El Norte de Castilla

Una adolescente llama a un teléfono de ayuda.
Una adolescente llama a un teléfono de ayuda. / ANTONIO TANARRO

El teléfono gratuito de atención y ayuda a los menores recibe 34 llamadas diarias

  • La Fundación Anar registró 12.683 consultas en Salamanca en 2015, solo superada en la región por Burgos

Muchas veces, los adultos no dan importancia a las cosas que les preocupan a los hijos y lo achacan a cosas de la edad. Blindan sus sentimientos, se encierran en sí mismos y no confían ni en su círculo de amigos ni en sus familiares más cercanos. Sin embargo, hay que estar atentos porque detrás de la inquietud de un niño puede haber un problema real e importante. A esas historias se enfrentan a diario en la Fundación Anar, (Ayuda a Niños y Adolescentes ), que desde 1994 cuenta con una línea de ayuda gratuita y confidencial para todos ellos.

El teléfono es gratuito y no figura en la factura telefónica. Está atendido las 24 horas y los 365 días del año por un equipo de profesionales especializados en diferentes cuestiones, integrado por psicólogos, trabajadores sociales y abogados, que ofrecen ayuda inmediata a los menores de edad, a los que les ofrecen una respuesta rápida y eficaz a sus problemas. «Muchas veces recurren a nosotros porque no somos imparciales, ni juzgamos ni reaccionamos mal», explica la delegada de la Fundación Anar en Castilla y León, Natalia Fernández.

La línea es el 116111, donde los menores encuentran el apoyo y la ayuda profesional que les permite resolver conflictos por ellos mismos o a través de un adulto que conoce la situación de riesgo en la que se encuentran. Según recoge el informe de la Fundación Anar relativo al 2015, último año del que se tienen datos cerrados, el año pasado ese teléfono registró 12.683 llamadas de menores salmantinos que necesitaban ayuda, lo que supone una media de 34 comunicaciones diarias. Del estudio se desprende que los jóvenes que más recurren a los servicios de la organización son los que tienen una edad comprendida entre los 14 y los 17 años, siendo de ellos el 68% de las llamadas, aunque los responsables de esta fundación han detectado como en los últimos años cada vez llaman más menores con edades entre los 10 y 12 años.

La Fundación Anar también escucha a los adultos, en otra línea paralela, el 600 505 152, que necesitan orientación para tratar de resolver la problemática de un menor, donde orientan y aportan alternativas «a todas las peticiones de ayuda e información de cualquier adulto, ya sean padres y madres, o profesores o vecinos... que estén involucrados o conozcan la problemática o situación de riesgo que afecta a algún menor de su entorno», matizan desde Anar. De hecho, se reciben llamadas de vecinos que se ponen en contacto con la información para informarles, por ejemplo, de que han detectado los casos de niños que viven en su zona u que no van al colegio, o casos de chicos que padecen algún tipo de problema familiar que no se atreven a exteriorizar.

Motivos

Los motivos de por qué los chavales llaman a esta línea de ayuda son muy variados. Los datos regionales, extrapolables a Salamanca, reflejan que la principal causa con el 36,8% es por situaciones de violencia contra los menores, en cualquiera de sus formas, ya sea ‘bullying’, maltrato físico y psicológico, abuso sexual, abandono, agresiones extrafamiliares, ciberacoso y violencia de género, un porcentaje que es superior con respecto al año pasado.

El segundo motivo de llamadas de los chavales (23,1%) se debe a problemas de relación con familiares y amigos, los problemas psicológicos de diversa índole (14%) y los problemas sentimentales (10,1%), son la tercera y cuarta causa de las llamadas. La principal preocupación para los adultos también coincide: la violencia ejercida hacia los niños, que en este caso, representa el 51,8% de las llamadas. La violencia escolar (‘bullying’) ya sea física o verbal, pero siempre dentro del ámbito escolar, además del ciberacoso cometida por menores contra menores, es el motivo de llamada para el 12,7% de los niños y adolescentes y el 6,5% de los adultos. Dentro de las llamadas sobre violencia, el ‘bullying’ es el principal motivo entre los niños y cada día cobra más importancia (el 8,8% de las llamadas de niños en el año 2014).

Y es que, explica Natalia Fernández, las primeras llamadas suelen ser de aproximación, para conocer el servicio pero pueden acabar en las llamadas que engloban en ‘orientación especial’, donde el personal de la Fundación Anar realiza una valoración más a fondo e intervienen su departamento jurídico y social, ya que el solicitante aporta una información más específica del caso. El propósito de la Fundación Anar es poner a su disposición los mecanismos necesarios para resolver el problema.

Durante el 2015, en Castilla y León se registraron 399 llamadas de orientación especial, de las que 39,1% de ellas prestaron ayuda psicológica, el 28,1% fueron objeto de ayuda psicológica-social y jurídica y el 22,3% recibió ayuda psicológica y social.

Más chicas

Los menores que llaman a esta línea se sienten libres a la hora de expresar sentimientos con estos profesionales, lo que hace que «más del 50% de las llamadas duren más de 20 minutos», apunta la delegada de Anar. Los responsables de la Fundación Anar también han constatado que las llamadas que hay a la línea del Menor proceden más de chicas que de chicos porque «creemos que es por un condicionante cultural, porque los chicos se lo quedan un poco más». Sin embargo, esta circunstancia no se produce en las llamadas en la línea de adultos, ya que «cuando un adulto solicita ayuda para un menor, es indistinto que sea niño que niña», señala Fernández.

En cuanto a las llamadas, los chavales suelen realizarlas entre semana y por las tardes, cuando no tienen clase. A los adultos se les recomienda que las efectúen o por las mañanas o en horario nocturno, para que sea más fáciles atenderlas.

La radiografía de la Fundación Anar, materializada en el pormenorizado informe que recoge su intensa actividad durante la pasada anualidad, pone de relieve que se prestó atención a un total de 369.969 peticiones de ayuda en el conjunto del territorio nacional, tanto de orientación general como especial. De ellas, 93.395 correspondieron a Castilla y León, lo que coloca a nuestra comunidad a la cabeza del ‘ranking’ nacional.

Sin embargo, este predominio castellano leonés no significa que nuestra región resulte más problemática en materia de menores en situación de riesgo, sino que obedece a las numerosas campañas de divulgación e información que viene desplegando la Fundación Anar por las nueve provincias de la región. «Esta cifra no quiere decir que haya realmente más casos y una mayor problemática en Castilla y León, ya que lo que sucede es que nuestros chicos conocen bien el recurso y están muy bien informados gracias a las campañas que hemos hecho, y funciona muy bien el boca a boca, cuando un amigo le cuenta a otro que existe este teléfono a donde puede llamar».

La Fundación Anar colabora estrechamente con la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta en virtud de un convenio de colaboración suscrito con la Administración autonómica.