El Norte de Castilla

Taller de cajas nido y recogida de residuos en el azud de Riolobos, dentro del programa VoluntaTormes.
Taller de cajas nido y recogida de residuos en el azud de Riolobos, dentro del programa VoluntaTormes. / WORD

VoluntaTormes continúa mejorando el medio ambiente en el nordeste

  • Durante el pasado mes de octubre y en este de noviembre se desarrolla una nueva edición de este programa de voluntariado ambiental rural-urbano

Durante el pasado mes de octubre y en este de noviembre, la Fundación Tormes-EB está desarrollando una nueva edición de VoluntaTormes 2016 en colaboración con la Diputación de Salamanca. Se trata de un programa de voluntariado ambiental rural-urbano dedicado a la mejora ambiental y paisajística de los entornos naturales de los municipios cercanos a Rivera de Cañedo y ribera del Tormes en el nordeste salmantino.

Con una gran demanda de participantes, más de 150 voluntarios serán los que contribuyan a las acciones previstas durante los fines de semana de actividad, que son -según informa la Fundación Tormes-EB- «recogida de residuos sólidos en la ribera del Tormes, mantenimiento de las rutas señalizadas por la entidad en los últimos años, recuperación de entornos rurales abandonados en municipios de la comarca, plantaciones de especies autóctonas y talleres destinados al seguimiento e incremento de fauna en las riberas».

Durante el pasado fin de semana, los voluntarios participantes en este programa han llevado a cabo una serie de actividades como son la reseñalización del Camino de Santa Lucía a su paso por Almenara de Tormes y la realización de una limpieza de residuos exhaustiva en el Azud de Riolobos, donde se recogieron alrededor de 25 bolsas de residuos, de los cuales el 70 por ciento eran envases.

La importancia de este tipo de programas permite «la conservación y mantenimiento de entornos naturales muy transitados por los visitantes y vecinos salmantinos donde de forma altruista, los participantes, en su mayoría jóvenes universitarios pero también vecinos de la comarca, viven una experiencia de convivencia y enriquecimiento personal», explican desde la Fundación Tormes-EB, que animan tanto a los jóvenes como a los vecinos de los diferentes pueblos de la zona a participar en una iniciativa que trata de mejorar su entorno medioambiental con diferentes tipos de actividades.