El Norte de Castilla

Pilar Carreto, psicóloga de la delegación salmantina de la asociación contra el cáncer.
Pilar Carreto, psicóloga de la delegación salmantina de la asociación contra el cáncer. / MANUEL LAYA

«Contar con apoyo familiar y social es fundamental durante la enfermedad»

  • Pilar Carreto: Psicóloga de la Asociación Española contra el Cáncer

  • Su incidencia en mujeres jóvenes diferencia a estos tumores, y provoca que las necesidades de las pacientes difieran de las de otros enfermos

Que el cáncer de mama tenga más relevancia pública que otros tipos de esta enfermedad viene provocado por varios factores. Pilar Carreto, psicóloga de la Asociación Española contra el Cáncer en Salamanca, lo resume con precisión: «se trata de una enfermedad que afecta a mujeres jóvenes, con responsabilidades, con preocupaciones, con otro tipo de necesidades y que, además, piden ayuda». Porque la mujer, señala, pide ayuda con más facilidad que el hombre, sobre todo si, como suele pasar, se preocupa «más de las personas que tienen a su alrededor».

«Hablamos de unos de los tumores más frecuentes, cuya incidencia se incrementa a partir de los 35 años», incide la psicóloga. Una franja de edad en la que tienen vital importancia factores como la sexualidad, la maternidad y la imagen corporal. Y es que el cáncer de mama afecta a la imagen externa de las pacientes, lo que no sucede en otros tipos. De ahí que una de las demandas principales que realizan las pacientes cuando acuden a los servicios psicológicos de la Aecc sea conocer a otras mujeres que están pasando por lo mismo. «En los grupos de terapia pueden tratar temas que van más allá de la medicina pero que pueden tener mucha relevancia para el desarrollo de la enfermedad», apunta Pilar Carreto. Preocupaciones en principio secundarias, pero que cuando están cubiertas aumentan la seguridad de las enfermas, siendo relevantes incluso a nivel terapéutico. «Está demostrado que contar con apoyo familiar o social es fundamental en el proceso de la enfermedad, así como tener buena calidad de vida a todos los niveles», sentencia la psicóloga.

Por estos motivos, en la delegación salmantina de la Asociación Española contra el Cáncer, además de los grupos de terapia sobre cómo afrontar la enfermedad y el proceso de duelo para familiares, también existe, o va a existir en breve, un nuevo grupo específico de cáncer de mama, en el que las mujeres que pasan por ese trance puedan compartir vivencias y experiencias.

«Es tan sencillo como saber en qué tienda venden bañadores bonitos, qué hacer con la pérdida del cabello, cómo mejorar la alimentación o sobrellevar la quimioterapia», explica la psicóloga, que añade que desde la Aecc también se ha puesto en marcha un programa de encuentros con oncólogos y enfermeras de los hospitales salmantinos. Quedadas alrededor de un café, para 20 o 30 personas tan sólo, en las que las mujeres pueden hablar con libertad, sin miedos, y con todo el tiempo del mundo de sus preocupaciones. «Estos encuentros son muy demandados porque para ellas es esencial tener a su oncólogo a su disposición durante un par de horas y poder hacerle todas esas preguntas que en las consultas del hospital no se atreven o no pueden porque el tiempo está limitado». Mucho más, apostilla Carreto, en momentos en los que se pueden buscar y leer informaciones no correctas en internet. «Es necesario que alguien las explique lo que es o no es», recalca.

Y, por otro lado, en el tratamiento también es importante sentirse útil. De ahí que la sede de la asociación, en la calle Padre Manjón, abra sus puertas y se convierta en un punto de encuentro, tanto de las más jóvenes que están de baja y quieren ocupar su tiempo como de las mujeres más mayores que tienen la misma necesidad y que se reúnen allí para ayudar a la asociación en sus actividades.