El Norte de Castilla

Sentido homenaje a la labor callada de la Policía Nacional y Guardia Civil

Los homenajeados, flanqueados por el alcalde y la delegada del Gobierno tras recibir las distinciones. / MANUEL LAYA
  • Los dos cuerpos de seguridad reciben la Medalla de Oro de Salamanca en el teatro Liceo

Las solemnes notas del himno de España dieron comienzo al acto de entrega de las Medallas de Oro de la ciudad de Salamanca, ayer en el teatro Liceo. Nunca estuvo el patio de butacas tan lleno de uniformes ni los asistentes a un acto de estas características tan confiados en su seguridad. Y es que la Comandancia de la Guardia Civil y la Comisaría de la Policía Nacional fueron las galardonadas con esta distinción, aprobada por unanimidad por el Pleno del Ayuntamiento en su sesión del 7 de octubre.

Fotos

  • Homenaje a la labor callada

El concejal de Cultura, Julio López Revuelta –también juez instructor del expediente de concesión–, actuó como maestro de ceremonias y recordó la historia de ambos cuerpos y su vinculación, ya de siglos, con la ciudad de Salamanca. Primero, la Policía Nacional, cuyo comisario, Francisco Martín Ancín, recogió la medalla de manos del alcalde, Alfonso Fernández Mañueco. Muy emocionado, Martín Ancín destacó en su discurso la «vocación de servicio» de los policías nacionales, «estén o no de servicio», fruto del «humanitarismo» propio del cuerpo. «Para un agente no existen las categorías sociales y cuanto más modesta es la persona, más merecedora es de nuestra protección». El comisario habló también del «sacrificio y entrega de la Policía Nacional en su servicio a esta bella ciudad» y recordó las diferentes sedes que el Cuerpo ha tenido en Salamanca, desde la primera ubicación de la calle Prado a la actual de la calle Jardines. Allí donde han ejercido su función los policías «cultos, sagaces, caballerosos y samaritanos», propios de Salamanca, concluyó Martín Ancín.

Y de la Policía Nacional al Cuerpo hermano, la Guardia Civil. Julio López Revuelta rememoró la historia de esta formación y destacó su importancia en diferentes ámbitos, por ejemplo en la defensa de la seguridad en los polígonos industriales de Salamanca o como son esenciales en las vidas de los pequeños municipios de la provincia. Muy breve en su intervención, el teniente coronel de la Comandancia salmantina, Jorge Montero Llácer, compartió la medalla de la ciudad con «todos los guardia civiles que alguna vez han ejercido en Salamanca» y con los agentes fallecidos, en especial aquellos que murieron en acto de servicio.

Por su parte, la delegada del Gobierno en Castilla y León, María José Salgueiro, presumió de los bajos índices de criminalidad de la ciudad y provincia de Salamanca, y, en general, de toda la Comunidad Autónoma, que se encuentra «más diez puntos por debajo de la tasa de criminalidad nacional». Unos datos en los que, recalcó la delegada, «la Comandancia de la Guardia Civil y la Comisaría Provincial de la Policía Nacional, junto con la Policía Local, tienen mucho que decir».

Asimismo, Salgueiro destacó «la valoración positiva y el respaldo indiscutible que tienen los salmantinos» hacia las dos instituciones premiadas, que suman entre ambas más de 1.000 efectivos. En total, 240 agentes trabajan en la Comisaría Provincial de Salamanca y 900 guardia civiles están adscritos a la Comandancia, 350 con base en el cuartel de la avenida de Carlos I.

De igual modo, la delegada del Gobierno agradeció la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad los dos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ya que, señaló, «premiar es una manera de destacar el compromiso por el bien común de los garantes de la libertad, de la paz, de los derechos y del sistema de convivencia, protegiendo a las personas y sus bienes y asegurando el Estado democrático de Derecho». Circunstancias que, manifestó Salgueiro, «testimonian el respaldo de la ciudad de Salamanca a aquellos que velan por su seguridad, poniendo en muchas ocasiones en riesgo su propia vida».

Al acto en el Liceo también asistieron la consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, María Josefa García Cirac ys el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Salamanca, Bienvenido Mena, entre otros cargos civiles y militares.