El Norte de Castilla

José Almeida ‘corretea’ por el Cerro de San Vicente en la segunda edición de su libro

José Almeida posa con su libro en la Sala de la Palabra.
José Almeida posa con su libro en la Sala de la Palabra. / Rubén Ramos
  • El doctor presenta 'Monumental. Vivencias Gráfico-Literarias', donde describe monumentos y se recrea en leyendas de la ciudad

Tras agotarse la primera edición del libro Salamanca ‘Monumental. Vivencias Gráfico-Literarias’, el doctor José Almeida Corrales presentó ayer en la Sala de la Palabra la segunda edición revisada y aumentada en un capítulo: ‘Protohistoria e historia antigua de Salamanca’. En este nuevo capítulo hace referencia a las sensaciones y vivencias que le suscitan el poblado del Cerro de San Vicente, precisamente donde estuvo «la cuna de Salamanca» y donde el autor correteaba de niño cuando frecuentaba la casa de sus abuelos; el toro o verraco al que fue a dar Lázaro con su cabeza impulsado por la venganza del ciego; y la muralla de su ciudad. Se recrea, no sólo en la descripción de los monumentos, sino también en las leyendas que tanto se prodigaban en nuestra ciudad y que, muchas de ellas, le contaba su abuela Vicenta. Una mujer con estudios primarios que de moza trabajó de niñera en casa de Unamuno y Dorado Montero y que supo empaparse del ambiente cultural que la rodeaba.

El libro transcurre con la misma tónica general que caracteriza el relato de la primera edición, sencillo y sin alardes lingüísticos, lo mismo que sus dibujos de líneas sencillas, de trazo rápido y seguro huyendo de la profusión de datos. No se trata de una obra académica, a pesar de que Almeida tras su jubilación como médico en ejercicio cursó la licenciatura de Bellas Artes, sino de unos relatos sentidos, con tintes intimistas en algunos momentos, e incluso de carácter autobiográfico en algunos pasajes relacionados con su profesión frustrada de arquitecto o de su actividad sentida de médico y profesor universitario.

El libro es una expresión de amor a la tierra que le vio nacer y crecer a lo largo del tiempo y trata de que trascienda a todos los lectores. Como el mismo autor apunta al final del libro, se da por satisfecho si consigue que alguien se enganche con la lectura del libro a los temas que trata con el propósito de que se conozca mejor, y sobre todo, «que se ame más a Salamanca».