El Norte de Castilla

Anpe defiende la libertad de cátedra del profesorado a la hora de poner deberes

    Alumnos de Educación Primaria estudian la lección en los libros de texto.
    Alumnos de Educación Primaria estudian la lección en los libros de texto. / Jorge Holguera
    • El sindicato exige respeto a la labor docente y reclama más colaboración entre las familias y la escuela para favorecer la convivencia y el rendimiento del alumnado

    El inicio de curso trae consigo las ventajas que supone para los jóvenes estudiantes y para sus padres el recuperar el hábito escolar. Esta dinámica también trae consigo cuestiones por afianzar. Una de ellas es el debate de los deberes. Mientras algunos padres, profesores o alumnos consideran abusivas las tareas que el estudiante tienen que realizar fuera de horario escolar, otros se encuentran satisfechos con las tareas que el alumno se lleva para casa. Al parecer, recientemente, una confederación de padres he hecho campaña pidiendo el boicot y e insumisión a las tareas escolares durante el mes de noviembre.

    Ante la controversia creada en el seno de comunidad educativa, según el Sindicato Independiente de Profesores, Anpe, «que se ha hecho extensible a la sociedad y que coincide con otras campañas publicitarias, que de algún modo cuestionan la labor del profesorado y atentan contra la libertad de cátedra y el principio de autonomía pedagógica y organizativa de los centros educativos».

    Dicho sindicato de profesores, manifiesta su rechazo ante estas propuestas que dice «incitan a la insumisión y al boicot atentando contra la actividad del profesorado y su autoridad profesional y académica».

    Desde Anpe estiman valoran como muy importante la «comunicación en el centro educativo entre el profesorado y las familias», pues la valoran como «fundamental para resolver controversias desde el diálogo con el tutor o con el equipo directivo o desde los órganos de participación educativa como es el Consejo Escolar».

    Valoran como muy negativas las amenazas del colectivo antes mencionado, pues a su entender «no encajan en una buena dinámica educativa, porque lanzan un mensaje demoledor sobre la reacción profesor-alumno que socava la autoridad del docente, atenta contra la buena convivencia escolar y en última instancia contra el rendimiento académico del alumno».

    No obstante, desde este sindicato de docentes están abiertos al diálogo, siempre y cuando se encuadre en el «debate sobre la necesidad de introducir racionalidad en los deberes escolares». Además de contemplar «los beneficios que tienen dichas tareas», entre los cuales destacan «afianzar lo aprendido en el aula, inculcar hábito de estudio, fomentar el esfuerzo personal y la organización y planificación del trabajo del alumno».

    Todo ello teniendo en cuenta que hay que desde Anpe reconocen que hay que «respetar la adecuación, la moderación, y la proporcionalidad de dichos deberes a la edad y al nivel educativo». Además son conscientes de la necesidad de «respetar los diferentes tiempos del estudiante para jugar, descansar y relacionarse con los demás».

    Nicolás Ávila Villanueva, presidente de Anpe de Salamanca, y vicepresidente de Anpe en Castilla y León, subraya que «el objetivo de los deberes es mejorar el rendimiento de cada alumno respondiendo a sus necesidades educativas».

    Por otro lado, sin entrar en polémicas y respetando la situación de cada familia, Nicolás Ávila, opina que estos debates tienen como trasfondo «una verdadera política de conciliación de la vida familiar y laboral cuya problemática es ajena a la escuela». El presidente del sindicato independiente en Salamanca es consciente de los tiempos actuales, que describe como «difíciles para la conciliación de la vida familiar y laboral debido a que la jornada de trabajo de los padres que conlleva, en muchos casos, situaciones que obligan a los alumnos a pasar largas horas en el centro educativo después de la jornada lectiva o a la realización de actividades extraescolares que pueden recargar la jornada del alumnos y afectar a la convivencia familiar.

    Labor profesional

    Desde este sindicato de profesores piden que se respete y se confíe en la labor profesional del docente, y «que no se cuestione su profesionalidad».

    Valoran muy negativamente este tipo de campañas que en vez de ofrecer soluciones, agravan más la situación, «distorsionan el problema y lo alejan del ámbito propio donde debe resolverse que es el centro educativo».

    Por todo ello, invitan a que cualquiera de estas controversias, se resuelvan desde «el sentido común y el dialogo familia-escuela». En conclusión, manifiestan que «la relación indisociable en la función educativa de la familia y la escuela hace que sea necesaria la implicación y la cooperación de ambas para la mejora de la educación de nuestros alumnos y para su rendimiento escolar».