El Norte de Castilla

Rajoy aboga por transformar el sistema universitario durante el VIII Centenario

El rector coloca la chapa distintiva del VII Centenario a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.
El rector coloca la chapa distintiva del VII Centenario a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. / MANUEL LAYA
  • El presidente ratifica el respaldo del Gobierno a los cinco ejes que vertebrarán la efeméride

  • Se congratula de los avances cosechados con las exenciones fiscales y con la cesión a la Usal del antiguo Banco de España

El Gobierno apuesta de forma decidida por impulsar y robustecer el VIII Centenario de la fundación de la Universidad de Salamanca, que se conmemorará en el año 2018. Este firme compromiso fue puesto ayer sobre la mesa por el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, durante el discurso que pronunció para abrir la reunión de trabajo del Pleno de la Comisión Interinstitucional del VIII Centenario, que se desarrolló por espacio de cerca de una hora en el Aula Salinas de las Escuelas Mayores.

La vicepresidenta en funciones del Gobierno y ministra en funciones de la Presidencia, Soraya Sáenz de Santamaría, encabezó el encuentro en su condición de presidenta del Pleno de la Comisión Interinstitucional del 2018, que contó también con la participación del ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo; el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; la consejera de Cultura y Turismo, Josefa García Cirac; el rector de la Usal, Daniel Hernández Ruipérez; el vicerrector para la Conmemoración del VIII Centenario, Mariano Esteban; el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle; el excomisario europeo Marcelino Oreja; el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco; el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, y la rectora de la Universidad Pontificia, Mirian de las Mercedes Cortés.

Mariano Rajoy abrió la reunión con un discurso en el Aula Salinas de las Escuelas Mayores.

Mariano Rajoy abrió la reunión con un discurso en el Aula Salinas de las Escuelas Mayores. / MANUEL LAYA

La sesión se estructuró en torno a dos discursos, que corrieron a a cargo del rector de la Usal, Daniel Hernández Ruipérez, y del presidente Mariano Rajoy, todo ello bajo la coordinación de Sáenz de Santamaría, quien dio paso a las dos intervenciones. La reunión se desarrolló en una lluviosa mañana, justo un año después de la sesión constitutiva del Pleno de la Comisión Interinstitucional de la magna efeméride, que se escenificó el 22 de octubre de 2015 en el mismo escenario académico, en aquella ocasión sin Rajoy y bajo la coordinación de Soraya Sáenz de Santamaría.

Durante su alocución, Mariano Rajoy consideró que el VIII Centenario de la Usal debe ser catalogado como «un objetivo de Estado» y «un homenaje a todas las universidades españolas, europeas e iberoamericanas», así como a «la cultura y la lengua españolas».

El presidente del Gobierno materializó el compromiso del Ejecutivo con la celebración en la concesión, por parte del Ejecutivo, de los máximos beneficios y exenciones fiscales contemplados por la ley para las empresas y entidades que colaboren y apoyen económicamente la conmemoración. Dichas exenciones fiscales se extenderán hasta noviembre de 2018. abarcando un total de «cuatro ejercicios presupuestarios».

Otra señal inequívoca de la plena adhesión del Gobierno al proyecto ha sido, según rememoró Rajoy, la cesión el pasado mes de mayo, por parte del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, del antiguo edificio del Banco de España, en la céntrica plaza de Los Bandos, con vistas a su rehabilitación y su transformación en sede del futuro Centro Internacional del Español, actividad estrella del 2018.

Alumnos ilustres

En su disertación, Rajoy profirió un abanico de constantes elogios hacia la Universidad salmantina, por ser la «primera universidad del mundo en lengua española y la cuarta de Europa junto a Bolonia, Oxford y París», por lo que enfatizó que la celebración del VIII Centenario de la Usal lo es también de la universidad española.

Rajoy rememoró a personalidades ilustres que se formaron académicamente a lo largo de los siglos en sus aulas, citando en este sentido a Francisco de Vitoria, Fray Luis de León, Hernán Cortés, Luis de Góngora, Miguel de Unamuno, Severo Ochoa, Fernando Lázaro Carreter, Beatriz Galindo y Lucía de Medrano. «Desde el siglo XIII –aseveró– esta universidad ha sido fuente de conocimiento y ha estado presente en los principales hitos de la cultura español». Y es que «a lo largo de sus ocho siglos, esta universidad viene haciendo historia y creando futuro», proclamó Rajoy, para quien la Usal «nació con la vocación de abarcar la totalidad del saber existente y con una proyección internacional volcada en el intercambio de conocimiento que ha pervivido hasta nuestros días». Por ello, etiquetó a la Usal como «una universidad pionera en muchos ámbitos», siendo capaz de «captar a estudiantes y profesores de todo el mundo que siguieron escribiendo su historia como un éxito de todos».

