El Norte de Castilla

«Nos autofinanciamos con las matrículas de los alumnos y no tenemos ánimo de lucro»

    La rectora posa en el balcón de su despacho.
    La rectora posa en el balcón de su despacho. / Manuel Laya
    • Mirian de las Mercedes Cortés - Rectora de la Pontificia, Apuesta por impulsar la vertiente investigadora del profesorado, la internacionalización de la Upsa en Hispanoamérica y su dimensión social

    Ha transcurrido más de un año desde que la Santa Sede proclamara a la catedrática de la Facultad de Derecho Canónico, la orensana Mirian de las Mercedes Cortés Diéguez, rectora de la Universidad Pontificia a comienzos de septiembre de 2015, convirtiéndola entonces en la primera mujer que dirige los destinos de la única universidad cuyo titular es la Conferencia Episcopal Española.

    –¿Cómo afronta este nuevo curso y qué objetivos se marca?

    –Es un curso que, como todos los demás, lo afronto con mucha ilusión. El número de alumnos matriculados es muy similar respecto al curso pasado y se mantiene, con unos 7.000 estudiantes matriculados sumando los campus de Salamanca, Madrid y los centros afiliados. Estamos muy contentos porque las matrículas han repuntado en algunas titulaciones que habían bajado un poco, como sucede en la Facultad de Comunicación, en la Facultad de Ciencias de la Salud en la titulación de Logopedia y también en la Facultad de Informática, concretamente en el grado de Administración y Dirección de Empresas Tecnológicas (ADET).

    –¿Qué proyectos baraja en materia de nuevas titulaciones?

    –Estamos pensando en crear un nuevo grado sobre seguros en la Facultad de Ciencias del Seguro, Jurídicas y de la Empresa que tenemos en nuestro campus de Madrid en colaboración con Mapfre. La idea es poner en marcha este nuevo grado dentro de dos cursos. Y aspiramos también a potenciar nuestros títulos propios y la internacionalización de la Universidad Pontificia en Hispanoamérica.

    –¿Qué retos se marca para mejorar la plantilla del profesorado?

    –Estamos prestando una atención especial a la formación del profesorado en materia de investigación, ayudando a nuestros profesores por medio de cursos y programas. Estamos poniendo toda la carne en el asador, como se dice popularmente, para conseguir que nuestros profesores cuenten con la mejor formación en investigación y estén en condiciones de competir en materia de investigación, para que puedan obtener las acreditaciones y los sexenios, que sirvan también para posicionar a nuestra universidad. La docencia y la investigación son fundamentales, van unidas, se alimentan entre sí y no tienen sentido la una sin la otra.Precisamente por eso, cuando se habla de los profesores se habla del personal docente e investigador. La calidad del profesorado es buena, pero siempre se puede mejorar.

    –¿En qué se está concretando la dimensión social de la Upsa?

    –La dimensión social de nuestra universidad la tenemos siempre muy presente. Por eso, vamos a seguir dando un apoyo a los servicios sociales con los que contamos, como el servicio de Logopedia, que es gratuito. Próximamente vamos a implantar un nuevo servicio de asistencia psicológica, con unos precios muy sociales que están por determinar y abierto a toda la sociedad salmantina. Vamos a crear también, como anuncié en mi discurso de inauguración del curso, un observatorio sobre la realidad, enfocado desde una visión cristiana de la vida, con el fin de aportar al debate social y político esa visión cristiana de la vida, que nosotros creemos que es la mejor. En se observatorio se hablará sobre los grandes problemas que preocupan a la sociedad actual, como son la familia, el paro y la situación política. El observatorio se encuentra ya perfilado y dentro de tres meses ya estará concretado. Participarán en él personalidades de peso, no solo a través de ponencias y conferencias, sino también con artículos de opinión en los de medios de comunicación.

    –¿Cómo son las relaciones con la Conferencia Episcopal?

    –Nuestro gran canciller es el presidente de la Conferencia Episcopal y viene siempre a todos los actos que le pedimos y sentimos un gran apoyo y una gran ayuda por su parte. Hay que recordar que somos la única universidad de la Conferencia Episcopal... Comillas es de los jesuitas, la Universidad de Navarra es del Opus Dei y otras dos más son católicas, pero no son pontificias. Nuestra relación viene marcada por nuestros estatutos y la Conferencia Episcopal también nos pide colaboraciones para congresos y publicaciones... La Pontificia está a disposición de la Conferencia Episcopal para todo aquello que requiera con un sentido de la responsabilidad y un servicio absoluto. Y también estamos a disposición de toda la Iglesia de España y de los obispos de todas las diócesis.

