El Norte de Castilla

Una obra de arte a través del lenguaje de las manos

Los participantes en el taller observan como se hace la escayola.
Los participantes en el taller observan como se hace la escayola. / Manuel Laya
    • La Usal y la Fundación AVIVA participan de un proyecto que consiste en elaborar una gran escultura que muestre gestos y emociones

    «Quiero elaborar una red que una diferentes gestos solamente con las manos», declaró ayer Miguel García, antes de comenzar la actividad manual que llevó a cabo por la tarde en una aula del Edificio I+d+i de la Universidad de Salamanca. El fin de esta propuesta es «capturar expresiones, gestos y señales», a través de las manos, para «transmitir sentimientos y emociones». Aunque el artista ha comenzado su obra con puños cerrados, porque es más sencillo, su idea es, en una segunda fase, tratar de congelar en moldes de alginato otra serie de gestos habituales que realizamos con las manos. Para enriquecer esta obra, su idea es hacer partícipe de la misma a diferentes tipos de personas. Así, ayer contó con la participación de una veintena de jóvenes, usuarios de la asociación AVIVA, hombres y mujeres de diferentes edades. En una primera oleada ya había realizado esta misma propuesta con niños. Para la puesta en práctica de este proyecto cuenta con la colaboración de su esposa, Joana Barón.

    La técnica que utiliza Miguel García es la del moldeado a través de alginato. Cada uno de los participantes metió su mano en un vaso con el fin de obtener el molde con este material, que es conocido porque hacen uso del mismo los dentistas para la fabricación de las dentaduras postizas. Una vez creado el molde elástico, introdujeron la escayola, que es el material en el que cada participante del taller ‘El arte a través de las manos’, elaboró la mano que se pudo llevar a su casa.

    Cada puño es diferente, tal y como destaca Miguel García, de manera que este demuestra así que «las manos que aparentemente no tienen gesto, pueden mostrar cómo se siente una persona».

    El artífice de esta iniciativa explica que para poner en marcha esta propuesta volvió atrás en el tiempo, porque argumenta que en estos momentos se puede recurrir a un escáner tridimensional para reproducir cualquier cosa, incluso a una persona. No obstante, la falta de recursos económicos para llegar a estas novedades, hacen recuperar antiguas técnicas artísticas. Miguel García razona que con el alginato se puede reproducir, incluso el rostro de una persona, dado que es se trata de un material que no es tóxico. Son unos polvos elaborados a base de algas que con el agua reaccionan y se solidifican.

    Tras el taller de ayer, en el que cada uno de los participantes pudo elaborar su propia mano en escayola, en diferentes colores, el siguiente paso será realizar la misma propuesta con personas que tengan otros perfiles. Pueden ser de «diferentes edades, situaciones laborales», u otros aspectos diferenciadores que hagan que las reproducciones de esta parte del cuerpo cuenten con expresiones distintas, también el paso del tiempo se dejará ver en estas reproducciones artísticas o artesanales de, en este caso, puños.

    Arte como terapia

    Miguel García, entiende que la elaboración de una futura obra escultórica en base a estas aportaciones sirve «para unir a las personas».

    A través de esta forma de expresión artística pretende extraer cuestiones como el lenguaje de las manos, que «también tienen mucho que decir», considera.

    Además, con esta serie de propuestas, este artista también demuestra que el arte es una buena herramienta como terapia. En el caso de ayer, haciendo reír y disfrutar de una tarde en ambiente social a personas con diferentes discapacidades que son usuarias de la Asociación AVIVA y que pudieron participar y aportar su granito de arena a una posible creativa obra de arte fruto de la colaboración.