente tenía garantizada la protección como BIC desde el mismo momento de la incoación pero tan sólo por dos años, que es el plazo marcado por la ley. Ergo, resulta difícil creer que el Conjunto Histórico de la capital está protegido más de tres décadas después de haberse iniciado el procedimiento.

Salamanca cuenta en la actualidad con 47 BIC, 19 de ellos en la capital, una cifra muy por debajo de lo esperado al tratarse de una ciudad Patrimonio Mundial y que no cumple con los estándares exigidos por la Unesco en aquella declaración. Desde la entrada en vigor de la Ley de Patrimonio en el año 2002 tan sólo han sido declarados cuatro inmuebles como bienes de interés cultural: la casa de María la Brava, el conjunto formado por la Hospedería de Anaya, el colegio de San Bartolomé y la iglesia de San Sebastián, la iglesia de Santo Tomás de Canterbury y el mencionado puente Enrique Estevan, con ocasión de su centenario.

Informes desfasados

Cabe señalar, además, que Isabel Muñoz puso en entredicho también «la actualización y veracidad de la documentación proporcionada por la Consejería de Cultura». Y es que hay casos en los que la tardanza en resolver el expediente ha provocado pérdidas patrimoniales irreparables, como en el caso del pueblo abulense de Pedro Bernardo, para el que se solicitó la desincoación del expediente del Conjunto Histórico por las alteraciones y destrucciones que se habían producido en el mismo.

Porque, hay que recordar, que un bien sea declarado BIC implica la conservación del propio inmueble y la redacción de un plan especial de protección, incluido su entorno, que también debe ser respetado. Además supone un reconocimiento al valor intrínseco de esa edificación y zona. Una zona en este caso, la Ciudad Vieja, que también espera la puesta en marcha de su plan especial, presentado hace ya tres años por el alcalde con ocasión de los 25 años de la declaración como Patrimonio Mundial y todavía en estudio por parte de la comisión técnico-artística que se reúne cada 15 días en el Ayuntamiento.

Isabel Muñoz consideró, por último, que «la Junta de Castilla y León ha empezado la protección del Patrimonio por el tejado; se preocupa más por las celebraciones y los eventos que en el cumplimiento de la ley».