El Norte de Castilla

Sotoserrano se suma al Día Europeo del Enoturismo con diversas actividades

    Los participantes escuchan las explicaciones que les da un vecino de Sotoserrano en un viñedo.
    Los participantes escuchan las explicaciones que les da un vecino de Sotoserrano en un viñedo. / Marjés
    • El Ayuntamiento organiza una ruta entre viñedos y olivares, una cata de vino y una calbochada

    La Red Europea de las Ciudades del Vino instauró en 2009 la celebración del Día Europeo del Enoturismo, que se conmemora cada segundo domingo de noviembre en las ciudades socias de la red, con el fin de conseguir una difusión internacional del turismo del vino de manera simultánea en todos los países europeos, favoreciendo así una homogeneización de los estándares de calidad de las diferentes rutas del vino europeo.

    Desde ese momento, esta iniciativa pretende posicionar el turismo del vino como una realidad única y múltiple en todos los estados miembros, y a la vez favorecer el consumo de los productos de los territorios, como argumentos de calidad de vida intrínsecos a Europa.

    Y esto precisamente fue lo que hizo ayer Sotoserrano. Adelantándose un día a la celebración del Día Europeo del Enoturismo, que tiene lugar hoy, el Ayuntamiento de este municipio serrano trató de promocionar no sólo el vino sino todos los productos de su territorio con una jornada llena de actividades, en la que participaron unas cuarenta personas llegadas de diversos lugares como San Sebastián, Madrid y Salamanca capital.

    Las actividades se iniciaron con una ruta de senderismo de unos 8 kilómetros que pasó por varias explotaciones de viñedo, donde uno de los guías explicó a los participantes cuál es el proceso de la poda de las cepas, que se está realizando en estas fechas. Pero el recorrido no sólo transcurrió entre viñas, sino que también se pasó por zonas de olivos, donde vecinos de Sotoserrano estaban recolectando las aceitunas, y también por otras de cerezos. Tres productos de calidad del municipio y tres recursos económicos que tienen diversas formas de comercialización como son la vid, de la que se obtienen las uvas, que pueden venderse para consumo como fruta o para la realización de vino; la aceituna, bien para consumo del fruto o para la realización de aceite; y las cerezas, un fruto que se comercializa como tal pero con el que también se puede hacer mermelada.

    De esta forma, mostrando de dónde se obtienen, se pretendía poner en valor estos tres recursos agroalimentarios, favoreciendo a la vez su consumo, cumpliéndose así uno de los objetivos del Día Europeo del Enoturismo. Y es que aunque Sotoserrano aún no es un socio miembro de Recevin, sí lo es de la Ruta del Vino de la Sierra de Francia, que muy pronto será certificada por Acevín. Pero esto no quita para comenzar la promoción de la zona y de sus productos.

    «Actividades de este tipo, con grupos reducidos, permiten poner en valor un recurso como es el enoturismo, a la vez que desestacionaliza el turismo, ya que cuando la Sierra tiene más afluencia de visitantes es en primavera y en verano y estas actividades se desarrollarán desde mediados de septiembre hasta mediados de octubre, que son los mejores meses para ver los viñedos y todo el trabajo relacionado con los mismos», señalaba ayer a este periódico el alcalde de Sotoserrano, Sebastián Requejo.

    Asimismo, el primer edil destacaba que los pueblos serranos deben apostar por este tipo de turismo, que viene a completar la oferta que ya existe; «se trata, además, de un turismo gastronómico, ya que se pone en valor todos los productos que tenemos en la tierra», manifestaba. Y es que además de la ruta de senderismo, los asistentes tuvieron la oportunidad de visitar una bodega del municipio, donde además de participar en una cata de vino, también degustaron productos elaborados en el propio pueblo como los ibéricos y el hornazo. Pero, además, por la tarde asistieron a una calbochada en la Plaza Mayor.

    Así, con estas dos nuevas actividades se dieron a conocer nuevos productos de Sotoserrano como son los ibéricos (en la localidad hay varias fábricas de embutidos), los productos de panadería y también las castañas, otro de los frutos que se cultivan en este territorio. «Todos productos propios», señalaba satisfecho el alcalde, consciente de que son muchos los valores que Sotoserrano tiene para ofrecer al visitante -junto a su naturaleza- y que, entre todos, hay que poner en valor, organizando «rutas más personalizadas y temáticas, como son las de enoturismo, que hay que comenzar a explotar a partir de la Ruta del Vino de la Sierra de Francia», creando paquetes turísticos entre todos los municipios incluidos en este nuevo sello que puedan atraer turismo y una mayor riqueza económica a la zona.

    Y es que, como recordaba Sebastián Requejo, este tipo de turismo no es el que viene a caminar con la mochila y el bocadillo sino que se trata de un turismo que consume en los municipios por donde pasa.

    Así, un nuevo futuro se abre para los pueblos de la Sierra de Francia, tan sólo hay que aprovecharlo. Como muestra, las actividades de ayer de Sotoserrano que atrajeron a medio centenar de personas.