El Norte de Castilla

El edificio de la calle Brocense, desde la plaza del Liceo.
El edificio de la calle Brocense, desde la plaza del Liceo. / M. LAYA

Homenaje a una joya desconocida de la arquitectura

  • El inmueble de la calle Brocense creado por Genaro de Nó en 1933 obtiene la placa conmemorativa del Día de la Arquitectura

La delegación de Salamanca del Colegio de Arquitectos de León rindió ayer homenaje al arquitecto Genaro de No con la colocación de una placa conmemorativa en el edificio de la calle Brocense, número 22, esquina a la plaza del Liceo. Se trata de un inmueble de viviendas de 1933 que ha sido seleccionado por el registro ‘Do, co, mo, mo’ (Documentación y conservación de la Arquitectura y el Urbanismo del Movimiento Moderno), como edificación singular del periodo 1925-1965 de la arquitectura del Movimiento Moderno del siglo XX.

Ángel Herrero Pérez, presidente de la Delegación de Salamanca del COAL, y el concejal salmantino, Carlos García Carbayo, participaron en el homenaje con la colocación de una placa conmemorativa, tal y como se hace desde hace cuatro años. Desde ahora, esa placa recordará a los vecinos del edificio y a los visitantes que están en un inmueble singular de arquitectura del siglo XX.

El Día Mundial de la Arquitectura se celebra todos los primeros lunes de octubre a nivel nacional. En esta edición se han colocado 24 placas, con lo que se ha llegado a un total de 183. Este gesto es, explicó Ángel Herrero, una llamada de atención sobre el patrimonio del siglo XX, que pasa especialmente desapercibido en ciudades como Salamanca, llenas de joyas patrimoniales de siglos pasados.

De ahí que estos edificios, esenciales para entender la arquitectura moderna, estén en peligro o, directamente, sufran modificaciones que alteran su estructura y diseño, ya que poca gente los considera relevantes y dignos de cuidado.

Son edificios modernos que se empezaron a construir a partir de 1925 en España y Portugal y que experimentaron con nuevos programas y formas, y también con nuevos materiales y tecnologías, desconocidos hasta entonces.

Herrero continúo detallando que la modernización y adecuación a las normativas actuales han ocasionado, en mucha ocasiones, pérdida de valor en estos inmuebles, que son, como decíamos, poco valorados por la sociedad y las instituciones que deberían protegerlos.