El Norte de Castilla

De izda. a dcha., Francisco Javier Herrero Polo, Isabel López Blázquez y Aniceto Rodilla Orgaz.
De izda. a dcha., Francisco Javier Herrero Polo, Isabel López Blázquez y Aniceto Rodilla Orgaz. / WORD

Inquietud en Béjar ante la actitud de las administraciones con El Bosque

  • Grupo Cultural San Gil e IU no están de acuerdo con la forma cómo han contratado a una empresa para realizar un proyecto que defina los usos

El Grupo Cultural San Gil de Béjar e Izquierda Unida ofrecieron ayer una rueda de prensa en la capital salmantina para poner de manifiesto la inquietud que ha surgido entre las organizaciones promotoras de la ‘Propuesta de generación de actividad económica y creación de empleo en la villa renacentista El Bosque de Béjar’ ante la actitud de la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Béjar.

Las dos organizaciones, tras un cuarto de siglo de lucha por la defensa del Bosque de Béjar, Bien de Interés Cultural (BIC) y la única villa renacentista que se conserva íntegra en España, presentaron el pasado 16 de agosto públicamente un proyecto de rehabilitación, puesta en uso y creación de 70 puestos de trabajo ante las administraciones pertinentes, es decir, ante la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Béjar, además de hacerlo público íntegro a través de diferentes redes sociales.

El proyecto -según recordaron ayer Aniceto Orgaz Rodilla, del Grupo Cultural San Gil, Isabel López, coordinadora comarcal de IU Béjar, y Francisco Javier Herrero Polo, responsable de Organización de IU Salamanca- se hizo llegar mediante registro al alcalde de Béjar, Alejo Riñones; al director de Patrimonio, Enrique Sáiz; y a la consejera de Cultura y Turismo, Josefa García Cirac, sin que «hasta la fecha hayamos recibido nada más que una carta de la consejera agradeciéndonos el esfuerzo e interés y remitiéndonos al director de Patrimonio, que por el momento guarda silencio administrativo», señalaron.

Por otro lado, sí se ha manifestado a favor de dicho proyecto la Plataforma de Defensa de El Bosque, creada hace dos años en Béjar para reforzar la lucha por la puesta en valor de este BIC.

Tras la presentación de este proyecto, ambas organizaciones no entienden que el pasado 3 de noviembre se diera a conocer que la Consejería de Cultura y Turismo, tras 17 años y una inversión de 2,3 millones de euros desde su adquisición, «decide definir los usos de El Bosque mediante la contratación de una empresa, sin concurso público, mediante procedimiento negociado, sin publicidad, lo que podría definirse como un encargo ‘a dedo’ y por valor de 38.000 euros, para la redacción de un proyecto que defina los usos de El Bosque desde la visión didáctica y educativa que quiere imprimirle la consejera».

De acuerdo con el Plan Director que aprobó la propia Junta de Castilla y León en 2001 los usos de la villa venían claramente definidos, entre ellos los mejor valorados, los educativos, formativos y didácticos sin menoscabo de otros acordes con la idiosincracia del lugar y su historia. También se refería dicho Plan a la inversión que se debía realizar y el plazo para hacerlo, para rehabilitarla por completo y darle los usos adecuados. A día de hoy, recordaron ayer en la rueda de prensa, «dicho plan lleva un retraso de 7 años y la inversión solo ha sido desembolsada en un 50 por ciento de lo que se presupuestó en 2001. Esto conduce a la insuficiencia del desembolso ya que en estos años de retraso, el deterioro ha ido aumentando y el incremento del IPC hace el resto».

Tanto desde el Grupo Cultural San Gil como desde IU manifiestan su preocupación por la «falta de transparencia en la contratación de esta empresa, pasando por encima de uno de los puntos más importantes del Plan Director: la participación ciudadana a través del Consejo Asesor que debiera haberse creado al aprobarse el Plan, y en el que tal y como figura, debería estar integrado por el Grupo Cultural San Gil».

Entienden, además, que pese a que los fines que persigue la consejera con este encargo son adecuados, sin embargo obvian el principal problema, que es la «conservación y mantenimiento de la villa y que de momento no está garantizado por sus propietarios, que son el Ayuntamiento de Béjar y la Junta de Castilla y León, y que sí estaba contemplado en el proyecto que San Gil e Izquierda Unida han presentado, un proyecto mucho más ambicioso y completo que el que parece que se plantea en esta adjudicación arbitraria».

Por lo que indicaron ayer, se desconoce cuál es la empresa adjudicataria, pero lo que sí se sabe es que «ésta no cuenta con los expertos en El Bosque, lo que garantiza un resultado como mínimo mediocre, un copia y pega para saquear las arcas públicas sin contrapartida para el ciudadano».

No se está contando -indicaron- con la participación de la sociedad civil en algo que le atañe directamente, de acuerdo con los tratados internacionales suscritos por el Estado español y con lo que se estipula en el Plan Director, en el que se insiste en constituir un Consejo Asesor con la participación de las asociaciones y plataformas que vienen desarrollando desde hace décadas «un trabajo ímprobo de estudio, defensa y divulgación del BIC y que vienen siendo ninguneadas constante y sistemáticamente por la administración».

Otra de las causas que tienen indignadas a las organizaciones que ayer estuvieron presentes en la rueda de prensa y a la Plataforma de Defensa de El Bosque, es la «permanencia de El Bosque cerrado desde el 10 de enero de este año, sin que haya motivos para este cierre, incumpliendo los propietarios toda la legislación vigente, tanto española como internacional en materia de patrimonio. Es del todo poco edificante, para la ciudadanía, ver como las administraciones incumplen la ley», concluyeron.