    –¿Son caras la matrículas de la Upsa?

    –Somos una universidad privada, nos autofinanciamos con las matrículas, no contamos con ningún tipo de subvención pública y no tenemos ánimo de lucro ni afán recaudatorio. Lógicamente y por todo ello, nuestros precios son más caros que los de las universidades públicas, pero están bastante por debajo de las matrículas de cualquier otra universidad privada. Es cierto que hay carreras de las facultades de Comunicación e Informática que, por su carácter técnico, tienen un coste más elevado, pero el resto cuentan con precios razonables, puestos en el mínimo. La Pontificia tiene los precios más bajos de las matrículas de todas las universidades privadas. Y nuestros alumnos pueden optar a todas las convocatorias de becas, tanto del Ministerio como de la Junta. También ofrecemos nuestras propias ayudas internas para los alumnos que no llegan a estas becas.

    –¿Por qué ya no hay alumnos en el primer curso de Filosofía y de Humanidades?

    –Lo que ha ocurrido es que los grados de Filosofía y Humanidades no lograron pasar la renovación de su acreditación, ya que tuvieron un informe negativo, entre otros motivos, por su bajo números de alumnos.Los grados de Filosofía y Humanidades ya no tienen alumnos en su primer curso, pero seguimos impartiendo la licenciatura y el bachillerato en Filosofía, que son títulos pontificios pero con efectos civiles. Por lo tanto, la Filosofía se sigue impartiendo en la Universidad Pontificia... Quien quiera cursar estos estudios, tendrá dos títulos, uno el pontificio y otro el oficial a efectos civiles. La verdad es que este tema no ha afectado a los alumnos del resto de cursos de la Facultad de Filosofía y no ha habido ningún problema. Simplemente, no hay alumnos de nuevo ingreso ni en Filosofía ni en Humanidades.

    –¿Qué trato mantiene con la Usal, especialmente con vistas al VIII Centenario del año 2018?

    –Las relaciones son buenas. Participé en la reunión del otro día de la Comisión Interinstitucional y tenemos proyectos conjuntos con la Usal para el VIII Centenario. La Universidad Pontificia estará presente en el VIII Centenario, pero siempre como colaboradora, ya que el VIII Centenario es de la Usal, aunque nos sentimos parte de todo ello por nuestros orígenes históricos.

    –¿Han desaparecido las fricciones entre las dos universidades por la celebración de la festividad de San Tomás?... ¿Volverá a festejarse por separado?

    –Santo Tomás lo vamos a celebrar por separado las dos universidades porque resulta mucho más práctico. No hay ningún problema por ello y si algún día hubiera que volver a celebrarlo conjuntamente también lo haríamos.

    –¿Qué opina de la incertidumbre generada entre profesores, padres y estudiantes por la desaparición de la Selectividad?

    –Yo creo que ahora no era el momento para hacer este cambio, debido a la situación política que hemos vivido y los alumnos y los profesores no pueden estar así.

    –¿Qué les diría a los padres a la hora de recomendarles que matriculen a sus hijos en la Pontificia?

    –Les diría que en esta universidad no solo buscamos que los alumnos se conviertan en unos buenos profesionales, sino que buscamos también una formación integral de las personas. Además, tenemos unas buenas tasas de inserción laboral y muchos de nuestros antiguos alumnos se encuentran ocupando puestos de responsabilidad, siguen queriéndonos mucho y siguen ayudando a nuestra universidad. Contamos con una asociación de antiguos alumnos, que ahora se está remodelando para su potenciación. Y les diría a los padres que si tienen dificultades económicas para enviar a sus hijos a esta universidad, nosotros podemos echarles una mano con nuestras propias ayudas, dentro de nuestras modestas posibilidades.

    –¿Resulta muy complicado ser rectora? ¿Implica mucha dedicación?

    –La verdad es que se trata de un cargo que te absorbe mucho tiempo. Somos un equipo pequeño en el Rectorado y tenemos que compatibilizar esta actividad con las clases. Antes daba seis clases y ahora estoy impartiendo tres asignaturas, dos de ellas en Derecho Canónico, que es mi facultad, y una más en Teología. Y este curso nos toca pasar la renovación de la acreditación de todos los grados que cumplen seis años desde que fueron verificados y eso supone una carga de trabajo extraordinaria... Son los cuatro grados de la Facultad de Comunicación, los de Psicología y dos grados de la Facultad de Educación.

    –¿Piensa ya en la reelección?

    –No me lo he planteado en absoluto. Mi compromiso es este mandato de cuatro años, que se acabará en agosto de 2019, y en ello estoy.