El Norte de Castilla

Las obras en el Monasterio de la Caridad de Ciudad Rodrigo comenzarán el día 21

  • El Ayuntamiento otorgará esta semana la licencia de obra necesaria para toda la acometida y también la licencia ambiental

Unos entran y otros salen. Y es que, si durante la semana pasada el Monasterio de la Caridad de CiudadRodrigo ha sido el centro neurálgico del rodaje de la película ‘Que baje Dios y lo vea’; a partir de la semana que viene las obras de adecuación para convertir ese espacio en un establecimiento de uso hostelero serán un hecho.

Según varias fuentes, los trabajos arrancarán el lunes 21 y el trabajo se irá desarrollando por fases. Una vez que la Comisión Provincial de Patrimonio dio el visto bueno definitivo a todo el proyecto, ya se sabía que se iba a actuar con rapidez. De hecho, en algún momento hubo dudas sobre las opciones reales de poder grabar en ese lugar, ya que la intención era comenzar cuanto antes con las obras pero, finalmente, se produjo el acuerdo entre todas las partes y la consiguiente coordinación de fechas.

A lo largo de esta semana, incluso podría ser hoy, el alcalde de Ciudad Rodrigo, Juan Tomás Muñoz, firmará la licencia de obra y la licencia ambiental. Desde el equipo de Gobierno se ha insistido en todo momento que se facilitaría al máximo toda la parte que corresponde a la administración local y que se agilizarían los plazos dentro de lo legalmente establecido. Es verdad que ya se había ido otorgando autorización para algún trabajo puntual pero este permiso será el necesario para toda la obra. Es más, la empresa promotora, Hotel Abadía número 100 SL, abonó al Consistorio hace algún tiempo, alrededor de 50.000 euros en concepto del impuesto de construcciones de la parte de la obra que está autorizada.

En las actuaciones se sabe que participará alguna empresa local y son las mismas fuentes las que aseguran que en alguna escena de la película ‘Que baje Dios y lo vea’ también aparecerán esas obras. Curiosamente, en el argumento de la cinta se hace referencia a que se quiere convertir ese monasterio en establecimiento hostelero debido a las dificultades que atraviesa, por lo que los frailes tendrán que jugar la ‘Chapion clerum’, una liga europea solo para religiosos y así tener una mínima oportunidad de salvarlo y que pueda seguir siendo su casa.

Pero dejando de lado la ficción y volviendo a la realidad, las obras de la Caridad podrían durar entre un año o año y medio y se desarrollarán por fases. Si no se producen cambios sobre la idea inicial, la primera acometida servirá para adaptar el edificio al uso hostelero con la restauración de las edificaciones que están en mejor estado.

En la segunda fase se incluiría la restauración de la iglesia y en la tercera se contempla reconstruir algunas partes del monasterio que están actualmente derruidas.

Este hotel de lujo con encanto constará de 35 habitaciones y además se habilitarán comedores y cocinas, las cuales estarán preparadas para acoger cursos de alta cocina y degustaciones privadas.

Sin duda alguna, esto es solo el principio de un proceso que comenzó con la compra de este Monasterio de la Caridad a la familia Uhagón de Foxá hace ahora casi un año, en diciembre de 2016.