El Norte de Castilla

Daniel Vélez y Estíbaliz, ingresada en el hospital con leucemia mieloide aguda.
Daniel Vélez y Estíbaliz, ingresada en el hospital con leucemia mieloide aguda. / WORD

#SeUnSuperheroe y dona médula

  • Daniel Vélez / Pareja de Estíbaliz

  • Una emotiva carta en Facebook de Daniel Vélez ha originado una ola de solidaridad hacia el caso de su novia, ingresada en el Complejo Asistencial de Salamanca por una leucemia mieloide. «Mi lucha quiere aumentar el número de supehéroes para salvar a Estíbaliz y a otras muchos casos», asegura

«La sociedad no sabe, como yo tampoco lo sabía, lo sencillo que es donar médula». Quien así habla es Daniel Vélez, un español residente en México que ha emprendido una campaña en redes sociales para concienciar sobre la importancia de hacerse donante de médula. Su novia, Estíbaliz, Esthy, 29 años y salmantina de Fuentes de Oñoro, permanece ingresada en el Complejo Hospitalario de Salamanca a la espera de que aparezca ese donante de médula compatible. Una carta escrita por Daniel en Facebook ha hecho que su caso haya adquirido relevancia pública y que se cuenten por miles los apoyos recibidos.

«Mi lucha, como la de muchos otros, empieza con la carta y con un foco claro: aumentar el número de donantes de médula ósea a nivel mundial, esperando por supuesto que entre los que hay y los nuevos, esté el superhéroe de Esthy y deseando que también podamos ayudar a muchas personas, porque cuando lo vives de cerca, te das cuenta que realmente su lucha lo merece. Para aumentar el volumen tenemos que hacer entre todos una tarea clara de educación. La gente cree que donar es peligroso, que implica operación; nada de eso, es sencillísimo», cuenta Daniel desde México.

Allí, en el país azteca, comenzó esta historia tras unos análisis rutinarios en la empresa donde trabaja Estíbaliz. Unos resultados alterados y la recomendación médica de hacer seguimiento derivaron en una biopsia medular y la confirmación de la enfermedad: leucemia mieloide aguda. Sin síntomas evidentes, como destaca Daniel. Pese a que la leucemia suele ser una enfermedad muy sintomática, Estíbaliz «nunca, nunca presentó síntoma alguno; es algo que puede ocurrir pero es poco frecuente».

Entre todas las leucemias, la que padece Estíbaliz, era de pronóstico, en principio, favorable. Relata Daniel que la estadística dice que las personas que padecen esta enfermedad la superan con quimioterapia y con un trasplante autólogo, esto es, de las propias células madres del enfermo. En el caso de Esthy, todo iba según lo previsto y tras la primera sesión de quimioterapia, los resultados fueron positivos.

«Estíbaliz acabó de recuperar en casa sus niveles y volvió a ingresar para recibir la segunda etapa de quimio que es llamado ciclo de consolidación. Al acabar, fue a recuperar sus niveles a casa pero en esa segunda fase todo se complicó algo más», continúa Daniel.

Esa complicación se manifestó a través de fiebre, que obligó a Estíbaliz a ingresar de nuevo y estar varios días en observación y con antibióticos para luchar contra posibles infecciones. «Finalmente, en los estudios de control tanto de sangre como de médula se observó que Esthy no recuperaba a la velocidad que debería, hasta que comprobaron que aún quedaban copias de la enfermedad en la médula». Esto obligó, añade Daniel, a buscar el trasplante alogénico, es decir, el procedente de otra persona. El candidato más lógico, el hermano de Estíbaliz, no es compatible, por lo que la mejor opción es recurrir al Banco Mundial de Donantes. «Ahí empezamos la búsqueda».

«El palo fue enorme porque sabemos lo que implica un trasplante externo», reconoce Daniel Vélez. Y es que el riesgo para el receptor es importante por las altas probabilidades de rechazo. «En esta enfermedad, como en otras tantas, hay dos tipos de salud: por un lado está la física y por otro la mental y emocional, y ambas van de la mano y se nutren entre sí». Estíbaliz, ahora mismo, está «animada porque lo ve posible, sabe que cuanta más gente done, más posibilidades habrá». Esto hace, continúa Daniel, que ese golpe que se llevaron al recibir la noticia, aunque sigue ahí, esté «algo más suavizado».

¿Qué dicen los médicos?, es la siguiente pregunta que responde Daniel. «Nos dicen poco y que hay que ir al día a día». El primer paso es encontrar ese donante, ese superhéroe que salve a Esthy. «Si no aparece habrá que buscar otras opciones médicas que aún no nos han explicado». La posibilidad está ahí y los números lo indican: 300 enfermos de leucemia se quedan en el camino cada año en España por no encontrar un donante compatible.

Daniel Vélez indica que la leucemia es una enfermedad en la que ha habido pocos avances en los últimos años en su tratamiento. En cualquier caso, no se olvida de señalar que el equipo de Salamanca de Hematología, en el Hospital Clínico, donde se encuentra Estíbaliz, es un «equipazo con grandísimos profesionales que se esfuerzan al máximo para sacar a sus pacientes adelante». Y es que, añade, Salamanca es «uno de los centros especializados en enfermedades hematológicas referentes a nivel mundial, así que en un camino como éste, se agradece estar en las mejores manos».

No obstante, Daniel incide en la necesidad de contar con más medios y más recursos para dar respuesta a todas las personas que quieren hacerse donantes de médula. «No puede ser que iniciativas privadas como la de fundaciones y personas independientes como Pablo Ráez, el padre de Mateo o yo mismo, nos dejemos el alma en esto y luego los hospitales públicos no puedan recibir a tantas personas que nosotros hemos conseguido concienciar», apunta, para pasar a añadir que es necesario «hacer más presión para que se destine más presupuesto porque la gente me escribe muy decepcionada diciéndome que aunque van a donar, les dicen que están saturados y no pueden atenderlos».

Finalmente, Daniel agradece emocionado el apoyo recibido tras su petición. «Hasta que no te pasa no te das cuenta de que hay mucha gente solidaria», concluye.