El Norte de Castilla

La Junta ve «sobradas razones» para que la Universidad forme a los policías

    El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz acompañado por el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, en la Escuela de Policía de Ávila.
    El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz acompañado por el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, en la Escuela de Policía de Ávila. / El Norte
    • Fernando Pablos rechaza la conformidad de la Junta respecto a la adjudicación a la Católica de Ávila y reclama la rescisión del contrato

    La Junta de Castilla y León cree que hay «razones más que de sobra» para que «en el futuro» la Universidad de Salamanca (Usal) vuelva a asumir la formación de los alumnos de la Escuela de la Policía ubicada en Ávila, adjudicada recientemente a la Universidad Católica de Ávila (UCAv).

    Así lo planteó ayer, ante el Pleno de las Cortes, el consejero de Educación, Fernando Rey, convencido de que la institución académica salmantina debe ser «de forma estable y no sujeta a renovaciones anuales», la entidad que asuma la formación de la Escuela de Policía.

    Rey distinguió entre el contencioso abierto tras la adjudicación a la Católica de Ávila y posterior recurso de la Universidad de Salamanca, en el que prefiere «no terciar», y lo que la Junta considera que debe ocurrir a medio plazo con la suscripción de algún acuerdo que dé estabilidad a la relación con la Usal, de la que es partidario el Ejecutivo autonómico.

    Pregunta de Pablos

    El consejero contestaba así a una pregunta formulada por el procurador socialista salmantino Fernando Pablos, quien rechazó la conformidad de la Junta de Castilla y León respecto a la resolución del concurso por el que la Universidad Católica ha resultado adjudicataria.

    En opinión del parlamentario socialista y secretario del PSOEen Salamanca, la Universidad de Salamanca tiene razón al impugnar la adjudicación porque las propias bases del concurso hablan de que deben destinarse a la formación en esta Escuela los mejores funcionarios, algo que una universidad privada no puede ofrecer.

    Además, Pablos remarcó que el «ideario confesional» de la UCAv contraviene los principios de «neutralidad e imparcialidad» que se debe inculcar a los policías en formación.

    Por estas razones, el representante socialista reivindicó que la Junta debería pedir «la inmediata rescisión de este contrato» entre el Ministerio del Interior y la Universidad Católica de Ávila, ya que se trata de «una tropelía que no puede seguir ni un solo día más».

    En opinión de Fernando Pablos, la calidad de la docencia no puede basarse en «una subasta» y ha lamentado que las creencias religiosas del ministro, Jorge Fernández Díaz, hayan podido primar a la institución católica y posteriormente el concurso haya servido para «dar una dosis de legalidad» a la decisión.

    El consejero reconoció que este problema ha llevado al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, a plantear al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y sus ministros la necesidad de dotar a la relación entre la Escuela de Policía y la Usal de un marco estable, al estilo de los centros asociados.