El Norte de Castilla

Dos funcionarios de la cárcel de Topas acaban en la enfermería al ser agredidos por un preso

    Uno de los accesos al centro penitenciario salmantino de Topas.
    Uno de los accesos al centro penitenciario salmantino de Topas. / Word
    • El recluso atacó a los trabajadores tras negarse a entrar en su celda y les causó erosiones y cortes, además de romperle las gafas a uno de ellos

    El centro penitenciario de Topas ha vuelto a ser escenario de una nueva agresión dentro de sus instalaciones.El altercado acaeció el pasado viernes en el módulo uno de la cárcel, cuando un preso de origen iberoamericano, que responde a las iniciales D.H.P., se enfrentó y agredió a los dos funcionarios que se encontraban en ese momento en la galería. Los trabajadores le recriminaron por quedarse fuera de su celda. El recluso se negó a entrar pese a los requerimientos de los empleados y se puso violento, pegándoles finalmente.

    Como consecuencia del forcejeo, unos de los funcionarios sufrió erosiones y golpes en su antebrazo izquierdo. El otro empleado padeció un corte en uno de los dedos de su mano izquierda.Los dos funcionarios fueron trasladados a la enfermería de la cárcel para ser atendidos de sus lesiones.El facultativo emitió el correspondiente parte, que detallaba el alcance y la patología de las lesiones recibidas.

    Dado el alarmante estado de agitación y agresividad del interno, fue preciso inmovilizarle aplicándole la correspondiente sujeción mecánica, contemplada expresamente para este tipo de incidentes, protagonizados por presos en clara actitud violenta. Finalmente, el interno fue confinado en el módulo de aislamiento como castigo por los golpes propiciados a estos dos funcionarios del centro penitenciario. Además de las erosiones, el preso acabó rompiendo las gafas a uno de los funcionarios como consecuencia de los violentos manotazos que le propinó durante la salvaje agresión.

    Este nuevo incidente se suma a la espiral de sucesos que se han registrado en la prisión durante los últimos meses, que han incluido desde peleas y reyertas entre reclusos hasta agresiones a los propios funcionarios.

    Uno de los percances más graves tuvo lugar el pasado mes de agosto, cuando un interno, que se desplazaba en silla de ruedas y que desde hace varias semanas se venía arrancando la sonda que lleva conectada a a su uretra por prescripción médica, acabó agrediendo de forma virulenta a dos funcionarios. El recluso en cuestión se llama Yode Ali Raba, originario de Costa de Marfil y su perfil se caracteriza por una especial agresividad, dado que llegó a la cárcel de Topas después de haber sido detenido, tras lanzar de forma despiadada a un policía a los raíles del tren en Madrid. El policía falleció y Yode Ali Raba acabó siendo hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos. Finalmente y dada la gravedad de su delito, el juez ordenó su inmediato ingreso en prisión, siendo trasladado al centro penitenciario salmantino. Durante la agresión, el recluso marfileño se arrancó la sonda y arrojó la orina contra los trabajadores de la cárcel.

    Pese a las constantes críticas sindicales por estos hechos, el director de la cárcel de Topas, José Luis Castejón, minimizó el alcance de los altercados el pasado mes de septiembre, durante la celebración institucional de la patrona de Instituciones Penitenciarias, NuestraSeñora de la Merced, en el ColegioArzobispo Fonseca.