El Norte de Castilla

José Carlos Díaz Sánchez, médico de Atención Primaria en su consulta de Cantalapiedra.
José Carlos Díaz Sánchez, médico de Atención Primaria en su consulta de Cantalapiedra. / JORGE HOLGUERA

«La medicina preventiva es la forma más eficaz de ahorrar dinero a la Sanidad»

  • José Carlos Díaz Sánchez / Coordinador del Área Básica de Salud de Cantalapiedra, Recuerda, que al médico «no hay que ir sólo cuando se está mal, sino que hay que acudir cuando el facultativo lo indica en el programa de prevención oportuno»

La Zona Básica de Salud de Cantalapiedra estrenó la receta electrónica hace un año. Desde entonces, otro de los cambios que ha experimentado esta área formada por seis núcleos de población fue la renovación de casi todos los facultativos médicos de Atención Primaria. Como consecuencia, cambió el coordinador, que es José Carlos Díaz Sánchez, quien a su vez es médico de Atención Primaria en esta localidad. Llegó a esta zona de salud el pasado mes de abril, doce años después de haber pasado una década en la misma, en concreto en la población de Palaciosrubios.

– Hace un año que se implantó la receta electrónica en Cantalapiedra, siendo esta zona de salud pionera en la provincia. ¿Cómo está resultando?

– Cuando llegué aquí, yo venía de Villamayor, donde aún no había receta electrónica. La receta electrónica tiene la finalidad de evitar al paciente venir a buscar recetas rutinarias cada poco tiempo, que eso sí que se consigue, pero luego cada grupo de medicamentos tiene un periodo de caducidad. Por ejemplo, la mayoría de las pastillas, entre ellas las de la tensión, su receta dura un año; en el caso de las insulinas, tres meses; los antidepresivos, seis meses. Esto quiere decir que a partir de este tiempo, el paciente tiene que volver, con lo que ahora, al cumplir el primer año en noviembre, a gran parte de los pacientes les caduca la receta. La receta electrónica tiene más cosas negativas que positivas, pero a veces hay dificultades a la hora de pautar los tratamientos. Por ejemplo, los tratamientos agudos son muy difíciles de pautar por receta electrónica. Con lo cual, la finalidad de liberar al médico de consultas burocráticas, en parte se consigue y en parte no.

– ¿Funciona bien el sistema?

–Tenemos algunos problemas con el programa con el que se gestiona la receta electrónica, el Medora, que en ocasiones se queda colgado. A través de este sistema vemos las radiografías, también puedo ver los análisis que solicito, pero también los que piden los especialistas. Esto es una gran ventaja, pero si se pierde la conexión, a veces no podemos ofrecer al paciente esa información en el momento en que viene.

– ¿Cuál será el siguiente paso?

–El siguiente paso es una unidad de criterio o funcionamiento a nivel de toda Castilla y León, es decir, si por la razón que sea, un paciente que se hizo una radiografía en Burgos viene a mi consulta, podamos consultar esa radiografía.

– ¿Qué problemas de salud son los más habituales en su zona?

–Han pasado doce años de cuando me fui de la zona, pero te puedo asegurar que ahora tenemos mucho más trabajo que entonces. La gente es mucho más mayor, con mucha pluripatología. Necesita mucha más dedicación; porque toma más medicinas, porque hay más interacciones, y porque la gente mayor no entiende igual que la gente joven las explicaciones. En cuanto a patologías más prevalentes, esta zona no es distinta al resto; lo más importante son los factores de riesgo cardiovascular, es decir, gente hipertensa. También hay muchas personas con el colesterol alto y diabéticos.

– ¿Qué es lo que más le preocupa de la salud de sus pacientes?

–Te digo qué es lo que más me preocupa y qué es lo que más le preocupa a la gente, que muchas veces no va parejo. Todavía la gente no tiene un criterio claro de lo qué es una patología urgente y de lo qué es una patología más banal. Por ejemplo, aquí vienen angustiados porque el farmacéutico no les da el medicamento cuando ha caducado la receta electrónica y a lo mejor tienen la tensión alta o baja y se dan cuenta porque lo veo yo. Es algo de mucha dedicación a la población, a base de años e insistir, y eso cuesta.

–¿El paciente se cuida?

– Hay una gran diferencia de lo que se cuida la gente en medios urbanos a en medios rurales. Sin embargo, yo creo que el paciente está mucho más controlado en el medio rural que en el medio urbano, porque tiene al médico mucho más accesible.

– ¿Se hace un uso responsable de los servicios sanitarios?

– Si tengo que ser sincero, no. El paciente tiene muy fácil el acceso a los servicios sanitarios, que está muy bien, pero esa facilidad de acceso a los servicios sanitarios a veces hace que se sobreutilice. Está muy bien que el paciente tenga acceso rápido, pero no puede ser que se tome la tensión hoy , y que cada día vuelva a tomarse la tensión, porque lo que hace falta es que se sigan las indicaciones. No porque se tome la tensión más veces va a regularse antes, sino por tomar la pastilla correspondiente.

– ¿Los pacientes, son obedientes?

– En cuanto a la posología y a la medicación sí, otra cosa es que se enteren, que tenemos problemas de gente mayor que no se entera. Pero en cuanto a la dosis y a la toma de medicamentos, en general sí. Pero les es más fácil tomarse una pastilla que hacer dieta. Se abusa mucho de las urgencias, no se sabe discernir de lo que es una patología grave. Aquí no hay problema, pero en otros lugares se saturan los hospitales.

– ¿Hay buena salud en la zona?

– Hay un poco de falta de educación sanitaria, que la gente fuera entendiendo el concepto de salud y enfermedad, que aún la gente no lo tiene muy claro.

– Habrá problemáticas que llegan a su consulta, que sí se tomaran precauciones no se llegaría a ellas.

–De tres patologías que te he dicho antes que son las más frecuentes, (la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes), en la diabetes hay un componente genético que no se puede evitar, pero en el resto, la medicina preventiva es mucho más eficaz que la pastilla que podamos recetar. En Atención Primaria, la medicina preventiva es la manera más eficaz de ahorrar dinero a la Sanidad pública. Como dice el refrán: «es mejor prevenir que curar». Si la gente tuviera una dieta saludable e hiciera más ejercicio, habría menos hipertensos, muchos menos infartos. Al médico no hay que ir sólo cuando se está mal, sino que hay que ir también cuando el médico lo considera en determinados programas de prevención.

– ¿Hay alguna carencia en el área?

– Creo que es fundamental una mayor equipación de los centros. También creo que se debería cuidar más el tema del abastecimiento de medicamentos, porque son cosas que suponen poco dinero pero que dificultan el trabajo diario.

– ¿Están cubiertas todas las necesidades de salud de la zona?

– Creo que todo se puede superar, pero el tener un fácil acceso al médico y la enfermera es muy importante, porque aquí, a la mínima duda estamos ahí. Creo que la gente eso sí lo aprecia.