La descripción, por parte de Rajoy, de los méritos que atesora la Usal en sus ocho siglos de fecunda trayectoria académica pone de relieve que la institución salmantina es una «referencia en docencia, investigación y transferencia del conocimiento», así como « impulsora de innovación, talento y emprendimiento». Citó de esta forma el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación otorgado a la Usal en 1986, compartido de forma conjunta con la Universidad de Coimbra, «por la extraordinaria aportación en la formación del espíritu de todos los países de la comunidad iberoamericana y en el diálogo tradicional de las universidades americanas».

Objetivos nacionales

Rajoy desgranó los cinco ejes fundamentales, ya conocidos, que vertebrarán la conmemoración, como son el desarrollo de la universidad del español, el liderazgo internacional en educación superior, la excelencia universitaria, el patrimonio y las infraestructuras y la promoción nacional e internacional. El presidente puntualizó que las activadas que alumbrarán estos cinco pilares deben ayudar a «a crear un espacio de reflexión para avanzar en una universidad que esté implicada en la sociedad y que contribuya más y mejor al progreso de nuestro de España en un mundo global».

Engarzando con la filosofía que impregna el VIII Centenario, Rajoy animó a los representantes institucionales presentes en el Aula Salinas a «trabajar todos juntos por los grandes objetivos nacionales donde la educación superior ocupa un lugar fundamental», multiplicando «las oportunidades de desarrollo personal, social y laboral en igualdad» y permitir el avance «en la investigación y en el conocimiento».

En otro pasaje de su discurso, repleto de referencias a la historia del Estudio salmantino, Rajoy se mostró plenamente convencido de que el VIII Centenario permitirá «mejorar el sistema universitario nacional en su conjunto», apoyándose en «iniciativas transformadoras de la institución, de su dimensión nacional y de sus campus y de sus relaciones con los sistemas de otros países y regiones», sobre todo con Europa e Iberoamérica».

Además, Mariano Rajoy amplió sus argumentaciones al agregar que el VIII Centenario constituye «un proyecto ambicioso para consolidar la fortaleza de la universidad española, de la que «Salamanca es su origen» a través de unas sendas prioritarias de actuación, como son «la atracción e incorporación del talento, la internacionalización, el carácter interdisciplinar y la innovación aplicadas a la mejora de la docencia, la investigación y la gestión»

Pero los positivos efectos de la colosal efeméride no se limitarán a las órbitas estrictamente académicas, sino que tendrán también repercusiones directas sobre el entorno geográfico donde se encuentra implantada la Universidad de Salamanca. Según sus augurios, la programación conmemorativa del 2018 «dinamizará el tejido urbano y productivo de la ciudad de Salamanca y de Castilla y León, creando un polo internacional de docencia, investigación y transferencia como impulso para la incorporación de España a la sociedad del conocimiento».

Por todo ello, Rajoy señaló que la efeméride «trasciende sus propios muros y se proyecta al sistema universitario en su conjunto y a toda España». Y citó a un antiguo alumno de Salamanca lanzando palabras de ánimo para encarar el futuro, señalando que el escritor Diego Saavedra y Fajardo decía que «rendirse ante la adversidad es mostrarse de su parte.

Actividades aprobadas

El primer eje de la efeméride –la universidad del español– contempla, junto con el Centro Internacional del Español, actividades como la creación de una página web sobre la literatura en español, el proyecto Terminesp, pensado para organizar la terminología y los léxicos de especialidad en español, y el proyecto Voces que Suman, consistente en una serie audiovisual sobre el español panhispánico.

Respecto al liderazgo internacional en la educación superior, se han perfilado ya reuniones internacionales sobre el espacio eurolatinoamericano y del Caribe de la educación superior, asambleas de redes internacionales de universidades, congresos de relevancia internacional y otros enmarcados en los valores propios de la conmemoración.

El tercer eje aboga por la excelencia universitaria, bajo cuyo paraguas se desplegarán iniciativas como las cátedras del VIII Centenario, un foro de debate sobre el futuro de la universidad española, el desarrollo de una estrategia de visualización de la docencia, la implantación y la evaluación del régimen jurídico de las universidades, amén de un programa de becas de excelencia.

La cuarta sección se refiere al patrimonio y las infraestructuras, con el fin de recuperar y poner en valor el patrimonio material, tanto mueble como inmueble, de la Universidad o relacionado estrechamente con ella, vinculándolo a la innovación. Se prevé habilitar un plan de gestión integral, un plan general de accesibilidad a los edificios, actuaciones en las Escuelas Mayores, Menores y en la Biblioteca Histórica, un plan de restauración de vítores, el cambio de denominación del bien Ciudad Vieja de Salamanca, declarado Patrimonio Mundial de la Unesco, así como la adquisición de material bibliográfico y documental y la restauración del existente.

El quinto eje constará de exposiciones, artes escénicas, audiovisuales, la edición de libros y actividades de promoción.