El Norte de Castilla

Breve repaso a tres siglos pegando sellos

Algunos de los paneles expuestos en la oficina central de Correos.
Algunos de los paneles expuestos en la oficina central de Correos. / Laya
  • La oficina de Correos muestra en paneles los diez hitos de la historia postal desde su nacimiento como servicio público en 1716

La oficina principal de Correos de la capital expone una serie de paneles con diferentes hitos de la historia postal para celebrar el 300 aniversario de Correos.

La exposición muestra los principales cambios de Corres en sus 300 años de historia desde su nacimiento en 1716 como servicio público administrado por la Corona. Entre estos cambios aparece el nombramiento de los primeros carteros urbanos en 1756, la aparición del sello como medio de franqueo (1850), la introducción de los servicios telegráficos y telefónicos en España (1855 y 1884), y otros cambios más recientes como la dotación de PDA a todos los carteros -el primer operador del mundo en hacerlo-, la puesta en marcha de sistemas innovadores para recibir paquetes en casa con dispositivos automatizados como HomePaq, entre otros.

La muestra viene recorriendo diferentes oficinas postales de toda España durante los últimos meses para contar a los ciudadanos la evolución y transformación de estos 300 años de Correos.

La organización del correo en España se debe a los romanos y, ya en la Edad Media, los reinos en los que se dividió España crearon sus propios sistemas de correo sin que hubiera una estructura única. Precisamente, la distribución postal en España se transforma con la unificación de los distintos reinos con los Reyes Católicos, el descubrimiento de América y, posteriormente, con la ampliación de territorios en Europa durante el reinado de Carlos I; la concesión del privilegio real del correo a la familia Tassis, centralizó en sus manos todo el orden postal. El 8 de julio de 1716, el correo dejó de ser una concesión del monarca para convertirse en una Renta Real: es el nacimiento de Correos como servicio público que se consolida con la mejora de los caminos reales, la racionalización de las tarifas, la construcción de una Casa del Correo en la madrileña Puerta del Sol y el nombramiento de los primeros carteros de España. Durante el siglo XIX, la «evolución se convirtió en revolución» tras la llegada del ferrocarril, que mejoró y acortó los tiempos de entrega de la correspondencia, como queda patente en la exposición que ahora llega a Granada y en la que se hace hincapié en los sellos de franqueo cuya introducción en 1850 abarató el servicio y lo universalizó.

La telegrafía eléctrica activó el mundo de la prensa, los negocios y el propio Estado siguiendo en el siglo XX esta tendencia modernizadora con los avances que supusieron el avión, el automóvil, la radiotelegrafía, y la mecanización de los procesos postales. Ahora, en la era de las nuevas tecnologías, como en otras épocas, Correos «responde a los nuevos retos incorporando los medios más innovadores a los procesos postales, desde los centros de tratamiento automatizado hasta el empleo de PDA de última generación por parte de nuestros compañeros de reparto».