El Norte de Castilla

Colombia pide paz y justicia

Imagen del  referéndum sobre la Paz llevado a cabo en Colombia.
Imagen del referéndum sobre la Paz llevado a cabo en Colombia. / Word
  • La comunidad de colombianos, compuesta por 637 vecinos en la provincia, se posiciona a favor del fin del conflicto, con posiciones contrarias a la inmunidad

Los colombianos residentes en Salamanca no pudieron expresar su respuesta afirmativa o negativa a la pregunta que planteaba lo siguiente : ¿apoya el acuerdo final para la terminación del conflicto y construcción de una paz estable y duradera? Esto es lo que piensa Alejandro Moreno, presidente de la Asociación Inmigrantes Hispanoamericanos (Ahispan), también natural de Colombia y consciente de la dificultad de acudir a depositar el voto en Madrid o en Valladolid, que fueron los lugares más cercanos con mesa electoral habilitada.

Los 280 hombres y 357 mujeres con nacionalidad colombiana que residen en Salamanca, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), sí son conocedores del acuerdo final de paz firmado entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia el pasado 24 de agosto del presente año en La Habana. También saben que este denominado Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera fue el fruto de una agenda que comenzó con la Mesa de Conversaciones el día 18 de octubre de 2012 en Oslo, capital del reino de Noruega. Además son conscientes que la ejecución del mismo pretende poner fin de manera definitiva a un conflicto armado de más de cincuenta años. Este acuerdo implica la dejación de las armas y la prescripción de la violencia, el «cese al fuego y de hostilidades bilaterales y al dejación de las armas», pero también la «reincorporación de las FARC-EP a la vida civil -en lo económico, lo social y lo político- de acuerdo con sus intereses». Además de otras cuestiones que reflejan las 297 páginas de mencionado acuerdo final.

Los hombres y mujeres de Colombia también saben y pueden dar fiel testimonio de lo sufrido en sus propias carnes. No son pocos los afectados por este conflicto. Tantos que en un pequeño sondeo realizado para este artículo, entra la opinión de una madre que perdió dos hijos. Se llama Cecilia Betancourt y se posiciona a favor del sí, porque pese a que ya no tiene a sus dos hijos, desea la paz para su país y quiere que nadie más pase por lo que ella sufrió. También dice sí al fin del conflicto María Sené, una colombiana que lleva tres meses en Salamanca, y quien deja una de las claves, la del desplazamiento obligado de campesinos, que quiere que termine, del mismo modo anhela el fin de las muertes y la violencia.

También quieren la paz, Jairo Alexander Villada y Aisleni Andrea Gutiérrez, pero también claman por que se haga justicia. La segunda manifiesta su alegría por el resultado en el que la mayoría de los votantes en el plebiscito del pasado 2 de octubre se posesionaron a favor del no a la pregunta antes expuesta. Los resultados fueron de un 50,51% de las papeletas (6.431.376 votos) a favor del no y de un 49,78% (6.377.482 votos) a favor del sí. La abstención fue destacada pues tan sólo votaron un 37,43% de las personas (13.066.047 de 34.899.945) que podrían haberlo hecho. En los consulados ganó el sí, salvo en Estados Unidos. En España también fue mayoritario el sí, pero teniendo en cuenta que la abstención fue exagerada, pues tan sólo votaron un 8,34% de las personas que podían hacerlo, es decir, 7.138 de los 85.658 hombres y mujeres colombianos residentes en España con derecho a voto en Colombia. El sí en España obtuvo un 68,63%, con 4.891 votos y el no un 31,36%, con 2.235 votos.

Campesinos

Continuando con los argumentos que pone sobre la mesa Aisleni Andrea Gutiérrez, y que quizá en cierta medida expliquen el no mayoritario al acuerdo de paz.

Lo que pide esta joven colombiana es que se haga justicia, es decir, que las personas que han cometido delitos, asesinatos y otra serie de barbaridades paguen por ello, como así sucede con cualquier otro colombiano que está en prisión por haber perpetrado otra serie de delitos ajenos a la denominada guerrilla. Además piensa que es necesario que las FARC entreguen las armas, las drogas y las tierras ocupadas.

Destaca que las «consecuencias de la guerrilla las han sufrido los campesinos y no la gente que vive en la ciudad».

Aisleni Andrea dice que se siente «triste porque ha ganado el sí, y triste porque los campesinos sufren las consecuencias».

Esta colombiana, que no pudo votar por encontrase en Salamanca, sí se mantiene a favor de la paz, quiere que terminen las muertes, la violencia y las injusticias, pero piensa que hay que ser justos y es optimista respecto a las medidas a tomar por parte del presidente, Juan Manuel Santos, tras comprobar mediante el plebiscito la oposición de los votantes a las formas, no a la paz que todos sí desean.