El Norte de Castilla

El repunte de los atropellos cuestiona la política de movilidad del Ayuntamiento

Imagen del último atropello producido hasta la fecha en Salamanca, el pasado sábado en la avenida de Federico Anaya.
Imagen del último atropello producido hasta la fecha en Salamanca, el pasado sábado en la avenida de Federico Anaya. / RUBÉN RAMOS
  • Esta cuestión constituye uno de los cuatro grandes pactos ofrecidos por el alcalde a la oposición

Las cifras lo dejan claro: los atropellos constituyen uno de los principales problemas de la ciudad de Salamanca. En total, sumando los accidentes de este tipo sucedidos en las dos últimas semanas, se supera con creces la decena. Y si nos fijamos en los números anuales, se observa como en Salamanca un peatón es atropellado por un vehículo cada tres días, aproximadamente, de media. Tan constatable es este problema que el alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, ofreció a la oposición, en el Debate sobre el Estado de la Ciudad de hace un mes, un gran pacto sobre seguridad vial.

Un documento que, en definitiva, da cuenta de la preocupación que existe en la ciudad y en el Ayuntamiento ante el tema de la seguridad de los peatones. Preocupación que, de todos modos, no es nueva. Así, justo hace dos años, en noviembre de 2014, otra oleada fuerte de atropellos llevó a la convocatoria de la Comisión de Estudios de los Accidentes con Peatones, foro en el que estaban representados los dos grupos con representación por aquel entonces en el Ayuntamiento, el jefe provincial de Tráfico, el fiscal delegado de Tráfico, agentes de la Policía Local, técnicos del Consistorio e integrantes de la Unidad de Coordinación para la Atención de las Víctimas de Accidentes de Tráfico de la DGT.

No obstante, la convocatoria y primera reunión de esta comisión fue también su último encuentro hasta la fecha. El Grupo Municipal Ciudadanos, ante el repunte de los atropellos en las últimas semanas, ha reclamado en varias ocasiones una nueva convocatoria de este grupo de trabajo, sin éxito hasta la fecha. El portavoz de los naranjas en el Consistorio, Alejandro González Bueno, confirmó ayer que mañana miércoles, en la Comisión de Policía, Tráfico y Transporte, volverá a solicitar la reunión de este grupo, de acuerdo a la configuración de la Corporación que dejaron las elecciones municipales de mayo de 2015. «En esta legislatura aún no se ha reunido, por lo que los nuevos grupos políticos no contamos con representación», explica, no sin antes pedir al alcalde que dé un paso al frente y convoque también ese pacto por la Seguridad Vial anunciado en el Debate sobre el Estado de la Ciudad. Y es que nada se ha sabido en el Consistorio del tema, como también confirma José Luis Mateos, portavoz del Grupo Municipal Socialista.

Pero, ¿dónde reside el problema de la ciudad de Salamanca para que los atropellos sean tan frecuentes? Según Fermín Rozas, experto en movilidad e integrante de la agrupación de electores Ganemos, estas circunstancias tienen raíces más profundas y van más allá de las cuestiones educativas o cívicas, que son importantes, pero no determinantes. Nos encontramos, en realidad, ante la contraposición de dos modelos de ciudad totalmente diferentes. Así, mientras el alcalde explica que en la Avenida de Portugal se han reducido pasos de cebra por estar demasiado cerca unos de otros, Rozas define a esta medida como por completo contraproducente, sobre todo por la situación de algunos de esos pasos de cebra. «No es lógico –explica- que se suprima justo el paso de peatones que está frente a un supermercado». Hablamos, por tanto, de educación vial para los ciudadanos sí, pero combinada con decisiones comprensivas por parte de las autoridades. «Cuando hay un atropello es porque alguien ha incumplido una norma, y suele ser el coche, la parte más fuerte», añade Rozas, que destaca una cifra muy elocuente: según el Plan de Movilidad del Ayuntamiento tan sólo el 24% de los viajes internos por la ciudad se realizan en coche.

¿Por qué, entonces, la conducción de vehículos de cuatro ruedas tiene tanta predominancia en la vida de la ciudad si en realidad constituye una cuarta parte de los desplazamientos? El experto señala, como posible respuesta, la existencia de viajes en coche que antes no existían, como los que se dan a las horas de entrada y salida de los colegios. «El distrito único escolar ha provocado viajes cortos, estacionamientos en doble y tercera fila y caos constante a determinadas horas y en determinadas zonas de la ciudad». Es el caso, por poner algunos ejemplos, de la Vaguada de la Palma y la calle Sierpes, o de la Gran Vía y de Canalejas.

«La ciudad está tomada y pensada por y para el coche y todas las medidas de Seguridad Vial que se plantean se piensan desde esa perspectiva». Para Fermín Rozas hay actuaciones concretas que podrían tomarse para conseguir una ciudad más amable de cara al peatón, como la elevación de los pasos de peatones en algunas vías o la reprogramación de los semáforos del Paseo de San Vicente, a la altura de los hospitales, de modo que no sea necesario pulsar un botón para que se pongan en verde.