El Norte de Castilla

Iglesia de San Pedro Apóstol de Cantalpino cuyo tejado será rehabilitado.
Iglesia de San Pedro Apóstol de Cantalpino cuyo tejado será rehabilitado. / J. HOLGUERA

Destinan más de 81.500 euros para arreglar el templo de Cantalpino

  • La Parroquia, la Diócesis y la Junta de Castilla y León sanearán el tejado de la iglesia de San Pedro Apóstol

Los problemas de goteras que sufría la iglesia de San Pedro Apóstol de Cantalpino verán solución pronto, gracias a un acuerdo de colaboración firmado por la delegación de Obras de la Diócesis de Salamanca y la Junta de Castilla y León, con el apoyo de la parroquia de San Pedro Apóstol de Cantalpino.

Todo comenzó con la aparición de unas goteras que alarmaron a los fieles y al propio párroco, Anastasio Fariza, quien vista la urgencia de la problemática empezó a recaudar fondos y quien lamenta que un tejado diera problemas apenas 25 años después de que fuera reparado totalmente.

El padre Fariza recurrió a la delegación de Obras de la Diócesis de Salamanca, cuyo responsable es Juan Pedro Melgar Borrego, quien se encargó de estudiar la situación. Finalmente consiguió alcanzar un acuerdo con la Junta de Castilla y León, que se hace cargo del 40% (30.674,90 euros) del proyecto. La obra está contratada por un importe de 81.682,47 euros. El otro 60%, es decir, los 51.007,57 euros restantes, corren a cargo de la Diócesis de Salamanca y de la parroquia cantalpinesa. En esta parte que aporta el clero, se incluye la buena voluntad de las gentes fieles que han aportado su granito de arena. De momento, los donativos alcanzan más de 11.000 euros, que según declaraciones de Anastasio Fariza esperan ser superiores, pues la parroquia se ha comprometido a aportar 20.000 euros.

Según el delegado diocesano de Obras, quieren empezar de forma inmediata, a poder ser en el presente mes. «La obra está contratada a la espera de la licencia y en breve comenzarán a trabajar».

Los técnicos de la Diócesis y los técnicos de la Junta trabajarán de forma coordinada, pues aunque cada parte afrontará económicamente un apartado del proyecto, ambas entidades acordaron contratar todo a la misma empresa constructora, para facilitar la puesta en práctica del proyecto de reforma de la cubierta de la iglesia de San Pedro Apóstol.

La actual iglesia parroquial de Cantalpino, declarada Bien de Interés Cultural, que data de finales del siglo XVII, aunque comenzó a edificarse en el primer tercio del XVI donde antes había una mudéjar, cuenta con una cubierta completa que mide 975,53 metros cuadrados. Según explica Juan Pedro Melgar, el proyecto «se centra en la reparación de la cubierta de la iglesia, que tiene muchas tejas rotas y movidas». Aunque el tejado está dotado de «impermeabilizante bajo cubierta, tipo Onduline, hay filtraciones». Por ello el trabajo a realizar por los albañiles, consistirá en «levantar la teja existente, revisar y sustituir la placa impermeabilizante bajo la teja y colocar de nuevo teja curva árabe». Prevén reponer la mitad de las piezas de teja árabe, pues quieren que las piezas con la que queden en canal sean nuevas, «dejando la existente para las cobijas».

El estudio previo fue exhaustivo por parte de los técnicos de la Diócesis, bajo la supervisión en todo momento del delegado diocesano de Obras, que está preocupado por que se tomen las medidas más adecuadas para que quede lo mejor posible y la reforma sea duradera.

En el análisis previo detectaron «numerosos elementos de teja fuera de su sitio y partidos», además de «placas impermeabilizantes que se deslizaron sobre el faldón, las cuales se hacen visibles en el alero».

Para evitar que la placa de impermeabilización bajo teja vuelva a desplazarse, colocarán más fijaciones donde sea necesario y tendrán que revisar y reponer las piezas necesarias, caballetes y limas.

Pensaron en diferentes detalles importantes. Uno de ellos es la protección de cornisas de piedra en aleros de cubierta, se hará con placas de zinc con vierteaguas, dado que Patrimonio no permite que la plaza impermeabilizante se vea desde fuera. Así se evitan posibles filtraciones de agua y el consecuente deterioro del muro. El proyecto también contempla la fijación de las tejas de canal con espuma de poliuretano especial y la sujeción de cobijas colocadas con gancho de acero inoxidable, macizando con mortero de cemento una de cada cinco hiladas perpendiculares al alero.

Aparte de otras cuestiones técnicas precisas, el objetivo es que el tejado esté listo antes de la llegada de las lluvias.