El Norte de Castilla

San Miguel de Robledo, Garcibuey, Cepeda y El Cerro se suman a la regulación micológica

Manuel Rufino García y Juan Carlos Martín presentaron ayer una nueva campaña micológica.
Manuel Rufino García y Juan Carlos Martín presentaron ayer una nueva campaña micológica. / M.J. GUTIÉRREZ
  • Los cuatro municipios aportan sus montes de utilidad pública al programa Micocyl que cuenta con más de 54.000 hectáreas

San Miguel de Robledo, con 350 hectáreas repartidas en tres montes de utilidad pública, Cepeda, Garcibuey y El Cerro con sus montes se suman este año a la campaña de recogida de setas, dentro del programa Micocyl de regulación del aprovechamiento de los recursos micológicos. Con la incorporación de estos nuevos montes son más de 54.000 hectáreas las que forman parte de la área regulada denominada ‘Sierras de Francia, Béjar, Quilamas y El Rebollar’ que antes formaban parte de dos unidades de gestión diferentes. Así lo dio ayer a conocer el diputado de Medio Ambiente, Manuel Rufino García, junto a Juan Carlos Martín, del Servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

Como recordó García, la regulación de la recogida de setas en los montes de utilidad pública ayuda a garantizar la conservación de los recursos micológicos, optimiza los beneficios socioeconómicos que genera la afición de las setas y ofrece a los municipios una nueva vía de desarrollo a través del turismo micológico.

La Diputación de Salamanca colabora con esta iniciativa desde 2008, siendo en 2014 cuando la Fundación Cesefor se encargó de desarrollarla en la provincia salmantina.

Este año la colaboración de la institución provincial se materializa en un montante de 40.000 euros, lo que supone un incremento de 5.000 euros respecto a la anterior campaña, los cuales se destinarán a la contratación de guardas micológicos con el fin de reforzar la vigilancia de los montes y para señalización.

Por otro lado, Manuel Rufino García explicó que el área ‘Sierra de Francia, Béjar, Quilamas y El Rebollar’ está formada por 94 montes públicos pertenecientes a 38 municipios, de los cuales 36 son de la provincia de Salamanca y los otros dos de la de Cáceres.

Obtención de permisos

Los aficionados a las setas podrán obtener sus permisos de recolección en más de 60 puntos de expedición que se encuentran en los pueblos que forman parte de esta unidad de gestión (tanto en ayuntamientos como en establecimientos privados) pero también a través de la página web de Micocyl.

El precio de los permisos dependerá de su duración (de dos días o de temporada), del motivo de la recolección (si es para consumo propio, para su venta o con fines científicos) y también de si se trata de personas locales (empadronadas en algunos de los municipios regulados), vinculadas a esas localidades o bien foráneos. Teniendo en cuenta todas estas variables, los precios van desde los 3 euros, que es lo que pagan los locales por toda la temporada, «un coste simbólico para concienciarles del valor de las setas», hasta los 400 euros que es el precio para los foráneos por un uso lucrativo para su comercialización.

Durante la presentación de esta nueva campaña micológica, que aún no se sabrá cómo va a ser aunque todo apunta a que será una buena temporada, el diputado de Medio Ambiente ofreció datos de la pasada campaña 2015-2016, que no fue nada buena, más bien una «campaña mala porque las lluvias no acompañaron» y hubo escasez de hongos, aún así la recaudación fue mayor a años anteriores aunque el número de permisos fue menor.

En cifras, la recaudación fue de 19.018 euros y el número de permiso 3.090, cuando en la campaña 2014-15 se expidieron 3.146 licencias y la recaudación fue de 18.079 euros.

Por otro lado, Manuel Rufino García recordó que todos los aficionados a la micología pueden obtener información útil a través de las aplicaciones para móviles como si están en un monte regulado o no, la predicción meteorológica, los recursos micoturísticos de la zona como restaurantes y eventos, e incluso información que les ayudará a localizar su vehículo en el caso que no sepan dónde lo han dejado aparcado.