El Norte de Castilla

El Ateneo sigue reclamando su sede tras dos años de espera

Luis Gutiérrez, a la derecha, y Toño Blázquez en una escena de la obra ‘Psicoanálisis de una boda’ representada ayer en el Casino.
Luis Gutiérrez, a la derecha, y Toño Blázquez en una escena de la obra ‘Psicoanálisis de una boda’ representada ayer en el Casino. / Rubén Ramos
  • Dieciocho meses después de abandonar su antiguo local, continúa esperando que cristalice el compromiso trasladado desde el Ayuntamiento

El 7 de febrero de 2015 echaba el cierre a la que había sido su sede durante cuarenta años junto a la calle Zamora, y desde entonces, dieciocho meses han pasado, el Ateneo Salamanca sigue a la espera de encontrar un local que se ajuste a sus necesidades y que sea lo suficientemente céntrico para que sus socios tengan acceso a una programación estable e incluso sean partícipes de los proyectos que se han aparcado por falta de un espacio idóneo. No debe resultar fácil la empresa, ya que en los dos últimos años las conversaciones mantenidas con el Ayuntamiento no han llegado a buen puerto pese a la buena disposición tanto del alcalde como del concejal de área, Julio López Revuelta. «Se han tenido contactos e incluso llegamos a hablar de un local concreto, pero no acaba de cristalizar y de momento solo hay buenas palabras», explica Luis Gutiérrez. Se refiere el presidente del Ateneo al local ubicado en el paseo de Canalejas que pertenecía a la Cámara Agraria y por el que llegó a negociar el Ayuntamiento, en una puja global por todo el patrimonio de la entidad cameral que no llegó a fructificar por la negativa de Asaja, uno de los socios. Tumbada la operación al retirarse el Consistorio de las negociaciones, la posibilidad de convertirse en sede del Ateneo salmantino acabó por esfumarse en septiembre del pasado año.

«Para nosotros era ideal porque reunía todas las condiciones que requiere una sede como la nuestra», apunta el máximo responsable del Ateneo, instalado en los últimos dieciocho meses en un aula del centro cultural Miguel de Unamuno, en el barrio de Pizarrales. «Esta sala nos sirve para mantener reuniones de la junta directiva e incluso también para hacer nuestros ensayos de Ateneo Teatro, pero claro, hay otra serie de actividades que no podemos desarrollar por falta de un espacio acondicionado. No reúne las condiciones para realizar otro tipo de actividades», añade.

Su programación en todo este tiempo se ha ido repartiendo en espacios institucionales como la Sala de la Palabra del Liceo, la Casa de las Conchas o la biblioteca Torrente Ballester, y esa dispersión ha llevado a perder una referencia que le ha impedido ganar socios -cincuenta cuenta en la actualidad-. «Sin un espacio físico no podemos aspirar a crecer en masa social, ni siquiera para afrontar otros proyectos que tenemos en mente como dar cobijo a otras asociaciones o convertirse en lugar de encuentros de los salmantinos para, por ejemplo, celebrar partidas de ajedrez, que es una actividad muy vinculada al Ateneo desde siempre», apunta, recordando de paso que celebrarán el 11 de ciciembre el tradicional torneo Pablo de Unamuno de ajedrez en Pizarrales», explica Luis Gutiérrez, que ayer participó en el Casino de una de las actividades más consolidadas de su programación, Ateneo Teatro. «Con lo que vamos recaudando con las actuaciones vamos ahorrando para el nuevo Ateneo y nos sirve también para sufragar el alquiler del local donde tenemos guardados todo el equipamiento que tenía la antigua sede», señala Luis Gutiérrez, que no pierde el optimismo. «Desde el Ayuntamiento nunca nos han dicho que no, con lo cuál entendemos que hay voluntad».