El Norte de Castilla

Cuando se escucha y se observa al entorno urbano

Begoña Muñoz posa con parte de su obra en el espacio La Calcografía.
Begoña Muñoz posa con parte de su obra en el espacio La Calcografía. / Laya
  • Begoña Muñoz presenta ‘Desde el corazón de la ciudad translúcida, una obra atrevida y arriesgada

La Calcografía abrió ayer sus puertas a una nueva exposición, y en esta ocasión es la digigrafía la que invade su espacio. Una oferta creativa atrevida y arriesgada de Begoña Muñoz.

La artista busca en la mayoría de sus obras reconstruir ciertas formas que encuentra al escuchar y observar el entorno urbano, y las impresiones que le puedan evocar. En ‘La Ciudad Translúcida’, Begoña Muñoz construye una metodología de aproximación a la arquitectura que se adhiere a una estructura cuyos parámetros se ajustan a la comprensión del mundo mediante la selección de una serie de imágenes que presentan la materia en una virtualidad subjetiva. La representación es el medio por el cual es posible llegar a nuevas transformaciones de la materia.

En la Suite de Danza el cuerpo se comporta como un instrumento que posibilita captar el entorno que lo envuelve. Así, la autora inventa cuerpos ‘de otro tipo’, mixtos y mutables, capaces de avanzar en los terrenos más inhóspitos, más insólitos e improbables. A caballo entre la inteligencia y la intuición, nos reproduce una coreografía de danzantes dislocados y equilibristas, delirados y herejes. Intuiciones evanescentes al son de una partitura.

Una gran parte de esta producción es muy dependiente de los recursos tecnológicos para su evolución, pero éstos son algo más que un entorno interesante para nuestra artista; ya que parece utilizarlos como una herramienta más entre muchas otras piezas para materializar sus obras y darles ese toque personal de efecto sorpresa.