El Norte de Castilla

Francisco MartínAncín posa en su despacho en la sede policial de la calle Sancti Spíritus.
Francisco MartínAncín posa en su despacho en la sede policial de la calle Sancti Spíritus. / R. RAMOS

«Queremos que los valores que interiorizan los policías los exterioricen a los ciudadanos»

  • Francisco Martín Ancín / Comisario jefe provincial de lCuerpo Nacional de Policía, Apunta a "la tranquilidad y la conviencia pacífica de los ciudadanos" como prioridades de la Policía

Francisco Martín Ancín presume y se enorgullece de ser salmantino, de sus 10 años de intensa actividad en la Escuela de Policía de Ávila y de haber cursado el Doctorado en la Universidad de Salamanca, estando al frente en estos momentos de la comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía, gestionando una plantilla formada por 240 efectivos.

–¿Cuál es su valoración por recibir la Medalla de Oro de la Ciudad?

–Muy positiva. Como responsable de los policías nacionales que prestan servicio en esta comisaría, en nombre de todos ellos y del mío propio, nos sentimos tremendamente orgullosos de que los ciudadanos salmantinos hayan tenido a bien concedernos tan alta distinción. Y me siento doblemente satisfecho y muy emocionado porque, además, soy salmantino y ésta es mi ciudad. Estamos muy agradecidos a los ciudadanos de Salamanca, en la persona de su alcalde y de la corporación municipal a la que representa.

–¿Qué retos afronta la Policía?

– Nuestras prioridades son, como no podía ser de otro modo, la tranquilidad y la pacífica convivencia de nuestros ciudadanos. Queremos ser efectivos en la prevención de la delincuencia y responder con la máxima calidad y con la máxima excelencia a las demandas y requerimientos de los ciudadanos. Y si un objetivo lo constituye la reducción de la delincuencia, a fin de que Salamanca se mantenga segura, otro que me preocupa especialmente es poder satisfacer plenamente a los ciudadanos... Que su percepción de sentirse seguros aumente y que sepan que sus problemas son los problemas de su policía.

–¿Qué otros desafíos destacaría?

–Además de las clásicas funciones de prevención, investigación y seguridad ciudadana, nos interesa cada vez más la función asistencial. Normalmente, cuando un ciudadano se encuentra en peligro o desamparado, o necesitado de una especial protección, los primeros en poder asistirle son los policías que prestan servicio de radiopatrulla. Otro reto mío personal es que los policías se sientan satisfechos, motivados y felices. También queremos que los policías interioricen, más que los conocimientos, los valores que adquieren durante su formación y los exterioricen a los ciudadanos. Estoy pensando en valores tan importantes como la lealtad, la dignidad, el espíritu de servicio, la responsabilidad, el compromiso y la integridad.

–¿Ha tropezado con muchas dificultades desde su llegada al cargo?

–Hace poco me preguntaban cuál es la satisfacción que tiene ser jefe de policía. Mi respuesta fue: ser capaz de resolver con éxito los conflictos que van surgiendo. Todos los días aparecen nuevos fuegos que hay que apagar. A los policías nos toca tener que atemperar, ver la gravedad de cada hecho y medirla perfectamente.

–¿Salamanca es una ciudad tan segura como dice?

–Salamanca y su entorno –Castilla y León– son seguras. Pese a que se ha reducido la oferta de empleo público, esto no ha incidido en la seguridad. Para ello, contamos con unos socios muy importantes, como es la Guardia Civil y los policías locales, con los que tenemos una estupenda coordinación. Yo diría que Salamanca es una ciudad segurísima.

–Pero el año pasado subieron los índices de delincuencia.

–Aparentemente el año pasado hubo un cierto repunte, como fueron los hurtos. Pero es un tipo penal que no me preocupa tanto por la calidad, sino por la cantidad del hecho. Pero este año los delitos, en términos generales, han disminuido un 6%. Hay delitos muy graves, como la violencia de género, y el hecho solo de que haya un caso ya es grave. Desde esta comisaría no vamos a permitir jamás que ninguna mujer se sienta humillada, amenazada o sufra acoso por su pareja. No vamos a bajar la guardia nunca contra la violencia de género.

–¿No resulta alarmante el tiroteo del domingo en Los Alcaldes?

– Es el segundo tiroteo que se produce en unos meses en este barrio y, obviamente, debemos preocuparnos, sobre todo porque hay armas de por medio. Pero dicho esto y sin quitarle hierro al asunto, afortunadamente en Salamanca casi nunca hay tiroteos y se trata de ajustes de cuentas puntuales. Son hechos que no son fáciles de prevenir y lo que estamos haciendo ahora es investigarlo.

–¿Cómo se puede acabar con la inseguridad en Buenos Aires?

–La solución no es policial y debe ser una solución conjunta entre las diferentes instituciones, donde también participan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

–¿Está satisfecho con los medios con los que cuenta?

–Un jefe nunca estará satisfecho con los medios de que dispone, tanto humanos como técnicos, por la simple razón de que quiere dar la mejor respuesta posible. Es cierto que debe primar la calidad en el servicio, pero tampoco hay que desmerecer la cantidad. La crisis nos ha afectado y aún la padecemos, pero no tenemos menos efectivos que otras plantillas si nos atenemos a parámetros poblacionales o índices de delincuencia

–¿Cree que los cambios de horarios que irritan a los sindicatos repercuten en la seguridad?

–No creo que la seguridad se vea afectada por la modificación de los horarios y la jornada de trabajo. Simplemente se debe gestionarlo de otro modo y ahí radica la dificultad.

-¿Ha tomado nota de las críticas de la Defensora del Pueblo sobre la situación en los calabozos?

–No eran críticas sino sugerencias que han sido aceptadas.

–¿Por qué tantas listas de espera para la tramitación del DNI?

–Coincide con los periodos estivales. cuando mucha gente, cuando llega la hora de las vacaciones, se da cuenta de que tiene que renovar el DNI y coincide también con las vacaciones de algunos de nuestros funcionarios. Pero hemos reforzado el servicio incorporando a funcionarios para hacer funciones extraordinarias.