El Norte de Castilla

Un momento de la reunión del Consejo de Ciudad.
Un momento de la reunión del Consejo de Ciudad. / MANUEL LAYA

Un grupo de trabajo elegirá las propuestas ciudadanas que irán en los Presupuestos

  • En el Consejo de Ciudad se presentó también el proyecto Tormes + cuyas primeras actuaciones visibles aún tardarán más de un año en llegar

Un grupo de trabajo, derivado del Consejo de Ciudad, analizará las propuestas presentadas por los vecinos de Salamanca para su posible inclusión en el Presupuesto Municipal de 2017. De las 1.418 ideas presentadas los técnicos municipales se han quedado con algo más de la mitad, 770, que son las que pueden encuadrarse en el capítulo de inversiones. De ese número saldrán las definitivas, esto es, las que pasen el filtro del grupo de trabajo. Así se determinó ayer durante la sesión del Consejo de Ciudad que tuvo lugar en el Ayuntamiento de Salamanca.

Ese grupo de trabajo estará presidido por la concejala de Participación Social, Carmen Sánchez Bellota, y formado por representantes de Confaes, Comisiones Obreras, el Colegio de Médicos, las asociaciones de mayores y vecinos y entidades de ayuda mutua. Posteriormente será la Comisión Informativa de Economía, Hacienda y Régimen Interior, donde están representados todos los grupos políticos municipales, la que determinará la inclusión en el presupuesto de los proyectos propuestos.

Durante la sesión del Consejo de Ciudad el equipo de Gobierno aprovechó para presentar de nuevo el proyecto Tormes +, que obtuvo hace unas semanas la financiación europea a la que se presentaba. Tras la buena nueva llegada desde las instancias de la UE, llegan ahora los trámites burocráticos que ocuparán, al menos, los primeros meses del próximo año. Así, es muy probable que hasta principios de 2018 no se comiencen a ver sobre el terreno algunas de las actuaciones previstas en ese plan de revitalización de los barrios de la ribera del Tormes, como Tejares, Buenos Aires o el Arrabal.

En el turno de ruegos y preguntas, el portavoz de Ciudadanos, Alejandro González Bueno, se interesó por la elaboración del reglamento de Participación Ciudadana y solicitó más periodicidad en las reuniones del Consejo de Ciudad, que en principio iban a ser trimestrales.