El Norte de Castilla

García Sierra vuelve y defiende a Iglesias de las críticas por su discurso partidista

    Carlos García Sierra durante su defensa del discurso que realizó Javier Iglesias, sentado a su lado, en el Día de la Provincia.
    Carlos García Sierra durante su defensa del discurso que realizó Javier Iglesias, sentado a su lado, en el Día de la Provincia. / Elena Gómez
    • El vicepresidente, que estuvo ausente en los últimos plenos por baja médica, regresó ayer a La Salina y a su cargo de portavoz

    La vuelta a la actividad política de Carlos García Sierra, vicepresidente de la Diputación de Salamanca, tras una baja médica que lo ha mantenido alejado casi tres meses de la esfera pública fue uno de los puntos más destacados del pleno celebrado ayer en La Salina.

    En su vuelta, García Sierra retomó su papel de portavoz y no solo expresó la posición del grupo en las votaciones y en aspectos relacionados con la política general, sino que tuvo que contestar a las críticas lanzadas por parte de la oposición contra el presidente, Javier Iglesias, por su discurso durante el Día de la Provincia, el cual muchos consideran que fue claramente partidista y un ataque directo al resto de grupos –especialmente al PSOE, al hacer referencia a la situación política nacional– y, como consecuencia, a los ciudadanos que ellos representan.

    Así sucedió durante la discusión del punto cinco del orden del día, una moción presentada por el grupo socialista en la que se pedía que «los discursos de carácter institucional sean debatidos y pactados en la Junta de portavoces», para que, tal y como señaló la portavoz del PSOE, Carmen García, «el discurso institucional recoja todos los sentires de los salmantinos». La moción socialista encontró el apoyo de Ganemos, cuyo portavoz coincidió al señalar que el discurso del presidente fue «inoportuno», y de Ciudadanos, que a través de Manuel Hernández señalaron que «es inconcebible que se aproveche el Día de la provincia para hacer un mitin» y recordaron a Iglesias que «si quiere hacer política como senador tiene otros lugares» exigiéndole una disculpa por sus palabras.

    Sin embargo, ni una disculpa ni ninguna otra palabra al respecto salió de la boca de Iglesias y fue García Sierra quien contestó en su lugar asegurando que «en ninguna institución el discurso del presidente está sometido a la Junta de Portavoces» añadiendo que, de ser así, «en vez de Junta de Portavoces seríamos un órgano censor» y preguntándose si los discursos de investidura de los diferentes representantes también deberían ser consensuados, a lo que la portavoz socialista contestó señalando que esos son discursos en los que cada grupo «exponemos el modelo que tenemos para la institución, pero el Día de la Provincia el presidente representa a todos» y que muchos de los alcaldes que habían acudido ese día al acto institucional se habían sentido ofendidos, cuando realmente acudían para celebrar ese día y conocer la postura de la Diputación en algunas cuestiones o las inversiones que se iban a hacer. «Podría haber alardeado de la política provincial, pero se alejó de la provincia y de sus problemas», sentenciaba la socialista.

    El voto en contra del PP tumbó la propuesta, al igual que pasó con casi todas las que presentaron los grupos de la oposición ayer en el pleno del mes de septiembre de la Diputación provincial.

    Así pasó con la otra propuesta socialista en la que pretendían que la Diputación indicara a la Junta qué proyectos o medidas debía impulsar en la provincia en base a los criterios de urgencia y necesidad que se detectaran en las distintas zonas de Salamanca. El PP mantuvo su voto en contra alegando que la moción intentaba culpabilizar a la Junta de la situación de despoblación.

    Lo mismo ocurría con las dos propuestas de Ciudadanos que, por un lugar, volvieron a llevar al pleno (ya que en otra ocasión no se votó a favor de la urgencia y no se debatió)la celebración de un debate sobre el estado de la Diputación, que los populares rechazaron al considerar que ya hay otras maneras de conseguir información y debatir sobre la misma. Por otra parte, la formación naranja volvió a lograr el apoyo de PSOEy Ganemos para organizar un encuentro juvenil provincial en el recinto ferial de la Diputación, pero el PPse negó al considerar que no aportaba nada nuevo a las políticas que se estaban haciendo y que solo supondría una «macrofiesta».

    En el caso de Ganemos, su portavoz, Gabriel de la Mora fue el único que recibió, en parte, el apoyo popular. Así, mientras que en su moción para el desarrollo de un presupuesto abierto y fácilmente accesible a todos los ciudadanos tuvo el apoyo de la formación naranja, la abstención del PSOE y el voto en contra del PP, su moción sobre el apoyo al sector remolachero logró la unanimidad tras retirar un punto que hacía referencia a la prolongación de las cuotas.

    Así, La Salina se comprometió a instar a la Junta para que «impulse medidas que mejoren la competitividad del sector remolachero, partiendo de mecanismos de apoyo y coordinación entre las administraciones, los agricultores y la industria», todo ello fomentando medidas como sistemas de regadío más eficientes, mejorando la mecanización y el uso de energías renovables, apostando por la concentración parcelaria y priorizando los apoyos en los pequeños agricultores a título principal, entre otras medidas. Dicha moción se basa, con algunas modificaciones, en la presentada por todos los grupos políticos de manera conjunta en la Junta de Castilla y León.