El Norte de Castilla

La plataforma desplegó una pancarta durante su protesta.
La plataforma desplegó una pancarta durante su protesta. / M. LAYA

El colectivo de afectados por la hepatitis Cpide la supresión del comité evaluador del Hospital

Cerca de 20 miembros de la Plataforma de Afectados por Hepatitis C se concentraron ayer en las inmediaciones del Hospital Clínico para pedir la desaparición del comité evaluador del centro hospitalario. La portavoz de la plataforma, Esther Mate, leyó un comunicado, donde se criticaba la actividad de dicho comité, dado que «tiene la potestad no solo de cuestionar el criterio de médicos especialistas, sino la de discriminar y segregar a los pacientes a la hora de otorgarse la capacidad de decidir los enfermos que deben ser curados».

En opinión de la plataforma, el comité evaluador «no utiliza la medicina en beneficio de los enfermos, no se abstiene de perjudicarles y dañarles, por el contrario, representa la entidad que hace sufrir a los enfermos de hepatitis C». Dentro de este organismo, según sus palabras, «hay médicos que han olvidado el compromiso que tienen con la sociedad a la que prestan su servicio, médicos que se alejaron de fomentar el altruismo, la integridad, la honradez y la empatía en su relación con los enfermos».

La plataforma recalca que dichos facultativos «se aferran a hacer incumplir a los especialistas su propio código deontológico» y les obligan «a no velar por su cumplimiento» y «demorar injustificadamente el derecho que todo enfermo tiene a ser curado», manteniendo «códigos inmorales» que les impiden intentar modificar disposiciones impuestas desde el Ministerio de Sanidad. Por si fuera poco, los médicos que forman parte de este comité evaluador precarizan con sus acciones la calidad asistencial, «perpetuando un sistema defectuoso cuando omiten que la profesión médica está al servicio del ser humano y de la sociedad».

Los miembros de la plataforma, que desplegaron una pancarta reivindicativa para hacer visible su protesta, instan a los facultativos salmantinos a que recurran a la objeción de conciencia médica para no realizar conductas que «cuestionan su capacidad profesional, su libertad y su independencia». Además y citando una frase del médico y primer ministro de Salud que tuvo Argentina, Ramón Carrillo, «de nada sirven las conquistas de la técnica médica si éstas no pueden llegar al pueblo por los medios adecuados».