El Norte de Castilla

Firma de los convenios de colaboración por parte de los representantes municipales de las cinco localidades beneficiarias del plan ‘Rehabitare’.
Firma de los convenios de colaboración por parte de los representantes municipales de las cinco localidades beneficiarias del plan ‘Rehabitare’. / M.J. GUTIÉRREZ

Cinco municipios de Salamanca ofrecerán una vivienda social gracias a ‘Rehabitare’

  • Barruecopardo, Beleña, Campillo de Azaba, Matilla de los Caños y Muñoz rehabilitarán edificios municipales con este programa de la Junta

Cinco municipios de la provincia de Salamanca -Barruecopardo, Beleña, Campillo de Azaba, Matilla de los Caños del Río y Muñoz, que es una pedanía de La Fuente de San Esteban- podrán rehabilitar viviendas de titularidad municipal para ofrecerlas en alquiler social gracias al programa ‘Rehabitare’ de la Junta de Castilla y León una vez que en la mañana de ayer el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y responsables municipales de cada localidad firmaran los protocolos de colaboración.

Antes de la firma de los convenios, el consejero de Fomento señaló que «el plan ‘Rehabitare’ pretende la rehabilitación de viviendas de titularidad municipal -como la del médico, la del maestro- que ahora están en desuso, incluso no están en buen estado muchas de ellas, y se encuentran en los cascos urbanos». Con este programa, como destacó, se pretenden «tres objetivos: el principal es dar acceso residencial a personas con dificultades, porque son viviendas de carácter social, con renta limitada, según el convenio que vamos a firmar. La segunda finalidad es fijar población en el medio rural, que una familia más llegue a ese municipio; y la tercera finalidad es dar valor al patrimonio municipal dejando esas viviendas en un estado adecuado».

Este programa, como explicó el consejero, surgió en el año 2009 y se inició en Palencia, donde se llevó a cabo una experiencia piloto que finalizó en 2010 por las «restricciones presupuestarias, porque no había partida para poder dotarlo». En esta legislatura se ha reiniciado el programa con un presupuesto de más de dos millones de euros y lo que «pretendemos es actuar en todas las provincias de Castilla y León», en unos seis municipios por provincia, rehabilitándose más de 60 viviendas.

El programa ya se ha presentado en todas las provincias, excepto en Valladolid, y ahora mismo ya está en ejecución.

Por otro lado, el consejero recalcó que se trata de un programa muy bien acogido por los alcaldes. Además, indicó, «lo que se hace es sumar viviendas al Parque Público de Viviendas de Alquiler Social que tiene la Junta o bien que tenemos derecho de uso sobre esas viviendas y que nosotros trasladamos a personas con dificultades». Este parque público se ha iniciado con 1.100 viviendas al inicio de la legislatura y «ya estamos prácticamente en 1.500 viviendas con los distintos programas de actuación, uno de ellos es ‘Rehabitare’, otro es la compra de derechos de uso y usufructo; y otro es de viviendas que teníamos en venta pública y que compró la propia Junta para ponerlas en alquiler social y de todas esas líneas surgen unas 1.500 viviendas y seguimos trabajando para incrementarlas».

El plan, dada su dotación presupuestaria, se cumple con unos seis municipios por provincia, en el caso de Salamanca con cinco aunque serán seis las viviendas que se rehabiliten; pero la intención es dotarlo de nuevos recursos para hacer otra ronda de municipios que puedan incorporarse a ‘Rehabitare’, pero esto dependerá de los presupuestos del próximo año.

La dotación para cada municipio depende de las obras que haya que ejecutar, por ejemplo, en los de Salamanca, según indicó el consejero, se encuentra entre 250.000 y los casi 271.000 euros de las dos viviendas de Beleña. A todas ellas, se les dará «accesibilidad, eficiencia energética» y todas las mejoras necesarias para darles un «uso digno y adecuado para cualquier familia que se vaya a instalar en ellas».

El convenio firmado ayer, como concluyó el consejero, conlleva unas obligaciones por las dos partes, el Ayuntamiento determina el usuario de la vivienda y también la renta pero con las delimitaciones que le impone la Junta, como por ejemplo que «no podrá exceder la tercera parte de los ingresos de la unidad familiar arrendataria». Por su parte, la Junta paga las obras y las viviendas pasan a formar parte del Parque Público de Alquiler Social de Castilla y León, aunque siguen siendo de titularidad municipal.