El Norte de Castilla

La Usal no podrá convocar plazas hasta la aprobación de los nuevos presupuestos

Los miembros de la Mesa del Claustro de la Universidad de Salamanca, durante la sesión celebrada ayer en el Paraninfo de las Escuelas Mayores.
Los miembros de la Mesa del Claustro de la Universidad de Salamanca, durante la sesión celebrada ayer en el Paraninfo de las Escuelas Mayores. / RUBÉN RAMOS
  • El rector insta al Gobierno a eliminar la tasa de reposición y recuperar el nivel inversor de 2008

Por fin hay nuevo Gobierno en España, pero la Usal sigue sin tener clara la disponibilidad presupuestaria con la que contará este curso para afrontar sus nuevos y sugestivos proyectos académicos. Esta inquietante sensación envolvió el informe que presentó ayer el rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, a los miembros del Claustro, donde la sesión matinal que celebró el máximo órgano de representación académica en el Paraninfo de las Escuelas Mayores.

Ruipérez se refirió expresamente en los pasajes finales de su pormenorizado informe a esta incógnita económica, afirmando que la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado «arrastra la de las comunidades autónomas y la de las universidades, lo que provocará dificultades a la hora de ejecutar muchos proyectos», iniciativas que dependen directamente de la posibilidad de efectuar convocatorias o de incorporar los remanentes. Este último punto significa, según enfatizó Ruipérez, que «hasta que no tengamos presupuestos aprobados no podremos utilizar los fondos que, con esfuerzo y disciplina, hemos generado este año, lo que incluye que no podamos convocar plazas hasta entonces».

El rector consideró que la parálisis institucional que ha vivido España ha supuesto la pérdida de un año para abordar una profunda reforma de la universidad española, que constituye precisamente uno de los objetivos prioritarios de la conmemoración en 2018 del VIII Centenario de la fundación del Estudio salmantino. «Se está ampliando la brecha con los países de nuestro entorno económico y cultural, a pesar de los esfuerzos, a veces titánicos, de las universidades españolas para mantener niveles de calidad en la docencia e investigación».

La inquietud académica que exteriorizó el rector no es óbice para que la Universidad mantenga su esperanza en que el nuevo Ejecutivo de Mariano Rajoy suprima de forma definitiva la tasa de reposición del profesorado universitario. El Gobierno también deberá aclarar cómo serán los sistemas de acceso a los estudios universitarios tras la desaparición de la PAU y asignar fondos para los proyectos del VIII Centenario.

Los contundentes mensajes que verbalizó el rector ante los miembros de Claustro abarcaron desde un llamamiento al nuevo Gobierno para devuelve a las universidades públicas a los niveles de inversión que había en el año 2008 hasta peticiones para que, en el caso de que fuera preciso reducir de nuevo el gasto público, no se incidiera en sectores fundamentales, como son la sanidad y la educación.

Pese a la indefinición presupuestaria, lo cierto es que este curso permite otear señales esperanzadoras en el horizonte económico de la institución. El equipo rectoral prevé cancelar completamente durante este periodo la deuda histórica de la Usal que, cuando Ruipérez comenzó a gestionar el Rectorado, se elevaba a 43 millones. «De este modo –indicó Ruipérez– la Universidad podrá afrontar 2018 y los años sucesivos sin el lastre que suponía dedicar una parte importante de sus recursos a la amortización de la deuda, recursos que ahora estarán disponibles para programas de mejora académica».

Respecto al profesorado y como consecuencia directa de las medidas restrictivas padecidas durante los últimos años, la Usal sigue soportando «una pérdida continua y constante» de efectivos, que supuso durante los últimos seis años la pérdida de 221 profesores funcionarios, lo que equivale a una reducción del 17%. Por si fuera poco en este deprimente panorama, la plantilla sigue envejeciendo con una edad media de 48,5 años a finales de 2015.

Como réplica a todo lo anterior, desde 2013 la Usal ha sido capaz de transformar 60 plazas de profesor asociado en 60 puestos de ayudante doctor. Durante este año el Rectorado ha publicado dos ofertas de empleo público parciales con un total de 42 plazas. A través de la tasa de reposición correspondiente a 2016, la entidad docente conseguirá la estabilización de 27 profesores contratados, así como la incorporación de 32 profesores titulares y 32 nuevos catedráticos.

La asociación de antiguos alumnos Alumnni ha alcanzado ya los 10.000 miembros, se ha dado un impulso decisivo a la implantación de herramientas como la administración electrónica y la contabilidad analítica y, en materia de investigación, la Usal se ha colocado en un meritorio quinto puesto en el panorama nacional en indicadores de transferencia, según lo acredita un informe de la Fundación CyD.

La proyección internacional se materializa en varias direcciones, como el proyecto de la Universidad Franco-Española, que dará acreditaciones de calidad a títulos conjuntos entre universidades francesas y españolas, el incremento de las relaciones con universidades de Japón y China, añadiendo el ámbito de las Ciencias a los de Traducción e Filología, y el establecimiento de lazos académicos con el norte de África.

El rector adelantó que este curso deberá renovarse la acreditación de 17 grados y 12 másters, estando pendientes de resolución cinco recursos de la Usal por renovaciones de títulos no concedidas en 2015.