El Norte de Castilla

José Ballesteros se interesa por la escultura habitable de Domingo Sánchez

    Arranque del fuselaje y estructura triangular para armar el esqueleto de la escultura.
    Arranque del fuselaje y estructura triangular para armar el esqueleto de la escultura. / Word
    • El director de la revista ‘Pasajes’ y profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid visita Hondura de Huebra

    José Ballesteros, director de la revista ‘Pasajes’ y profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid ha, visitado el pasado miércoles, festividad del Pilar, la localidad de Hondura de Huebra para conocer la escultura habitable que está realizando Domingo Sánchez Blanco.

    Un proyecto que Ballesteros describió como «entusiasta y estupendo como pocos hay en España». Desde el punto de vista arquitectónico quedan muchas cosas por decidir y aclarar pero «lo más importante del proyecto es el marco colaboracionista y, sobre todo, multifuncional que tiene; y la particular manera en la que se construye», afirma.

    En este sentido, el director de la revista de Arquitectura indica que tiene bastante información acerca de cuáles son los modos en los que la arquitectura se está transformando en este momento de convulsión, de crisis, donde se abandonan certezas que habían sido permanentes y resulta que «este prototipo está bastante en la línea de muchas obras que estamos publicando que efectivamente van en esa dirección: ligereza, provisionalidad, bajo coste, autosuficiencia... Es un proyecto en ese sentido enormemente contemporáneo y de rabiosa actualidad. Es una especie de pensamiento coetáneo empezando a ser físico».

    Se trata de un proyecto que ha sorprendido a José Ballesteros, quien conocía a Domingo Sánchez de otros encuentros de tipo cultural y exposiciones y conocía el rastro previo del proyecto, la obsesión de este artista por el escarabajo -forma que tendrá su escultura habitable-. De este proyecto, en concreto, «no había visto absolutamente nada y ahora he visto la maqueta y conozco las explicaciones que Domingo me ha ido dando».

    Como profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid, José Ballesteros dirige un taller experimental de fabricación de prototipos y durante su estancia en Hondura de Huebra estuvo hablando con el artista su posible colaboración al proyecto salmantino. «No sé si habrá algún tipo de colaboración, posiblemente sí porque Domingo es una persona abierta, el proyecto está pensado así y en este entorno experimental a mí si me interesa, buscando una forma de colaborar o de investigar de la manera que sea más apropiada, puesto que sería algo muy interesante».

    La coincidencia entre el proyecto de Domingo Sánchez y la visión del profesor de arquitectura es «muy grata», puesto que sus alumnos trabajan en esa línea y no se extrañarían ante una iniciativa de estas características, pues «yo llevo años ya trabajando en esta línea y a los alumnos les puede parecer este objeto como fuera del marco de la construcción y de la arquitectura convencional, pero al entorno de mis alumnos no les parecería raro ni ajeno, porque es un buen ejemplo».

    Por otro lado, José Ballesteros tras conocer el proyecto y ver el entusiasmo del artista y de cuantos trabajan y se han involucrado en esta iniciativa realiza una reflexión en voz alta para señalar que es «enormemente interesante, porque si el proyecto está planteado en estos términos, que es un proyecto sin ánimo de lucro y con la voluntad de pertenecer a la tierra y de sumarse a ese entorno particular, es un proyecto pensado para la experimentación y para la construcción, para hacer real muchas cosas que ahora mismo se está moviendo en todo el mundo; yo creo que sería imprescindible y muy importante que alguna institución, ya sea pública o privada, apoyara esta iniciativa, ya no digo económicamente, sino que sería bueno ese apoyo institucional que refrende y dé visibilidad a estas cosas». Y es que como recuerda Ballesteros, él que dirige una revista de arquitectura no tenía noticias de este proyecto ni sabía las personas que estaban interviniendo en él. Por ello, recalca que «una institución, la que fuera, debería colaborar para hacer pública una estructura colaborativa como es ésta o más visible», esto sería, a su entender, algo importantísimo.

    «En el ámbito profesional, en el ámbito institucional y público poco se sabe de ello, ni tampoco en el ámbito académico», ya que se trata de un tipo de proyectos que «no tienen éxito en la escuela de arquitectura de Valladolid»; pero ello no quiere decir que no sea importante su difusión, puesto que «da la sensación de que España esta viviendo un periodo de involución, de vuelta a ciertas nostalgias que no son productivas o que no nos ponen en paralelo con el resto de nuestros vecinos; y resulta que sigue habiendo personas -como Domingo Sánchez- que siguen haciendo su trabajo y continuan proponiendo y hablando en unos términos que ahora mismo en España no son aceptables».