El Norte de Castilla

La mujer muerta en Fuentes de Oñoro ya denunció y después retiró la denuncia en 2005

Momento en el que el servicio forense saca de la vivienda el primero de los cadáveres. / EFE
  • El guardia civil era conocido entre compañeros y vecinos como 'el proxeneta'

La Guardia Civil sigue investigando y está decretado el secreto del sumario, pero lo que parece un hecho, tal y como confirmaron en la tarde de ayer fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Salamanca, es que los sucesos acaecidos en la jornada de ayer en Fuentes de Oñoro firman un nuevo capítulo del extenso libro de la violencia machista.

En el relato de los hechos, lo primero que aparece es la llamada que hacia las 8:49 horas recibió el Servicio de Emergencias de Castilla y León 112 mediante la cual se solicitaba asistencia para dos personas, un hombre y una mujer, que «parecían estar fallecidas» en su domicilio de la calle Manuel de Falla de la localidad fronteriza.

La sala de operaciones del 112 dio aviso del incidente a la Guardia Civil, al Cuerpo Nacional de Policía y a las emergencias sanitarias, que enviaron un equipo médico del centro de salud que confirmaron en el lugar el fallecimiento.

Los cuerpos sin vida pertenecen al matrimonio compuesto por Ángel Rodríguez Casado e Isabel Paixao, ambos de 51 años de edad. Él, guardia civil en activo destinado en Puerto de Pasajes, Guipúzcoa, pero «de Fuentes de Oñoro de toda la vida», comentaban los vecinos; ella, natural del municipio portugués de Tabuaço, cerca de Lamego, y que llegó a la provincia de Salamanca hace unos treinta años.

Los dos cuerpos presentaban heridas por arma de fuego y, aunque en un primer momento se pensó que la pistola utilizada era la reglamentaria del agente, finalmente se confirmó que se trataba de un arma particular del fallecido. Con toda la cautela del mundo, y «a expensas de la resolución judicial y de que sigue abierta la investigación», la Subdelegación del Gobierno en Salamanca precisó que «todos los indicios apuntan a un caso de violencia de género». De ser este el resultado final, esta sería la cuarta mujer asesinada a manos de su pareja en lo que va de año en Castilla y León.

En este sentido, el Partido Socialista fue más allá y a través de una nota de prensa informó de que va a «seguir luchando por evitar sucesos como el ocurrido en Fuentes de Oñoro, con la muerte de una nueva mujer a manos de su pareja, y el posterior suicido de este según todos los indicios».

El portavoz de la Guardia Civil en Salamanca, el teniente Enrique Miguel, insistió en que fueron familiares de los fallecidos los que acudieron al lugar de los hechos, el piso propiedad del varón en el que residían, tras recibir un mensaje. Esas personas fueron las que encontraron los cuerpos. A pesar de trabajar en el País Vasco, matizó que «cuando tenía libre venía a ver a la familia», como era el caso en estos momentos, y según los vecinos, esto sucedía cada 15 días, aproximadamente.

«Perdonadnos por todo»

Que los hechos se produjeron mediante arma de fuego es una verdad absoluta. Ahora bien, aún deben ser confirmadas las causas, también si los cuerpos presentaban otros signos de violencia y toda la información que la autopsia y la investigación pueden aportar.

A lo largo de la mañana de ayer, también fue muy comentado un mensaje publicado en el perfil de Facebook de la mujer en el que se podía leer: «Adiós, perdonadnos por todo». Sobre esta cuestión, el portavoz de la Guardia Civil insistió en que «tenemos que investigar todas las posibilidades. Hemos de tener en cuenta que hay familiares, hijos por medio; hay que respetarles y no valorar qué ha podido ocurrir» por lo que «hasta que no sea fidedigno, y los miembros que llevan la investigación digan a ciencia cierta la validez de esos mensajes, no les puedo decir si ha sido un posible suicidio, si ha sido violencia de género, nosotros no vamos a decirlo».

En cierta medida, esas declaraciones se quedaron un tanto obsoletas cuando fue avanzando el día y se conocieron más datos, aunque es verdad que desde el primer momento, la causa que ha tenido más peso en la investigación ha sido la de la violencia de género.

La mujer tenía una hija biológica, aunque en palabras de los vecinos «él la acogió con dos o tres años y lo llamaba papá». Esa joven, de nombre Katia, es militar en Salamanca y ayer se la pudo ver en un portal próximo al lugar de los hechos arropada por amigos y compañeros militares. También recibió en un primer momento el apoyo médico. En Fuentes de Oñoro reside además la única hermana del varón fallecido y una de sus sobrinas, que también es guardia civil aunque está destinada en otro puesto de la comarca de Ciudad Rodrigo.

Versiones

Como es lógico, las versiones que corren entre personas que conocían al varón, tanto vecinos del pueblo como compañeros de la Guardia Civil, son muy variadas. Al fin y al cabo, y a pesar de las particularidades de Fuentes de Oñoro, donde residen muchas personas que nos oriundas del lugar, no deja de ser un pueblo y todos se conocen en mayor o menor grado. Son varios los que afirman que el apodo con el que se le denominaba era ‘el proxeneta’ ya que parece ser que era un habitual de los clubes de alterne de Fuentes de Oñoro en los que habría protagonizado más de un altercado, incluso en bares o cruzando el coche oficial a algún vecino.

Antes de prestar servicio en Fuentes de Oñoro había pasado por la localidad segoviana de El Espinar y por La Seo d’Urgel. Pero donde más años había desarrollado su carrera profesional era en el municipio oñorense del que era originario y en el que su padre también había sido guardia civil, concretamente cabo primero.

Pleno extraordinario

El Ayuntamiento de Fuentes de Oñoro, que en estos momentos preside Juan Luis Bravo, ha anunciado un pleno extraordinario que se va a celebrar hoy a las 11:30 horas. Posteriormente, tendrá lugar una concentración de repulsa a estos hechos.

Desde ayer, las banderas de los edificios municipales lucen a media asta y durante toda la mañana se pudo ver al alcalde y a concejales de esta Corporación intentando prestar a apoyo en el lugar de los hechos. Un lugar, un barrio, en el que apenas se pudo ver a una media docena de vecinos.

Antecedentes

De manera oficial, la Guardia Civil tan solo tiene conocimiento de una denuncia por presuntos malos tratos contra Ángel Rodríguez Casado en el año 2005 y que posteriormente fue archivada. En palabras de personas que conocían a la pareja, fue la propia Isabel Paixao la que retiró esa denuncia. «Ella era muy buena, al final siempre lo perdonaba», comentan.

Parece ser que su traslado al País Vasco estuvo directamente relacionado con ese capítulo de violencia de género, «lo quisieron tapar y le vinieron a decir que o se iba o le tenían que echar».

En Fuentes de Oñoro, una de las frases más utilizadas en el día de ayer era: «yo te cuento, pero no me cites» y se repartían entre los más cautos, «él era un poco raro»; y los más contundentes: «en Fuentes de Oñoro no se le quería, generaba muchas broncas con los propios vecinos».

Como en tantas otras ocasiones muchas opiniones iban en la línea de «esto estaba escrito» y «era algo que se venía venir así que ahora que nadie se lleve las manos a la cabeza».