El Norte de Castilla

Los bomberos trabajan en las labores de extinción en el edificio de la avenida Virgen de la Montaña, en el centro urbano de Cáceres.
Los bomberos trabajan en las labores de extinción en el edificio de la avenida Virgen de la Montaña, en el centro urbano de Cáceres. / EFE

Germán Rodríguez se encontraba en la cocina en el momento de la detonación

  • De 56 años, separado y padre de una hija, era un dentista muy conocido en el centro de Cáceres

«Es casi milagroso que solo haya fallecido una persona». El jefe de la Policía Local de Cáceres, Ángel Carvajal, reflejaba ayer en su rostro la dureza de una noche interminable que se saldó con un muerte, 13 heridos y una enorme carga de tensión en el pleno centro urbano. La gran acumulación de gas propano en el interior de una vivienda de la cuarta planta del edificio Santa Ana fue la causa más probable de la explosión que acabó con la vida de Germán Juan Rodríguez Prieto, un conocido dentista de origen salmantino instalado en Cáceres desde hace años. Tenía una hija y se había separado.

Germán se encontraba en la cocina en el momento en el que se produjo la detonación. «Fue muy violenta, ha destrozado toda la estancia», confirmó el responsable del Servicio Provincial de Extinción de Incendios (Sepei) de la Diputación, Francisco Hernández Mogollón. Los bomberos, acudieron en escasos minutos al igual que la Policía Local de Cáceres, pero se encontraron con muchas dificultades ya que en principio costó identificar el punto exacto del fuego. Eran las 00:45 horas. Hubo 13 heridos, todos de carácter leve por inhalación de monóxido de carbono, excepto una chica de 26 años que tuvo que ser atendida con una crisis de ansiedad. Solo uno de ellos, un hombre, recibió asistencia en Urgencias del hospital, pero no llegó a ser ingresado.

El bloques e encuentra en el número 19 de la Avenida de la Montaña, con acceso también desde Periodista Sánchez Asensio, junto a los Multicines. Se trata de un edificio de cinco plantas, una baja destinada a oficinas y garaje. Ayer por la tarde solo era posible el acceso a éste, aunque algunos vecinos tuvieron ocasión de entrar a sus casas a recoger sus enseres acompañados por la Policía Local. El bloque fue desalojado por completo en la parte que da a la Avenida Virgen de la Montaña. Quienes tienen negocios o viviendas en Sánchez Asensio ya pudieron regresar. En el hostal Néptuno fueron reservadas siete habitaciones dobles y una triple. El teniented e alcalde, valentín Pacheco, se desplazó hasta el lugar de los hechos a primera hora de la madrugada. Ayer acudió de nuevo acompañado por técnicos municipales del área de Urbanismo y Edificación. El Ayuntamiento se ha puesto a disposición de los afectados. Pacheco señaló que eran unas 15 familias afectadas. En total entre ambos accesos hay 58 viviendas. Las 32 de la parte de la Avenida seguirán cerradas. Se espera que la Policía Científica complete el trabajo el miércoles.

Algunos residentes se han trasladado de forma provisional a casa de amigos o familiares. Es el caso de José Ignacio Calvo, al que la explosición le cogió ya en la cama, justo debajo, en el tercer piso. «Bomberos y Policía tardaron apenas 10 minutos. Tuve el tiempo justo de vestirme y echarme a la calle. Yo vivo en el C. Mi vecino del I se fue a por un extintor. Fueron momentos de mucha tensión», relata este vecino, que salió ayer sobre las cinco y media de la tarde del edificio cargado de bolsas tras recoger lo que pudo. «Por lo que nos han dicho al menos hasta el miércoles no podremos volver. Estábamos sin luz ni agua y el técnico de Repsol en una primera inspección no garantizaba el servicio», señaló.

En un primer informe del área de Urbanismo se apuntaron como zonas más afectadas los pisos colindantes al siniestrado,a sí como el precinto de las viviendas Y y H en las plantas segunda, tercera y cuarta, donde se produjo. Además, la prohibición de entrar en el edificio sin autorización se explica por razones de seguridad. Las primeras medidas se tomaron «en aras de preservar la integridad de las personas», según informó el Consistorio.

El director de la Oficina de Desarollo Urbano fue uno de los técnicos municipales que inspeccionó el edificio, acompañado por el jefe de Disciplina Urbanística.

Además del precinto de viviendas, el informe también aconseja el apuntalacimiento del forjado en un despacho profesional del primer piso. Además, se restringe el acceso por una escalera de subida en los Multicines, donde otras dos salas han sido cerradas. Será necesario además apuntalar el forjado de dicha escalera.

El concejal de Urbanismo y alcalde en funciones, Valentín Pacheco, indicó por la mañana que las primeras impresiones descartaban daños esructurales en el edificio. Sí los hay en el piso siniestrado, el 4ºH. La vivienda estaba conectada con la antigua clínica en la que trabajó el fallecido, pero que había sido cerrada hace tiempo.

«Ha sido una explosión muy violenta. Destrozó toda la fachada que da hacia la Montaña. La contrafachada ha tenido un desplazamioento de unos 30 centímetros. El edificio no se va a caer pero se han producido fisuras en determinados puntos y eso es lo que se ha visto con los técnicos», analizó sobre el terreno el responsable del Sepei, Francisco Hernández Mogollón. «Las paredes han desaparecido literalmente», confirmó el Ayuntamiento. Sobre la base del informe policial se apunta como casua probable a una explosión de gas. «Tenemos gas propano. Hay un depósito y pensamos que había llegado a explotar», indicó otro vecino.

El edificio Santa Ana fue construido en 1996. Ocupa 1.644 metros cuadrados en pleno centro. A su alrededor se concentraron decenas de personas en la madrugada del domingo al lunes, nada más producirse la explosión. Dos chicas suplicaban ayuda a gritos desde la ventana de su vivienda antes de ser evacuadas junto al resto de los residentes. En el escenario se mezclaba la incertidumbre provocada por el suceso y la alarma. A pie de calle se montó una carpa para atender a quiénes tuvieron que abandonar sus casas y seguían en la calle.

Los peritos de las aseguradoras intentaron entrar para hacer una primera inspección ayer. La explosión fue tan sonora que se escuchó a casi un kilómetro, en el centro comercial llamado El Perú.