El Norte de Castilla

Acasife agradece las colaboraciones con la imposición de sus pañoletas

    Juan Manuel Ballesta imponiendo la pañoleta a Alfonso B. Calvo.
    Juan Manuel Ballesta imponiendo la pañoleta a Alfonso B. Calvo. / Marjés
    • La agrupación celebró ayer su VII Marcha Arriera por la Sierra de Francia, que transcurrió entre San Martín del Castañar y Sequeros

    La Asociación de Amigos del Camino de los Arrieros, Sierra de Francia-Entresierras (Acasife) realizó ayer una nueva marcha para recorrer un nuevo tramo del Camino de los Arrieros de la Peña de Francia a la Vía de la Plata, tras realizar en abril la de la Peña de Francia y en el mes de septiembre la que va desde El Casarito a San Martín del Castañar.

    En la jornada de ayer tuvo lugar el recorrido desde San Martín del Castañar a Sequeros, participando en la ruta casi medio centenar de personas.

    En San Martín del Castañar, el presidente de Acasife, Juan Manuel Ballesta, leyó un saluda en la Plaza Mayor, en el que agradecía al municipio el hecho de ser el primer pueblo que se incorporó a la asociación como un socio más. Y como homenaje y agradecimiento por este apoyo, el presidente impuso al alcalde de San Martín del Castañar, Alfonso Buenaventura Calvo, la pañoleta de la agrupación. Momentos después y antes de comenzar la ruta, todos los presentes se realizaron la fotografía de rigor junto a la fuente de la Plaza. Acto seguido se inició un recorrido de 6,2 kilómetros, realizando la primera parada en El Tejar y la siguiente junto a la que fuera la ermita de Santa Lucía, donde Juan Manuel Ballesta habló de los asentamientos que hubo en la zona y donde hasta el siglo XVI la ermita, con párroco y donde se decía misa, estaba bajo la advocación de Nuestra Señora del Castañar y a partir de ese momento cambió de nombre por la ermita de Santa Lucía hasta el siglo XVIII o XIX, cuando se dejó de rendir culto en ella y acabó derruida.

    Otra de las paradas tuvo lugar en el Asentamiento de los Curas, donde los participantes volvieron a posar para realizarse una fotografía de grupo. Este lugar era utilizado en el siglo pasado por los curas para «hablar de lo divino y lo humano»; de ahí que reciba dicho nombre.

    Desde este lugar se continuó camino hasta Sequeros, donde Francisco Martín Iglesias actuó de guía y llevó a los participantes a la ermita del Humilladero para continuar por la iglesia del Robledo y por los lugares de interés del municipio, sin olvidar el teatro León Felipe.

    La comida se llevó a cabo en los salones de la tercera edad, donde Juan Manuel Ballesta impuso la pañoleta de Acasife a Francisco Martín por su constante colaboración y en señal de agradecimiento por realizar una visita tan preparada y documentada a Sequeros.